Domund, Jornada Mundial de las Misiones 2015 – Encuentro y Misión: “Misioneros de la Misericordia”

jesus_murguiMons. Jesús Murgui       El Domingo Mundial de las Misiones, la Jornada del DOMUND, convierte octubre en el mes misionero por excelencia. Este año la cita es el día 18 con el lema “Misioneros de la Misericordia”.

El Domund de este año nos atrevemos a decir que tiene connotaciones únicas. Así en primer lugar ha de destacarse que se celebra en el contexto del Año de la Vida Consagrada, recordándonos el papa Francisco en su mensaje para la Jornada de este año, que “entre la vida consagrada y la misión subsiste un fuerte vínculo”. Pues el seguimiento de Jesús determina el nacimiento de la vida consagrada y “toda la existencia de Cristo tiene un carácter misionero”, por lo que dirá que “los hombres y mujeres que le siguen más de cerca asumen plenamente este mismo carácter”.

Por otra parte, dentro de muy pocas fechas, celebramos el 50 aniversario del Decreto “Ad Gentes” del Concilio Vaticano II. Nosotros lo queremos celebrar solemnemente, como Diócesis de Orihuela-Alicante, el próximo 29 de Noviembre, en la Concatedral de S. Nicolás a las 12 horas de ese día que es además, Primer Domingo de Adviento. El papa Francisco resalta esta conmemoración en su Mensaje, y nos anima a tomar conciencia de cuan grande fue el impulso misionero que significó el Vaticano II, especialmente materializado en este precioso documento.

Con el Concilio Vaticano II, se reanimó la Iglesia entera en deseos de misión. Y como nos recuerda el papa Francisco, “es urgente volver a proponer el ideal de la misión en su centro: Jesucristo, y en su exigencia: la donación total de sí mismo a la proclamación del Evangelio”. Y añade el Papa: “No puede haber ninguna concesión sobre esto: quien, por la gracia de Dios, recibe la misión, está llamado a vivir la misión. Para estas personas, el camino de Cristo, en las diversas periferias del mundo, se convierte en la manera de vivir el seguimiento de El y recompensa los muchos esfuerzos y privaciones. Cualquier tendencia a desviarse de esta vocación, aunque sea acompañada por nobles motivos relacionados con las muchas necesidades pastorales, eclesiales o humanitarias, no está en consonancia con el llamamiento personal del Señor al servicio del Evangelio” .

En su Mensaje el Papa nos revela, además, que los “destinatarios privilegiados del anuncio evangélico” son, “los pobres, los pequeños, los enfermos, aquellos que a menudo son despreciados y olvidados, aquellos que no tienen como pagarte (cf. Lc14, 13-14)”. Pidiendo a las personas consagradas que promuevan intensamente la incorporación de los “fieles laicos” a la misión. Recordando, a este propósito el llamamiento del Vaticano II en su precioso documento “Ad Gentes”, 41.

Finalmente en el Domund de este año, quiero hacer notar, que en su mismo lema “Misioneros de la Misericordia”, ya suena profundamente a ese regalo que es el Año Jubilar de la Misericordia, y que estrenaremos muy pronto. Un lema que nos pone en sintonía con el hecho evidente de que la misión nace del corazón de la misericordia de Dios, que quiere hacer llegar a todos los hombres y mujeres la salvación que nos ha conseguido Jesús, para darnos plenitud de vida a todos los seres humanos. Misioneros, pues, nacidos de las entrañas de la Misericordia del Padre, que es amor, y que llama a cooperar con Él, y quiere tener imitadores de su compasión y su bondad en todos los rincones de la tierra.

La misión, en fin, es tan grande, tan maravillosa que, como dirá asimismo el papa en el mismo Mensaje, “es una pasión por Jesús, pero al mismo tiempo, es una pasión por su pueblo”. En efecto hoy mismo, como siempre, el encuentro con Jesús, nos cambia de tal manera, que si el encuentro con Él es verdadero y hondo, nos marca, nos da sentido y rumbo nuevo para la vida, y nos enciende la necesidad de dar, de compartir, de comunicar tanta suerte como es el haber encontrado al Señor. Así va naciendo la misión; misión nacida del encuentro, nacida del amor; misión que no puede ser entendida ni vivida sin pasión.

Un abrazo a todos, feliz día del Domund y bendita colaboración, la que debemos tener todo el año, con las Obras Misioneras de la Iglesia. Seamos generosos, dándonos y dando de lo nuestro a los que están especialmente comprometidos en la Misión. El Día del Domund es especial para orar por ellos y ayudarles materialmente. Dios les bendiga a ellos y a nosotros. Dios sostenga a todos aquellos que en nuestra Diócesis de Orihuela-Alicante promueven la concienciación y la ayuda a los misioneros. A todos mi afecto y bendición.

✠ Jesús Murgui Soriano

Obispo de Orihuela-Alicante

Mons. Jesús Murgui Soriano
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Mons. D. Jesús Murgui Soriano nace en Valencia el 17 de abril de 1946. Recibió la ordenación sacerdotal el 21 de septiembre de 1969 y obispo desde el 11 de mayo de 1996. Estudió en el Seminario Metroplitano de Moncada (Valencia) y está licenciado en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca y doctorado en esta misma materia por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. CARGOS PASTORALES Fue coadjutor entre 1969 y 1973 y párroco, en distintas parroquias de la archidiócesis de Valencia, entre 1973 y 1993, año en que es nombrado Vicario Episcopal. Fue Consiliario diocesano del Movimiento Junior entre 1973 y 1979 y Consiliario diocesano de jóvenes de Acción Católica de 1975 a 1979. Fue nombrado Obispo auxiliar de Valencia el 25 de marzo de 1996, recibiendo la ordenación episcopal el 11 de mayo de ese mismo año. Entre diciembre de 1999 y abril de 2001 fue Administrador Apostólico de Menorca. El 29 de diciembre de 2003 fue nombrado Obispo de Mallorca, sede de la que tomó posesión el 21 de febrero de 2004. El 27 de julio de 2012 se hizo público su nombramiento como Obispo de Orihuela-Alicante. El sábado 29 de septiembre de 2012, tomó posesión de la nueva diócesis. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro de la Comisión Episcopal de Liturgia desde marzo de 2017. Cargo que desempeña desde el año 2005. Anteriormente, ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral desde 1996 a 1999 y de la Comisión Episcopal del Clero desde 1999 a 2005.