Aprender a mirar y valorar… desde Jesús

Mons. Francesc Pardo i ArtigasMons. Francesc Pardo i Artigas    Hace unos días escuché unos comentarios que valoraban a algunas personas bajo criterios más propios de la cultura del poder y la riqueza que del Evangelio de Jesús.

Preparando próximos escritos, me di cuenta que el fragmento del Evangelio que escucharemos este domingo iluminaba el contenido del comentario, y proponía cómo contemplar y valorar las personas y la vida desde la perspectiva de Jesús. El texto nos indica que no hemos de dejarnos impresionar por apariencias externas que llaman la atención, invitándonos a mirar y valorar aquello que nadie mira o en quien nadie se fija, por el hecho de tratarse de alguien sencillo, humilde, sin importancia alguna, aparentemente ridículo.

En primer lugar Jesús advierte que no nos dejemos deslumbrar por las apariencias. Lo hace advirtiéndonos que a los maestros de la ley les gusta dejarse ver, ser los primeros… pero “devoran los bienes de las viudas”. Después se fija en una pobre viuda, como explica el evangelista: “Estando Jesús sentado enfrente del tesoro del templo, observaba a la gente que iba echando dinero: muchos ricos echaban mucho; se acercó una viuda pobre y echó dos monedillas, es decir, un cuadrante. Llamando a sus discípulos, les dijo: “En verdad os digo que esta viuda pobre ha echado en el arca de las ofrendas más que nadie. Porque los demás han echado de lo que les sobra, pero ésta, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir”.

No pensaba aquella viuda, símbolo de una mujer desamparada, que bastante trabajo tenía para sobrevivir, que Jesús se fijaría en ella  y alabaría su gesto generoso, hecho desde la pobreza, y no en las grandes limosnas de los ricos.

Nos basamos en unos criterios y una propia manera de ver las cosas, sobre todo a partir de las imágenes, de lo externo. La televisión y el marketing influyen mucho en la forma de mirar, de contemplar, de valorar.

Aquella mujer viuda lo dio todo, mientras que los demás daban lo que les sobraba.

Actualización en dos direcciones:

*     La cuestión no es dar aquello que nos sobra, sino darse uno mismo. Todos tenemos cualidades, más o menos tiempo disponible, habilidades, cultura… ¿Qué ofrecemos a los demás?

*     El próximo domingo celebraremos el Día de la Iglesia Diocesana que nos invita a pensar en el sostenimiento económico de la Iglesia, de las parroquias, de las actividades pastorales, de la acogida.

Examinemos qué ofrecemos a nuestra comunidad, a la parroquia e instituciones de nuestra Iglesia para que puedan ejercer su misión. Cristo se nos da, y nosotros ¿qué damos?

Puede que, además, debamos preguntarnos no solo por el tiempo, cualidades o ayuda económica que damos, sino cómo lo damos.

*   La viuda, imagen de nuestra Iglesia hoy; símbolo o imagen de cada cristiano.

La Iglesia hoy es como esta viuda. Con frecuencia no valorada, menospreciada, desamparada, sin medios, sin un rostro atractivo o formas externas que llamen la atención. Pero que da todo lo que tiene. Miremos la Iglesia y la parroquia con la mirada de Jesús.

*   Y mirémonos a nosotros mismos y a los otros hermanos.

A la vista de los humanos hay cristianos muy cumplidores con los deberes religiosos y los preceptos morales, y en cambio otros no lo son tanto. De entre los primeros, algunos no han de esforzarse mucho, y en cambio hay otros que por la poca, deficiente o nula formación recibida, ya sea por estar sometidos a grandes tentaciones, por la educación recibida desde pequeños, por experiencias negativas, o debido a circunstancias especialmente difíciles, no acaban de conseguirlo. Jesús sabe valorar los esfuerzos sinceros de todos.

¡QUE JESÚS GRADUE NUESTRA MIRADA!

+ Francesc Pardo i Artigas

Obispo de Girona

Mons. Francesc Pardo i Artigas
Acerca de Mons. Francesc Pardo i Artigas 371 Artículos
Francesc Pardo i Artigas nació en Torrellas de Foix (comarca del Alt Penedès, provincia de Barcelona), diócesis de Sant Feliu de Llobregat, el 26 de junio de 1946. Ingresó en el Seminario Menor de Barcelona y siguió estudios eclesiásticos en el Seminario Mayor, de la misma diócesis. Se licenció en Teología, en la Facultad de Teología de Cataluña. Es autor de diversos artículos sobre temas teológicos publicados es revistas especializadas. Recibió la ordenación presbiteral en la basílica de Santa María de Vilafranca del Penedès, el 31 de mayo de 1973, de manos del cardenal Narcís Jubany. El 16 de julio del 2008, el Papa Benedicto XVI lo nombró Obispo de Girona. Recibió la Ordenación Episcopal el dia 19 de octubre del 2008 en la Catedral de Girona, tomando posesión de la diócesis el mismo día.