Día de la Iglesia diocesana 2015

Mons. Gerardo MelgarMons. Gerardo Melgar      Queridos diocesanos:

Cada año, al llegar el mes de noviembre, celebramos el Día de la Iglesia diocesana; en este 2015 el lema es “Una Iglesia y miles de historias gracias a ti. Ayuda a tu parroquia, ganamos todos”. Con la celebración de esta Jornada se pretende que cada uno de los cristianos tomemos conciencia de que todos formamos una misma Iglesia y que en ella se dan miles de historias gracias a la colaboración y la aportación de todos.

Son muchos los campos en los que la Iglesia ejerce su ministerio y se hace presente; la principal tarea, no lo olvidemos, consiste en anunciar a todos el mensaje de Jesucristosiguiendo el mandato del Señor: “Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado” (Mt 28, 20) Todo cristiano debe sentirse enviado a enseñar a otros lo que el Señor nos ha enseñado a nosotros para que le conozcan y puedan ser sus discípulos; son muchos los que empeñan su vida en dar a conocer a Cristo y su mensaje (obispos, religiosos/as, sacerdotes, catequistas, padres de familia, jóvenes, etc.) a través de su palabra y, especialmente, con su testimonio de entrega generosa y alegre.

En la Iglesia, cada Diócesis y parroquia, celebramos los misterios de Dios, los sacramentos: Los sacerdotes, los presiden y administran; los catequistas, poniendo lo mejor de sí mismos, preparan a niños, adolescentes y jóvenes a los sacramentos de iniciación cristiana; los seminarios forman a los sacerdotes; los agentes de pastoral familiar ayudan a los novios a prepararse al matrimonio; los agentes de la pastoral de la salud ayudan a vivir la enfermedad con esperanza.

En la Iglesia, en cada Diócesis y parroquia, encuentran acogida, ayuda y amor los pobres y necesitados de nuestra sociedad; somos plenamente conscientes y tratamos de vivir aquellas palabras de Cristo: “Lo que hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños a Mí me lo hicisteis” (Mt 25, 40). La Iglesia se compromete con esas personas necesitadas con las que Cristo mismo se identifica.

Todas estas acciones (y tantas otras) son el fruto de nuestra conciencia de miembros vivos de la Iglesia de Cristo que quiere ser portadora del mensaje de salvación para el mundo entero. Todos debemos sentirnos llamados por el Señor a tomar conciencia de nuestra identidad de miembros vivos de esta Iglesia y, por lo mismo, llamados a colaborar en la tarea evangelizadora que Cristo puso en sus manos. Todos somos necesarios, nadie sobra, para que en la Iglesia se vivan esas miles de historias de amor y de gracia. Todos somos llamados a rezar incansablemente por la Iglesia y a colaborar en su tarea evangelizadora porque todos somos llamados por el Señor a ser discípulos-misioneros.

Además, no lo olvidemos, todos tenemos que sentirnos llamados a sostener económicamente a la Iglesia, a la Diócesis, a nuestra parroquia para poder cumplir dignamente con la misión que el Señor le ha encomendado. ¡Feliz Jornada de la Iglesia diocesana!

