Sínodo de los Obispos, 9 de Octubre y Palio Arzobispal

antonio_canizaresMons. Antonio Cañizares           De tres asuntos muy dispares trato en esta comunicación semanal. La primera: el pasado domingo, con la Santa Misa presidida por el Papa Francisco en la Basílica de San Pedro, de Roma, dio comienzo el Sínodo de los Obispos sobre el matrimonio y la familia. Por el tema y por todo lo que se ha montado frente él, va a ser un acontecimiento muy importante para la Iglesia y para la misma Humanidad. Y qué bien hace Dios las cosas: coincidiendo con esta apertura en la liturgia dominical tocaba proclamar el Evangelio en el que Jesús, con toda claridad, sin ambigüedades y sin buenismos de ningún tipo abordaba el tema del matrimonio respondiendo a preguntas tramposas que le tendían unos fariseos: «¿Le es lícito a un hombre divorciarse de su mujer?». Jesús les dijo: «Al principio de la creación Dios los creó hombre y mujer. Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne. De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre».

En esas palabras de Jesús tenemos lo fundamental sobre el matrimonio, en cuya verdad se fundamenta también la familia, futuro del hombre y de la humanidad. “Hombre y mujer los creó”; así lo ha querido Dios desde el comienzo, en la creación misma ha dejado inscrita la verdad del matrimonio. El matrimonio obra de Dios, no creación humana, de la que el hombre no puede disponer. Una unión indefectible, para siempre, e indisoluble: “lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre”. Este es el camino y el norte del Sínodo, del que tanto y tan esperanzador aguardamos: la confirmación, sencillamente, de lo que nos ha llegado de parte de Dios por su Hijo, Palabra eterna en que se nos ha comunicado la verdad plena, la verdad que nos hace libres. Esta es la grandeza, la belleza del matrimonio, base de la familia cristiana, en la que brilla la esperanza de la humanidad. Sigamos pidiendo por el Sínodo: que Dios conceda la sabiduría necesaria a los padres sinodales, a los expertos, para descubrir lo que es grato a los ojos de Dios: afirmar la verdad del matrimonio como la gran luz que el mundo necesita.

El otro asunto que quería comunicar es mi invitación a todos los fieles cristianos a que el día 9 de este mes de octubre, fiesta de la Patria Valenciana, se unan al Te Deum, a la acción de gracias, que tendrá lugar en la Catedral a las 11 de la mañana. Ese día Valencia recuerda agradecida su reconquista, por parte del Rey Jaime I el Conquistador, del poder invasor. Con este motivo se consagró la Iglesia Catedral, iglesia madre de la diócesis en la que se encuentra esa tierra valenciana que había abrazado tempranamente la fe cristiana y que constituía su identidad y sus raíces más profundas.

Había dejado, hacía siglos, de ser cristiana, y aquel día recuperó su libertad y su ser más propio asentado en esas raíces. Por eso, Valencia entera el 9 de octubre da gracias por esta recuperación de lo perdido, de ser ella misma, de su libertad inseparable de la verdad. Es un día muy grande para Valencia –más aún en estos momentos en que vientos contrarios se ciernen sobre esa identidad, pretendiendo borrarla–, un día para dar gracias y para orar por Valencia. El próximo día 9 entrará en nuestra Catedral, para dar gracias por su libertad, identidad y cristianía recuperadas, Valencia entera, simbolizada en su muy querida y respetada bandera: La Senyera. Por eso invito a todos los fieles cristianos a que se unan en la Catedral, a que se unan desde las 10 de la mañana a la Santa Misa que se celebrará con ocasión del aniversario de la consagración de la Catedral, al que seguirá el solemne y tradicional Te Deum a las 11 como queda dicho. Invito, pues, a la plegaria, a la acción de gracias, a una acción religiosa y eclesial.

