Oración en estas horas cruciales

antonio_canizaresMons. Antonio Cañizares         Os puedo asegurar que en estos tiempos no tengo ningún temor ni ningún miedo: vivo en la entera confianza en Dios, como un niño recién amamantado en brazos de su madre. Soy muy consciente, por gracia de Dios, que un Obispo necesita hacer penitencia, permanecer a la escucha del Señor y orar en silencio y en soledad. Son horas cruciales las que vivimos, y en ellas pido a Dios, en el silencio de la oración y de la soledad inherente al ministerio episcopal, que me haga ver lo que Él quiere de mí, lo que Él quiere de nuestra queridísima diócesis. Estoy convencido de algo que he leído del Cardenal Sarah, como testimonio vivo que comparto por completo: «Los grandes momentos de una vida son las horas de oración y adoración. Alumbran al ser, configuran nuestra verdadera identidad, afianzan una existencia en el misterio. El encuentro cotidiano con el Señor: ese es el fundamento de mi vida… Cuando hemos de vivir la Pasión, necesitamos retirarnos al huerto de Getsemaní, en la soledad de la noche.»

Creedme, rezo insistentemente a Dios para que me ayude a desempeñar el cargo que se me ha encomendado como Arzobispo de Valencia no como un honor, sino como una dura y difícil prueba en defensa de Cristo y para darlo a conocer con obras y palabras. Vivimos, sin duda, horas decisivas en las que se juega nuestro futuro y soy testigo, no sé por qué, Dios siempre me ha acompañado llevándome de la mano en los caminos más decisivos. No olvido, en estos precisos momentos, como testimonia también el cardenal Sarah, que el rojo de mi cardenalato –lo he tenido siempre en cuenta– es el reflejo de la sangre de los mártires y de la disposición para el martirio de los apóstoles que es necesario, como los primeros tiempos y los tiempos actuales, para evangelizar, para llevar el Evangelio a todos, que es lo único que me importa.

Por eso, en estos precisos momentos, hago mías, una vez más, palabras tomadas del Cardenal Sarah, que agradezco tantísimo: «Los honores que la Iglesia concede a algunos de sus hijos constituyen por encima de todo una gracia de Dios para que brillen aún más la fe, la esperanza y la caridad. La tentación mundana es una enfermedad mortal. En la Iglesia no existe promoción humana, sino solamente la imitación del Hijo de Dios. Las satisfacciones de los salones eclesiásticos no son más que falsos oropeles. Con razón suele recordar (el Papa) Francisco la mundanidad de Satanás». Como Arzobispo y cardenal, dignidades altas de la Iglesia, procuro vivir unido a Dios mediante la oración para contemplar a Jesús –“humanado y llagado”–, sin la que no me sería posible seguir a Jesús con la cruz. Si lo referimos todo a Él, tenemos la humildad garantizada. El honor que entraña el ser cardenal y Arzobispo de Valencia solo puede ser para gloria de Dios, para Él nunca habrá nada demasiado bueno, porque Él se lo merece todo.

Por eso os pido a todos, de todo corazón, postrándome humildemente ante vosotros, que, de verdad, “recéis por mí”, como siempre pide el Papa Francisco. Pedid a Dios que sea como Él quiere: pastor vuestro conforme al corazón de Dios, conforme a Jesús, que ha venido a traernos a Dios Amor, que ha sido enviado a evangelizar a los pobres, a reunir a los hijos de Dios dispersos en unidad, que ha entregado su vida, sin reservarse nada, por todos para dar vida cumpliendo así la voluntad del Padre, que es misericordia y consuelo para todos y nos enseña a los pastores el camino de la caridad pastoral. Pedid que sea capaz de practicar enteramente la caridad pastoral, sencillamente la caridad para rendir el verdadero culto a Dios y tomar el camino de la eternidad. «Por la caridad dejamos que Dios lleve a cabo su obra en nosotros. Por la caridad nos abandonamos totalmente a Dios. Y es Él quien obra en nosotros, y nosotros obramos en Él, por Él y con Él» (Car. Sarah).

+ Antonio Cañizares Llovera
Arzobispo de Valencia

Card. Antonio Canizares
Acerca de Card. Antonio Canizares 172 Articles
Emmo. y Rvmo. Sr. Antonio CAÑIZARES LLOVERA El Cardenal Antonio Cañizares, nombrado el 28 de agosto de 2014 por el papa Francisco arzobispo de Valencia, nació en la localidad valenciana de Utiel el 15 de octubre de 1945. Cursó los estudios eclesiásticos en el Seminario diocesano de Valencia y en la Universidad Pontificia de Salamanca, en la que obtuvo el doctorado en Teología, con especialidad en Catequética. Fue ordenado sacerdote el 21 de junio de 1970. Los primeros años de su ministerio sacerdotal los desarrolló en Valencia. Después se trasladó a Madrid donde se dedicó especialmente a la docencia. Fue profesor de Teología de la Palabra en la Universidad Pontificia de Salamanca, entre 1972 y 1992; profesor de Teología Fundamental en el Seminario Conciliar de Madrid, entre 1974 y 1992; y profesor, desde 1975, del Instituto Superior de Ciencias Religiosas y Catequesis, del que también fue director, entre 1978 y 1986. Ese año, el Instituto pasó a denominarse «San Dámaso» y el Cardenal Cañizares continuó siendo su máximo responsable, hasta 1992. Además, fue coadjutor de la parroquia de "San Gerardo", de Madrid, entre 1973 y 1992. Entre 1985 y 1992 fue director del Secretariado de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe de la Conferencia Episcopal Española. Creado Cardenal en marzo de 2006 El papa Juan Pablo II le nombró Obispo de Ávila el 6 de marzo de 1992. Recibió la ordenación episcopal el 25 de abril de ese mismo año. El 1 de febrero de 1997 tomó posesión de la diócesis de Granada. Entre enero y octubre de 1998 fue Administrador Apostólico de la diócesis de Cartagena. El 24 de octubre de 2002 fue nombrado Arzobispo de Toledo, sede de la que tomó posesión el 15 de diciembre de ese mismo año. Fue creado Cardenal por el Papa Benedicto XVI en el Consistorio Ordinario Público, el primero de su Pontificado, el 24 de marzo de 2006. Cargos desempeñados en la CEE y en la Santa Sede En la Conferencia Episcopal Española ha sido vicepresidente (2005-2008), miembro del Comité Ejecutivo (2005-2008), miembro de la Comisión Permanente (1999-2008), presidente de la Subcomisión Episcopal de Universidades (1996-1999) y de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis (1999-2005). El Papa Juan Pablo II lo nombró miembro de la Congregación para la Doctrina de la Fe el 10 de noviembre de 1995. El 6 de mayo de 2006, el Papa Benedicto XVI le asignó esta misma Congregación, ya como Cardenal. También como Cardenal, el Papa le nombró, el 8 de abril de 2006, miembro de la Comisión Pontificia “Ecclesia Dei”. El Cardenal Cañizares ha sido fundador y primer Presidente de la Asociación Española de Catequetas, miembro del Equipo Europeo de Catequesis y director de la revista Teología y Catequesis. Es miembro de la Real Academia de la Historia desde el 24 de febrero de 2008. Igualmente, el Papa nombró al Cardenal Cañizares Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos en diciembre de 2008. De otro lado, el cardenal fue nombrado en 2010 “Doctor Honoris Causa” por la Universidad Católica de Valencia “San Vicente Mártir” (UCV) Nombrado Arzobispo de Valencia el 28 de agosto de 2014. Tomó posesión de la Archidiócesis el 4 de octubre de 2014