Día de la Iglesia Diocesana 2015 – Una iglesia y miles de historias gracias a ti

Mons. MurguiMons. Jesús Murgui     La Iglesia, que tiene a sus fieles diseminados por los mil caminos del mundo, se constituye en asamblea que ora ante el altar, y allí, mirando a Jesucristo, se reúnen cada día miles de rostros distintos, miles de historias diferentes. Son los rostros de los cristianos que peregrinan por el mundo, y en concreto en la Iglesia Diocesana de Orihuela-Alicante.

Tras cada rostro, tras cada cara, con sus diferencias de matices y con sus diferentes aspectos sabemos que hay un historia de amor, sufrimiento, enfermedad, abandono, alegría, que viene a enriquecer la realidad de cada parroquia, de cada diócesis.

Coincidimos todos en ser miembros de la Iglesia por el bautismo. Confesamos la misma fe en primera persona: “Creo, espero en la vida eterna”. Pero nos diferenciamos en nuestras historias y en nuestras vivencias. Esto es lo que expresa el lema de la campaña de la Iglesia Diocesana de este año: “Una Iglesia y miles de historias gracias a ti”.

No sobramos ninguno, y todos somos necesarios, porque todos juntos conformamos y fortalecemos la comunidad cristiana a la que pertenecemos. Nuestra parroquia, hasta nuestra diócesis sería distinta si cada uno de nosotros no aportáramos lo que somos en beneficio de todos. Cualidades, tiempo, oración… ofrecidos a los demás son buena noticia: nosotros somos buena noticia para los demás.

En el Día de la Iglesia Diocesana nos hacemos más conscientes de que formamos parte de la familia de los hijos de Dios a la que pertenecemos por el bautismo. Esta jornada es una llamada que nuestra familia nos hace. Porque formo parte de mi parroquia, contribuyo con ella, la ayudo en lo que puedo y en lo que necesita, desde la confianza en que Dios, rico en misericordia, me lo recompensará; desde la fe en que ya me recompensa al darme la oportunidad de ayudar, servir, amar.

Sin nuestra participación, nuestra parroquia, nuestra diócesis, no podría desarrollar gran parte de la labor que ofrece a todos: labor caritativa y social, catequesis parroquial, celebración de los sacramentos. Por eso es importante, decisiva nuestra aportación en todos los sentidos y aspectos. No podemos ni debemos desentendernos. Tu historia hace falta para completar nuestra riqueza; para hacer posible esa historia común, la Iglesia.

+ Jesús Murgui

Obispo de Orihuela-Alicante