La Diócesis e Barbastro-Monzón en clave de “sol” (5)

perezpueyoangeljavierMons. Ángel Pérez Puyeo      Ministerio y vida de los sacerdotes

Os decía la semana que este nuevo modo, corresponsable y misionero, con que hemos de afrontar la pastoral y la evangelización en nuestra diócesis tiene que tener como primeros responsables a los sacerdotes y que os iba a comunicar mis reflexiones sobre la importancia del sacerdocio y de la vida y santidad de los sacerdotes.

La singularidad y originalidad de esta renovación conlleva preparar sacerdotes que sean:

1) Hombres recios, de buen carácter, cercanos, abiertos, acogedores, comunicativos, transparentes, de espíritu alegre y ánimo firme, solidarios y corresponsables en la tarea proyectada y realizada en común…;

2) Creyentes firmes, que viven una espiritualidad propia del clero diocesano: recia e integradora que centra todo su ser y actuar (el ejercicio del ministerio como fuente de santificación), enraizada en la eucaristía (espiritualidad eucarística) y en la caridad pastoral (celo apostólico ardiente), que descubren, valoran y potencian todos los carismas eclesiales…;

3) Pastores santos, libres de toda ambición de cargos y honores, de seguridades y comodidades, a los que se les encuentra para todo, con un celo apostólico ardiente y una total disponibilidad…De buena y sólida formación intelectual y capacitación práctica para el ejercicio del ministerio presbiteral. Que viven y ejercen su sacerdocio fraternamente.

Ciertamente los frutos vocacionales son todavía demasiado exiguos. Es verdad que las leyes matemáticas no siempre se ajustan a los cálculos de la providencia… Las semillas esparcidas al viento tienen su propio lugar, -muchas veces paradójico-, y su ritmo adecuado para madurar y fructificar.

Si logramos ser pacientes e impulsamos comunidades que integren la dimensión vocacional en toda actividad pastoral irá emergiendo paulatinamente una Iglesia, como señalaba ya el Concilio Vaticano II, toda ella ministerial, que favorezca la complementariedad y la colaboración recíprocas, que valore los distintos ministerios y carismas que el Espíritu suscita.

En cada comunidad de vida y de fe habría que garantizar que cada bautizado pudiera hacer crecer y madurar su propia vocación cristiana. Sólo así nuestras comunidades, compuestas por personas vocacionadas que tienen un lugar y una misión a desarrollar, no sólo acogerían con gratitud su propia vocación y la desarrollarían, sino que se convertirían además en verdaderas mediaciones para la llamada de otros, también a la vida consagrada y al ministerio presbiteral. Los nuevos movimientos laicales o institutos eclesiales que integran en su seno [email protected], [email protected] y sacerdotes, son ya un indicio tenue pero fehaciente de esta nueva floración vocacional. Sin duda que que este rebrote vocacional está cristalizando en nuevas formas de ámbitos donde vivir la propia fe. La semana que viene veremos la finalidad de todo lo que os he dicho hasta ahora.

Con mi afecto y bendición

+ Ángel Pérez Pueyo

Obispo de Barbastro-Monzón

Mons. Ángel Pérez Pueyo
Acerca de Mons. Ángel Pérez Pueyo 125 Articles
- Mons. Ángel Javier Pérez Pueyo, natural de Ejea de los Caballeros (Zaragoza), nace el 18 de agosto de 1956. Es el segundo hijo del matrimonio (+) Rodrigo Pérez Fuertes (1.III. 1924 – 1.III.2012) y (+) Carmen Pueyo (21.II.1929 – 19.IV-2005). Su hermana, (+) Mª Concepción (19.V.1954 – 27.VII.1998), se queda paralítica cuando tenía catorce meses como consecuencia de una poliomielitis aguda. - A los 10 años de edad ingresa en el Seminario Metropolitano de Zaragoza. De 1966 a 1971 cursa sus estudios de bachillerato en el Seminario Menor. En 1972 pasa al Seminario Mayor donde estudia COU y como es demasiado joven para iniciar los Estudios Eclesiásticos los formadores le recomiendan que inicie la Etapa Introductoria y estudie Magisterio en la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado de Educación General Básica “Virgen del Pilar” que se hallaba ubicada en el mismo edificio del Seminario. En 1974 inicia sus Estudios Eclesiásticos en el Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (CRETA). - En 1977 va a Salamanca al Aspirantado “Maestro Ávila”, ¾casa de formación que los Sacerdotes Operarios tienen en España¾, donde cursa los tres últimos años de Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca. Posteriormente realiza estudios de licenciatura en Filosofía y Ciencias de la Educación en la Universidad Civil de Salamanca. - A los 23 años, el día 19 de marzo de 1980, es ordenado sacerdote por Mons. Antonio Vilaplana Molina en Plasencia (Cáceres) donde había sido enviado por los Superiores de la Hermandad para realizar la Etapa de Pastoral como formador y profesor en el Seminario Menor de dicha Diócesis. - Al finalizar el curso 1979/80 es destinado al Seminario de Tarragona. Desde 1980 a 1985 desempeña su labor formativa en el Seminario Menor como responsable de los seminaristas y como tutor y profesor del Colegio-Seminario. - En 1985 es nombrado Rector del Aspirantado Menor de Salamanca. Colabora como profesor y tutor en el Colegio “Maestro Ávila” impulsando el trabajo de pastoral juvenil y vocacional con los alumnos y profesores del mismo colegio. - En julio de 1990, en la XVIII Asamblea General, es elegido miembro del Consejo Central y se le responsabiliza de la Coordinación Pastoral de la Hermandad. Durante este tiempo coordina la preparación y dirección de los Cursos para Formadores de Seminarios que se impartieron en Buenos Aires (Argentina), en Caracas (Venezuela), en Lima (Perú); colaboró en el diseño del Curso para Formadores de Seminarios organizado por la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de la Conferencia Episcopal Española que se viene celebrando durante el verano en Santander; y colabora como profesor en el Curso para Formadores de Seminarios de lengua española-portuguesa, organizado por la Congregación para la Educación Católica, que se imparte en el Pontificio Colegio Español de San José y en el que participan formadores de diferentes países Lati­noamericanos. En 1994 participa en Itaicí (Brasil) en el I Congreso Continental Latinoame­ricano de Vocaciones. - En julio de 1996, en la XIX Asamblea General es elegido Director General de la Hermandad de Sacerdotes Operarios hasta el año 2002. En 1997 participa en el Congreso sobre secularidad del presbítero diocesano organizado por la Comisión Episcopal del Clero de la Conferencia Episcopal Española. – En julio de 2002, en la XX Asamblea General, celebrada en el Pontificio Colegio Español de San José de Roma (Italia) es reelegido por mayoría absoluta en primera votación. −El pasado 22 de mayo de 2008 la Hermandad ha recibido de la Santa Sede la aprobación como Asociación Sacerdotal de Derecho Pontificio, tal como soñó desde el comienzo Mosén Sol. Y en julio de 2008, por coincidir con el 125 aniversario de la Fundación de la Hermandad y el I Centenario de la muerte del Beato Manuel Domingo y Sol, se celebrará en Tortosa la XXI Asamblea General. – En septiembre de 2008, al concluir su mandato como Director General, es nombrado Director del Secretariado de la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de la Conferencia Episcopal Española. – El 2 de agosto de 2013 es nombrado Rector del Pontificio Colegio Español de San José en Roma por la Congregación del Clero. – El 27 de diciembre de 2014 es nombrado por el Papa Francisco Obispo de Barbastro-Monzón.