“Una Iglesia y miles de historias gracias a ti” (Ante el Día de la Iglesia Diocesana)

Mons. Julian LópezMons. Julián López     Queridos diocesanos:

El domingo es el Día del Señor, el día conmemorativo de la resurrección de Jesucristo, dedicado también al descanso por voluntad de Dios para bien del hombre. Por eso la Iglesia no deja de convocaros para la celebración dominical en la que la Eucaristía desempeña un papel principalísimo para la vida cristiana.

Esta convocatoria hace del domingo no solo el día del Señor sino también el día de la Iglesia, es decir, de la asamblea cristiana para alimentarse con la palabra de Dios y con el cuerpo de Cristo. Con esta finalidad se levantaron las iglesias, de manera que no se concibe una parroquia o una comunidad de feligreses -esta palabra quiere decir: hijos de la Iglesia- que no tenga su propio templo para dar culto a Dios y recibir los sacramentos. Por eso la palabra iglesia designa a la vez la comunidad de los fieles y el templo donde estos se reúnen. Esa comunidad se llama también parroquia y la atiende un sacerdote. El conjunto de las parroquias de un determinado territorio forma una diócesis y está confiada al cuidado pastoral del obispo. Actualmente la Diócesis de León, que ocupa la parte septentrional y oriental de la provincia del mismo nombre, con una extensión de 9.620 km2 , agrupa 757 parroquias, más otros núcleos llamados filiales y anejos que hacen un total de 873 comunidades eclesiales.

Para nadie es un secreto que nuestras parroquias, especialmente las del ámbito rural, están despoblándose y que la mayoría de sus habitantes son personas mayores. En los meses del verano se anima la vida comunitaria y se celebran fiestas y romerías. Pueblo y parroquia se identifican también en la idea que tienen sus habitantes.

La Iglesia Católica es la misma en todas y en cada una de las diócesis y de las parroquias. Su labor pastoral, gracias al sacerdote y a otros colaboradores como catequistas, encargados de la iglesia, responsables de algún servicio, por ejemplo, de carácter social, caritativo o cultural, de limpieza, etc., es la misma en todas las comunidades eclesiales, pero cada una de estas tiene su propio pasado y su propio presente, es decir, su propia historia particular. Esa historia se hace patente en los principales acontecimientos de la vida de los feligreses: el nacimiento, el matrimonio, la enfermedad, la muerte.

Por eso el lema del “Día de la Iglesia diocesana” de este año alude a una Iglesia, la diocesana, y a miles de historias, las de todos los feligreses que sienten como propio el lugar en el que fueron bautizados, la parroquia en la que viven, gozan con los acontecimientos alegres y sufren con los que están marcados por el dolor.

En esa jornada, desde hace varios años, la Iglesia pide a sus hijos el compromiso de la colaboración económica para seguir realizando su misión pastoral. Es cierto que esta colaboración es una realidad gracias a los feligreses y a muchas instituciones civiles. Por eso, con la gratitud que os merecéis, permitid que os recuerde también que la historia de vuestra Iglesia, de vuestra parroquia, anejo o filial debe continuar. Gracias por vuestra generosidad. Con mi cordial saludo y bendición:

+ Julián López

Obispo de León

 

Mons. Julián López
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Mons. D. Julián López Martín nace en Toro (Zamora) el 21 de abril de l945. Estudió en el Seminario Diocesano de Zamora y en el P. Instituto de San Anselmo de Roma, donde obtuvo el doctorado en Teología Litúrgica en 1975, como alumno del P. Colegio Español y del Centro Español de Estudios Eclesiásticos anexo a la Iglesia Nacional Española de Roma. Recibió la ordenación sacerdotal en Zamora el 30 de junio de 1.968. CARGOS PASTORALES Fue coadjutor de Villarín de Campos y cura ecónomo de Otero de Sariegos (1968-1970), coadjutor de la parroquia de Cristo Rey en Zamora (1973-1989) y, desde 1978, canónigo Prefecto de Sagrada Liturgia de la Catedral de Zamora y delegado diocesano de Pastoral Litúrgica, miembro del Consejo Presbiteral y del Colegio de Consultores desde 1984. Ha sido también consiliario diocesano del Movimiento Familiar Cristiano (1976-1986) y consiliario de la Zona Noroeste de este Movimiento (1980-1983). Profesor de Religión en el Instituto "Claudio Moyano" (1975-1976) y en la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado en Zamora (1981-1983). Ha sido director del Centro Teológico Diocesano "San Ildefonso" y de la Cátedra "Juan Pablo II" (1984-1992); delegado diocesano para el IV Centenario de la Muerte de Santa Teresa de Jesús (1980-1982); Año de la Redención (1983-1984); Año Mariano Universal (1987-1988); V Centenario (1992) y Congreso Eucarístico de Sevilla (1993). Profesor de Liturgia y Sacramentos de la Universidad Pontificia de Salamanca (1975-1981 y 1988-1994), ha sido también Presidente de la Asociación Española de Profesores de Liturgia (1992-1995), habiendo impartido clases en las Facultades de Teología de Burgos (1977-1988) y de Barcelona (1984-1989). El 15 de julio de 1994 fue nombrado Obispo de Ciudad Rodrigo por el Papa Juan Pablo II, tomando posesión el 25 de agosto del mismo año. Cargo que desempeñó hasta su nombramiento como Obispo de León el día 19 de marzo de 2002, tomando posesión el 28 de abril. El 6 de julio de 2010 Benedicto XVI le nombró miembro de la congregación para el Culto Divino de la Santa Sede. En la CEE ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis de 1996 a 1999. De 1993 a 2002 formó parte de la Comisión de Liturgia y desde 2002 a 2011 fue Presidente de dicha Comisión. Desde 2011 es miembro de ella