El tercer asunto trata también de otra invitación: el domingo, día 11 de octubre, en la Catedral, en la Eucaristía de las 12 de la mañana, el Sr. Nuncio Apostólico, Mons. Renzo Fratini me impondrá, Dios mediante, el Palio Arzobispal, que recibí de manos del Santo Padre, Francisco, el pasado 29 de junio en San Pedro, de Roma. Como sabéis el Palio Arzobispal significa la comunión de la sede metropolitana, en este caso Valencia, con la sede de Pedro en Roma, y la comunión así mismo de los Obispos de la Provincia Eclesiástica con la Iglesia universal presidida por el Sucesor de Pedro, el Papa. El Palio, por ello, es signo, vínculo y compromiso de comunión. La Iglesia es misterio de comunión, el núcleo y la esencia de la Iglesia es la comunión, la Iglesia es como un sacramento de la unión íntima con Dios y de la unidad del género humano. Sin esa comunión, presidida por el Papa, que nos confirma en la fe y en la caridad y nos alienta en la esperanza, no hay Iglesia. Avivar y fortalecer la comunión es una tarea y exigencia de siempre, una necesidad especialmente sentida en los tiempos que corremos. Por ello invito a participar en dicha Eucaristía; y a los que no puedan venir por muchas y comprensibles razones, les invito, en todo caso, que recen por el Papa y por mí. Gracias de todo Corazón.

+ Antonio Cañizares Llovera
Arzobispo de Valencia

Card. Antonio Canizares
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Emmo. y Rvmo. Sr. Antonio CAÑIZARES LLOVERA El Cardenal Antonio Cañizares, nombrado el 28 de agosto de 2014 por el papa Francisco arzobispo de Valencia, nació en la localidad valenciana de Utiel el 15 de octubre de 1945. Cursó los estudios eclesiásticos en el Seminario diocesano de Valencia y en la Universidad Pontificia de Salamanca, en la que obtuvo el doctorado en Teología, con especialidad en Catequética. Fue ordenado sacerdote el 21 de junio de 1970. Los primeros años de su ministerio sacerdotal los desarrolló en Valencia. Después se trasladó a Madrid donde se dedicó especialmente a la docencia. Fue profesor de Teología de la Palabra en la Universidad Pontificia de Salamanca, entre 1972 y 1992; profesor de Teología Fundamental en el Seminario Conciliar de Madrid, entre 1974 y 1992; y profesor, desde 1975, del Instituto Superior de Ciencias Religiosas y Catequesis, del que también fue director, entre 1978 y 1986. Ese año, el Instituto pasó a denominarse «San Dámaso» y el Cardenal Cañizares continuó siendo su máximo responsable, hasta 1992. Además, fue coadjutor de la parroquia de "San Gerardo", de Madrid, entre 1973 y 1992. Entre 1985 y 1992 fue director del Secretariado de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe de la Conferencia Episcopal Española. Creado Cardenal en marzo de 2006 El papa Juan Pablo II le nombró Obispo de Ávila el 6 de marzo de 1992. Recibió la ordenación episcopal el 25 de abril de ese mismo año. El 1 de febrero de 1997 tomó posesión de la diócesis de Granada. Entre enero y octubre de 1998 fue Administrador Apostólico de la diócesis de Cartagena. El 24 de octubre de 2002 fue nombrado Arzobispo de Toledo, sede de la que tomó posesión el 15 de diciembre de ese mismo año. Fue creado Cardenal por el Papa Benedicto XVI en el Consistorio Ordinario Público, el primero de su Pontificado, el 24 de marzo de 2006. Cargos desempeñados en la CEE y en la Santa Sede En la Conferencia Episcopal Española ha sido vicepresidente (2005-2008), miembro del Comité Ejecutivo (2005-2008), miembro de la Comisión Permanente (1999-2008), presidente de la Subcomisión Episcopal de Universidades (1996-1999) y de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis (1999-2005). El Papa Juan Pablo II lo nombró miembro de la Congregación para la Doctrina de la Fe el 10 de noviembre de 1995. El 6 de mayo de 2006, el Papa Benedicto XVI le asignó esta misma Congregación, ya como Cardenal. También como Cardenal, el Papa le nombró, el 8 de abril de 2006, miembro de la Comisión Pontificia “Ecclesia Dei”. El Cardenal Cañizares ha sido fundador y primer Presidente de la Asociación Española de Catequetas, miembro del Equipo Europeo de Catequesis y director de la revista Teología y Catequesis. Es miembro de la Real Academia de la Historia desde el 24 de febrero de 2008. Igualmente, el Papa nombró al Cardenal Cañizares Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos en diciembre de 2008. De otro lado, el cardenal fue nombrado en 2010 “Doctor Honoris Causa” por la Universidad Católica de Valencia “San Vicente Mártir” (UCV) Nombrado Arzobispo de Valencia el 28 de agosto de 2014. Tomó posesión de la Archidiócesis el 4 de octubre de 2014