Vuestro Obispo,

+ Gerado Melgar

Obispo de Osma-Soria

Mons. Gerardo Melgar
Acerca de Mons. Gerardo Melgar 298 Artículos
Mons. Gerardo Melgar Viciosa nació el 24 de Septiembre de 1948 en Cervatos de la Cueza, Provincia y Diócesis de Palencia. Cursó la enseñanza secundaria (años de Humanidades) en el Seminario Menor Diocesano de Carrión de los Condes y los estudios de Filosofía y Teología en el Seminario mayor de San José de Palencia. Fue ordenado sacerdote el 20 de Junio de 1973 por el entonces Obispo de la sede palentina, Mons. Anastasio Granados García. Fue nombrado Párroco -de 1973 a 1974- al servicio de las parroquias de Vañes, Celeda de Roblecedo, San Felices de Castillería, Herreruela de Castillería y Polentinos. Al terminar ese curso pastoral, fue enviado a Roma, donde estudió Teología en la Universidad Gregoriana, licenciándose en Teología Fundamental el 14 de junio de 1976. A su regreso a Palencia fue nombrado Coadjutor de la parroquia de San Lázaro de la capital palentina durante un año. En 1977, y hasta 1982, desempeñó el cargo de Formador y Profesor del Seminario Menor Diocesano en Carrión de los Condes, del que sería, más tarde, Rector (1982-1987). En 1983 fue nombrado miembro del equipo de Pastoral Vocacional de la Delegación Diocesana de Pastoral Juvenil y Vocacional. Al dejar el Seminario de Carrión de los Condes fue destinado, como Vicario Parroquial, a la Parroquia de San José de Palencia durante seis años (de 1987 a 1993). En 1993 fue elegido por Mons. Ricardo Blázquez Pérez para desempeñar el oficio de Vicario Episcopal de Pastoral de la Diócesis palentina, cargo en el que permanecería hasta 1998. También durante diez años (de 1995 a 2005), fue Párroco solidario de la Parroquia de San José Obrero y Coordinador de la Cura pastoral de la misma, miembro del Colegio Diocesano de Consultores (1995-2000) y vocal, por designación del Sr. Obispo, del Consejo Presbiteral Diocesano (2001-2005). En el año 2000 fue nombrado Delegado Diocesano de Pastoral Familiar hasta que, en 2005, Mons. Rafael Palmero Ramos lo eligió para desempeñar el cargo de Vicario General de la Diócesis. De 2004 a 2005 fue, además, confesor ordinario del Seminario Menor Diocesano “San Juan de Ávila” así como, de 2005 a 2008, miembro del Colegio de Consultores de la Diócesis y Profesor de Teología del Matrimonio en el Instituto Teológico del Seminario Mayor de San José (2007). En enero de 2006, y hasta septiembre de 2007, durante el periodo de sede vacante producida por el traslado de Mons. Rafael Palmero Ramos a la Diócesis de Orihuela-Alicante, fue nombrado por la Santa Sede Administrador Apostólico de la Diócesis de Palencia. El 1 de Mayo de 2008, momento en el que desempeñaba el cargo de Vicario General de la Diócesis de Palencia y era el Capellán del Noviciado de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, se hizo público su nombramiento como Obispo de Osma-Soria. El 6 de Julio de 2008 recibió de manos del entonces Nuncio Apostólico de Su Santidad en España, Mons. Manuel Monteiro de Castro, la ordenación episcopal y tomó posesión canónica de la Diócesis oxomense-soriana. Ha publicado varios libros sobre el matrimonio y la familia: “Juntos cuidamos nuestro amor. Convivencias para matrimonios jóvenes”, “Madurando como Matrimonio y como Familia”, “Nos formamos como padres para educar en valores a nuestros hijos” y “Llenos de ilusión preparamos nuestro futuro como matrimonio y familia”, además de múltiples artículos y materiales de trabajo sobre la familia y la pastoral familiar. De su Magisterio episcopal, pueden destacarse las siguientes Cartas pastorales: “Sacerdotes de Jesucristo en el aquí y el ahora de nuestra historia” (2009) con motivo del Año sacerdotal, “Juan de Palafox y Mendoza. Un modelo de fe para el creyente del siglo XXI” (2010), con motivo de la beatificació, “La nueva evangelización y la familia” (2011), “Carta pastoral sobre el Seminario diocesano” (2012), “Itinerario para la evangelización de la familia” (2013), Carta pastoral “Después de la Misión diocesana Despertar a la fe” (2014). Además, ha publicado otros escritos: “La Pastoral Familiar, un proceso continuo de acompañamiento a la familia” (2009), “Los grupos parroquiales de matrimonios jóvenes” (2010), “Unidades de Acción Pastoral. Instrumentos de comunión al servicio de la evangelización” (2010). El 8 de abril de 2016, el papa Francisco lo nombró obispo de Ciudad Real, en sustitución de Antonio Ángel Algora, que renunció por edad. El 21 de mayo del mismo año tomó posesión canónica en la catedral de Santa María del Prado.