Una Iglesia y miles de historias gracias a ti. Día de la Iglesia diocesana 2015

Mons. Alfonso Carrasco       Un año más estamos llamados a tomar conciencia de la Iglesia Diocesana a la la que pertenecemos, y que hacemos cada uno de nosotros con nuestra presencia, con nuestra respuesta de fe a Dios y con nuestro compartir. Caminamos unidos, ayudándonos a vivir en la verdad y en la caridad. Compartir es el signo de nuestro modo de ser, de estar cada día al lado de nuestros hermanos con la conciencia renovada por la fe en Cristo Jesús.

En esta comunión de los hermanos pueden construirse relaciones nuevas, de una gratuidad no usual en nuestro mundo, que viene del Evangelio. Y se hace posible el protagonismo verdadero y la historia de cada uno, de nosotros mismos y de aquellos con los que formamos esta “familia” de cristianos que es nuestra Iglesia en Lugo.

Para todos es una alegría ver a nuestro alrededor rostros que nos hablan de fortaleza en la adversidad, de compañía y de generosidad ante la necesidad, de amor verdadero, de fidelidad y de entrega de sí de tantas maneras. Refuerzan nuestra fe ante el misterio de la vida, renuevan la esperanza y derrotan la soledad. Son como luces, muchas veces discretas, pero bien reales, en medio de nuestra sociedad.

Nuestra entrega cotidiana, nuestro dar y compartir como hermanos, el sostener nuestra Iglesia diocesana, sirve para esto, para hacer posible la historia buena de muchos, de los cercanos y queridos en primer lugar, y de todos a los que llega así la experiencia de vida nueva que brota del Evangelio.

En esta Jornada recordamos, pues, el protagonismo de cada uno, porque nunca es demasiado pequeña la vida de nadie, ni está destinada a ser insignificante; y, al mismo tiempo, agradecemos poder ser comunidad cristiana y vivir unidos. Porque las muchas historias son siempre de personas concretas, de alguien en particular, pero se hacen posibles con la presencia viva de la Iglesia del Señor.

Vivamos en nuestros lugares concretos, en parroquias y comunidades, nuestro ser Iglesia. Participemos de corazón, acogiendo la semilla de la Palabra evangélica y el amor del Señor en los sacramentos; y aprendiendo a verla como cosa nuestra, a compartir sus necesidades. Cuidémosla como un tesoro, como el lugar en que podemos ser cristianos, conocemos el Evangelio y aprendemos a compartir; y donde se hacen posibles miles de historias, y entre ellas la nuestra propia.

 + Alfonso Carrasco Rouco

 Obispo de Lugo

Mons. Alfonso Carrasco Rouco
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Nació el 12 de octubre de 1956 en Vilalba (Lugo). Cursó la enseñanza secundaria en el Seminario de Mondoñedo y los estudios de Filosofía en la Pontificia Universidad de Salamanca (1973-1975). Después estudió Teología en Friburgo (Suiza), donde obtuvo la Licenciatura en 1980. Fue ordenado sacerdote el 8 de abril de 1985 en la Diócesis de Mondoñedo-Ferrol. De 1980 a 1981 realiza labores de investigación en el Instituto de Derecho Canónico de la Universidad de Munich. De 1982-1987: Profesor asistente de la Cátedra de Moral Fundamental de la Universidad de Friburgo. Becario del “Fondo nacional suizo para la investigación” de la Universidad de Munich (1987-1988). En 1989 se doctora en Teología en la Universidad de Friburgo, con la tesis titulada: “Le primat de l’évêque de Rome. Étude sur la cohérence ecclésiologique et cononique du primat de juridiction”. Entre los años 1989-1991 forma parte del equipo parroquial de Santa María de Cervo, encargado de seis parroquias, en la Diócesis de Mondoñedo-Ferrol, donde ejerce también como docente de la “Escuela Diocesana de Teología” . En 1992 se desplaza a Madrid como profesor agregado de Teología Sistemática del “Instituto Teológico San Dámaso”, convirtiéndose en catedrático en 1996. Este mismo año es nombrado consiliario del Centro de Madrid de la AcdP (Asociación Católica de Propagandistas). Desde 1994 a 2000 ejerce como director del “Instituto de Ciencias Religiosas” del Centro de estudios teológicos “San Dámaso” y vice-decano de la Facultad de Teología “San Dámaso” de Madrid desde 1998 a 2000. Decano de la Facultad de Teología “San Dámaso” de Madrid, desde 2000 a 2003. Durante los años 2001-2006 colabora regularmente en las Teleconferencias de la Congregación para el Clero para la formación permanente del clero (www.clerus.org). En 2004 actúa como relator de la Cuarta Ponencia (“Cómo vivir la comunión en la Iglesia”), y miembro nato de la Asamblea y de la Comisión central del Tercer Sínodo Diocesano de Madrid, clausurado el día 14 de mayo de 2005. Es miembro, además, de la Comisión Teológica Asesora de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe de la Conferencia Episcopal Española desde 1995; Miembro del Consejo de Redacción de la Revista Española de Teología y del Consejo Asesor de Scripta Theologica, Communio Nuntium (edición en español) (1992-2005). Fue también, hasta su ordenación episcopal, profesor de Teología dogmática en la Facultad de Teología “San Dámaso” de Madrid (desde 1996) y director del Departamento de Dogmática de la misma Facultad en 2006. Durante su estancia en Madrid colaboró pastoralmente en la Parroquia de “San Jorge, mártir de Córdoba”.