Ánimo, tenemos lo mejor, la verdad, que cuando brilla con luz propia, es siempre atractiva…

ZornozaBoyRafaelMons. Rafael Zornoza         A nadie se le oculta las dificultades de la familia hoy, presionada por el ambiente egoísta y los criterios relativistas que nos envuelven, además de estar muy desprotegida legalmente. “Se constata con dolor cómo los hogares sufren las situaciones adversas provocadas por los cambios culturales, por la inestabilidad social, por los flujos migratorios, por la pobreza, por programas educativos que banalizan la sexualidad y por falsas ideologías. No podemos quedar indiferentes ante estos retos. En el evangelio encontramos luz para responder a ellos sin desanimarnos. Cristo con su gracia nos impulsa a trabajar con diligencia y entusiasmo para acompañar a cada uno de los miembros de las familias en el descubrimiento del proyecto de amor que Dios tiene sobre la persona humana” (Benedicto XVI, 29 de marzo 2011).

Nos damos cuenta así de que todo amor humano está sometido, cercado, por nuestras deficiencias y por la influencia de una cultura que no invita a amar con generosidad sino todo lo contrario.

Ante nuestra propia vida y la situación de la familia, ¿qué debemos hacer? Pues debemos ser fieles, en primer lugar, siendo conscientes de que nuestra fidelidad es generadora de vida, de verdad, convivencia y de regeneración social. Nuestras familias sufren hoy demasiadas presiones, precisamente por una cultura basada en el egoísmo, en la ganancia, que desprecia a los débiles, que no soporta la fidelidad, siempre condicionada por al propio bienestar. A parte encontramos factores sociales que merecen nuestra ayuda y comprensión: la pobreza, la migración…

Pero sin lugar a dudas, como bien nos recordaba Benedicto XVI, el problema mayor es el problema antropológico: no sabemos qué es ser persona humana, qué es lo importante y qué es lo superfluo. La orientación de nuestra vida se ve truncada cuando lo que perseguimos nos es precisamente lo que nos va a dar una felicidad mayor, sino lo que en muchas ocasiones nos va a reportar un desencanto mayor. Y en todo eso, el hombre, que necesita amar, que ha sido creado a imagen y semejanza de Dios para realizar su vida en el amor, encuentra una gran resistencia y una gran dificultad, porque aspira a ese amor, pero después no es capaz de poner los medios de fidelidad, de entrega, de donación, de gratuidad.

Respondamos a esta necesidad que realmente tiene el hombre de hoy. Es necesario entrar en ese diálogo, aprender a desmontar las mentiras que nos rodean y mostrar las verdades que cuando brillan con su luz propia son siempre atractivas, y capaces de enamorar el corazón, y proponer un amor sincero y verdadero, un sentido de la relación de las personas, de la misma sexualidad, del valor de la naturaleza humana y del hombre y la mujer.

+ Rafael Zornoza

Obispo de Cádiz y Ceuta

Mons. Rafael Zornoza
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RAFAEL ZORNOZA BOY nació en Madrid el 31 de julio de 1949. Es el tercero de seis hermanos. Estudió en el Colegio Calasancio de Madrid con los PP. Escolapios, que simultaneaba con los estudios de música y piano en el R. Conservatorio de Madrid. Ingresó en el Seminario Menor de Madrid para terminar allí el bachillerato. En el Seminario Conciliar de Madrid cursa los Estudios Teológicos de 1969 a 1974, finalizándolos con el Bachillerato en Teología. Ordenado sacerdote el 19 de marzo de 1975 en Madrid fue destinado como vicario de la Parroquia de San Jorge, y párroco en 1983. Impulsó la pastoral juvenil, matrimonial y de vocaciones. Fue consiliario de Acción Católica y de promovió los Cursillos de Cristiandad. Arcipreste del Arciprestazgo de San Agustín y miembro elegido para el Consejo Presbiteral de la Archidiócesis de Madrid desde 1983 hasta que abandona la diócesis. Es Licenciado en Teología Bíblica por la Universidad Pontificia Comillas de Madrid, donde también realizó los cursos de doctorado. Preocupado por la evangelización de la cultura organizó eventos para el diálogo con la fe en la literatura y el teatro e inició varios grupos musicales –acreditados con premios nacionales e internacionales–, participando en numerosos eventos musicales como director de coros aficionados y profesor de dirección coral. Ha colaborado además como asesor en trabajos del Secretariado de Liturgia de la Conferencia Episcopal. En octubre de 1991 acompaña como secretario particular al primer obispo de la de Getafe al iniciarse la nueva diócesis. Elegido miembro del Consejo Presbiteral perteneció también al Colegio de Consultores. Inicia el nuevo seminario de la diócesis en 1992 del que es nombrado Rector en 1994, desempeñando el cargo hasta 2010. Ha sido profesor de Teología en la Escuela Diocesana de Teología de Getafe, colaborador en numerosos cursos de verano y director habitual de ejercicios espirituales. Designado por el S.S. el Papa Benedicto XVI obispo titular de Mentesa y auxiliar de la diócesis de Getafe y fue ordenado el 5 de febrero de 2006. Hay que destacar en este tiempo su dedicación a la Formación Permanente de los sacerdotes. También ha potenciado con gran dedicación la pastoral de juventud, creando medios para la formación de jóvenes cristianos, como la Asociación Juvenil “Llambrión” y la Escuela de Tiempo Libre “Semites”, que capacitan para esta misión con la pedagogía del tiempo libre, campamentos y actividades de montaña. Ha impulsado además las Delegaciones de Liturgia, Pastoral Universitaria y de Emigrantes, de importancia relevante en la Diócesis de Getafe, así como diversas iniciativas para afrontar la nueva evangelización. Pertenece a la Comisión Episcopal de Seminarios de la Conferencia Episcopal Española –encargado actualmente de los Seminarios Menores– y a la Comisión Episcopal del Clero. Su lema pastoral es: “Muy gustosamente me gastaré y desgastaré por la salvación de vuestras almas” (2Cor 12,13). El 30 de agosto de 2011 se ha hecho público su nombramiento por el Santo Padre Benedicto XVI como Obispo electo de Cádiz y Ceuta. El 22 octubre ha tomado posesión de la Diócesis de Cadiz y Ceuta.