Sínodo de la Familia

Mons. Jaume PujolMons. Jaume Pujol       El 4 de octubre de 2014, el Papa Francisco cerraba, en la Plaza de San Pedro, una vigilia de oración por el Sínodo de la Familia que iba a celebrarse justo un año después, del 4 al 25 de octubre de 2015, diciendo a los presentes: «Cae ya la noche sobre nuestra asamblea. Es la hora en la que se regresa a casa de buen grado para encontrarse en la misma mesa, en el espesor de los afectos, del bien realizado y recibido, de los encuentros que enardecen el corazón…».

En una ocasión el Papa había hablado de la casa afirmando que es «un lugar decisivo en la vida donde cada persona aprende a recibir amor y a dar amor.»

Quienes hemos nacido y vivido en un pueblo tenemos especial conciencia de ello, y así, cuando a veces nos hablan de una persona mencionando solo su nombre y apellidos, necesitamos preguntar: ¿De qué casa es? Dicho de otro modo: ¿De qué familia es?

La primera prioridad que el papa Francisco marcó para su pontificado es reflexionar sobre la pastoral familiar. ¿Qué puede y debe hacer la Iglesia con respecto a la familia? Este quiso que fuera el tema del Sínodo que este domingo se inaugura en el Vaticano.

El Papa ha querido que durante todo un año se preparara la asamblea sinodal para que no ofreciera respuestas vagas, sino concretas y comprometidas a los muchos problemas que afectan a la institución familiar y a diversas situaciones de hecho.

En la preparación se ha tenido en cuenta a familias pobres, a los inmigrantes, a las personas afectadas por viudedad, por el decaimiento de la tercera edad, por enfermedades asociadas, o por la discapacidad de algunos miembros; pero también a las familias golpeadas por la violencia de género, por adulterios, por eliminación de hijos que van a nacer, o por hijos que son víctimas indefensas en casos de divorcio…

¿Qué respuestas da la Iglesia a quienes conviven por «miedo a casarse», por rechazar un compromiso definitivo, o a quienes lo rompieron a veces contra la voluntad de uno de los cónyuges y se han vuelto a casar? El Papa ha fijado líneas maestras de la acogida de la Iglesia, que pasan por el respeto a la verdad y también por la insondable misericordia de Dios.

A los padres sinodales corresponden ahora los trabajos y a nosotros el deber gozoso de rezar por ellos.

+Jaume Pujol Bacells

Arzobispo de Tarragona y primado

Mons. Jaume Pujol
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Nace en Guissona (Lleida), el 8 de febrero de 1944. Cursó los estudios primarios en los colegios de las Dominicas de la Anunciata y de los Hermanos Maristas de Guissona. Amplió sus estudios en Pamplona, Barcelona y Roma. Realizó el doctorado en Ciencias de la Educación en Roma, donde cursó estudios filosóficos y teológicos. Es doctor en Teología por la Universidad de Navarra. Fue ordenado sacerdote por el cardenal Vicente Enrique y Tarancón, en Madrid, el 5 de agosto de 1973, incardinado en la Prelatura de la Santa Cruz y Opus Dei. CARGOS PASTORALES Fue profesor ordinario de Pedagogía Religiosa en la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra. Desde el año 1976 y hasta su consagración episcopal, dirigió el Departamento de Pastoral y Catequesis, y desde el 1997, el Instituto Superior de Ciencias Religiosas, los dos de la misma Universidad. Ocupó distintos cargos en la Facultad de Teología: director de estudios, director del Servicio de Promoción y Asistencia a los Alumnos, secretario, director de la revista Cauces de Intercomunicación (Instituto Superior de Ciencias Religiosas), dirigida a profesores de religión. Durante sus años en Pamplon dirigió cursos de titulación, formación y perfeccionamiento de catequistas, profesores de religión y educadores de la fe, y tesis de licenciatura y de doctorado. Su trabajo de investigación se ha centrado en temas de didáctica y catequesis; ha publicado 23 libros y 60 artículos en revistas científicas, obras colectivas, etc. También ha desarrollado otras tareas docentes y pastorales con jóvenes, sacerdotes, etc. El día 15 de junio de 2004 el Papa Juan Pablo II lo nombró Arzobispo de Tarragona, archidiócesis metropolitana y primada, responsabilidad que, hasta hoy, conlleva la presidencia de la Conferencia Episcopal Tarraconense, que integran los obispos de la provincia eclesiástica Tarraconense y los de la provincia eclesiástica de Barcelona. El día 19 de septiembre de 2004, en la Catedral Metropolitana y Primada de Tarragona, fue consagrado obispo y tomó posesión canónica de la archidiócesis. El día 29 de junio de 2005 recibía el palio de manos del Papa Benedicto XVI, en la basílica de San Pedro del Vaticano. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis y Seminarios y Universidades. Cargo que desempeña desde 2004. Además, ha sido miembro de la Comisión Permanente entre 2004 y 2009.