La diócesis de Barbastro-Monzón en clave de “sol” (2)

Obispo Perez Pueyo - 02Mons. Ángel Pérez       La semana pasada nos quedamos en continuar aquella conversación de los jóvenes. “¿Y si te equivocas de familia?”, ¿laico, religioso o sacerdote?, era la pregunta.

Es cierto que muchos hombres y mujeres pueden despistarse o desorientarse (“desafinan”) porque no logran descubrir su timbre característico (vocación). (Ya recordáis “lo de la orquesta de Dios de la semana pasada”) Por eso Dios nos coloca en la vida, a nuestro lado, personas dotadas de una fina sensibilidad para discernir nuestra verdadera vocación; son las personas e instituciones para que, en cada tiempo y cultura, puedan ayudarnos a despertar, acompañar, discernir, formar y sostener nuestra propia vocación.

No siempre resulta fácil conseguir que cada uno descubra y escuche la música que resuena en su interior. Más difícil todavía es que la comparta con los demás. Lo que resulta evidente es que ya no tenemos coartada ni podemos seguir lamentándonos por más tiempo…

Efectivamente. Dios sigue llamando a cada uno por su nombre y le ha dotado con la gracia necesaria para que sea testigo de su Reino en el corazón del mundo. A cada quien le toca descubrir y decidir ahora «desde dónde» desea compartir (‘poner al común’) lo mejor de sí mismo… La alegría y la paz interior serán el mejor signo de autenticidad. La plenitud de sentido y de vida, su fruto más preciado.

Cristo está en el centro y el sacerdote es mediador y signo de Cristo

La «centralidad de Cristo», -como afirma reiteradamente el papa emérito Benedicto XVI-, es la que permite que fructifiquen todas las demás gracias divinas, se multipliquen todos los carismas y se asegure la valoración correcta del sacerdocio ministerial. El sacerdote, «primer violín» (concertino) en la orquesta, ayuda a que cada uno «afine» y «armonice» (conjunte) su timbre de voz a la ‘partitura’ que Cristo interpretó. Se trata de una vocación «humanizadora-divinizadora», de servicio, que por su fina sensibilidad de espíritu descubre el carisma con que Dios ha adornado a cada uno, reconoce su propia dignidad personal y favorece su complementariedad. Viene a mi memoria el testimonio que Mons. Abastoflor ofreció durante el I Congreso latinoamericano de vocaciones celebrado en Itaicí (Brasil). Al llegar a su diócesis de Bolivia se percató enseguida del exiguo número de sacerdotes que había allí. No se resignó a creer que cualquier intento iba a resultar inútil como le auguraban. Y comenzó a trabajar pacientemente con un puñado de laicos. Les acompañó en su proceso personal hasta que fueron madurando y llegaron a descubrir y valorar su propia vocación cristiana. Lo más sorprendente fue que ellos, que acogieron su vocación cristiana, se convirtieron en verdaderas mediaciones para la llamada y el acompañamiento vocacional de otros muchos… Nueve años después aquella Diócesis tenía una ingente «patrulla» de cristianos comprometidos y se había multiplicado el número de [email protected] y de sacerdotes. Hay una sabia pedagogía divina que, aplicada adecuadamente, es siempre convergente.

Seguiremos la semana que viene comprendiendo cómo podemos servir cada uno desde lo que somos.

Con mi afecto y bendición

+ Ángel Pérez Pueyo

Obispo de Barbastro-Monzón.

Mons. Ángel Pérez Pueyo
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- Mons. Ángel Javier Pérez Pueyo, natural de Ejea de los Caballeros (Zaragoza), nace el 18 de agosto de 1956. Es el segundo hijo del matrimonio (+) Rodrigo Pérez Fuertes (1.III. 1924 – 1.III.2012) y (+) Carmen Pueyo (21.II.1929 – 19.IV-2005). Su hermana, (+) Mª Concepción (19.V.1954 – 27.VII.1998), se queda paralítica cuando tenía catorce meses como consecuencia de una poliomielitis aguda. - A los 10 años de edad ingresa en el Seminario Metropolitano de Zaragoza. De 1966 a 1971 cursa sus estudios de bachillerato en el Seminario Menor. En 1972 pasa al Seminario Mayor donde estudia COU y como es demasiado joven para iniciar los Estudios Eclesiásticos los formadores le recomiendan que inicie la Etapa Introductoria y estudie Magisterio en la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado de Educación General Básica “Virgen del Pilar” que se hallaba ubicada en el mismo edificio del Seminario. En 1974 inicia sus Estudios Eclesiásticos en el Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (CRETA). - En 1977 va a Salamanca al Aspirantado “Maestro Ávila”, ¾casa de formación que los Sacerdotes Operarios tienen en España¾, donde cursa los tres últimos años de Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca. Posteriormente realiza estudios de licenciatura en Filosofía y Ciencias de la Educación en la Universidad Civil de Salamanca. - A los 23 años, el día 19 de marzo de 1980, es ordenado sacerdote por Mons. Antonio Vilaplana Molina en Plasencia (Cáceres) donde había sido enviado por los Superiores de la Hermandad para realizar la Etapa de Pastoral como formador y profesor en el Seminario Menor de dicha Diócesis. - Al finalizar el curso 1979/80 es destinado al Seminario de Tarragona. Desde 1980 a 1985 desempeña su labor formativa en el Seminario Menor como responsable de los seminaristas y como tutor y profesor del Colegio-Seminario. - En 1985 es nombrado Rector del Aspirantado Menor de Salamanca. Colabora como profesor y tutor en el Colegio “Maestro Ávila” impulsando el trabajo de pastoral juvenil y vocacional con los alumnos y profesores del mismo colegio. - En julio de 1990, en la XVIII Asamblea General, es elegido miembro del Consejo Central y se le responsabiliza de la Coordinación Pastoral de la Hermandad. Durante este tiempo coordina la preparación y dirección de los Cursos para Formadores de Seminarios que se impartieron en Buenos Aires (Argentina), en Caracas (Venezuela), en Lima (Perú); colaboró en el diseño del Curso para Formadores de Seminarios organizado por la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de la Conferencia Episcopal Española que se viene celebrando durante el verano en Santander; y colabora como profesor en el Curso para Formadores de Seminarios de lengua española-portuguesa, organizado por la Congregación para la Educación Católica, que se imparte en el Pontificio Colegio Español de San José y en el que participan formadores de diferentes países Lati­noamericanos. En 1994 participa en Itaicí (Brasil) en el I Congreso Continental Latinoame­ricano de Vocaciones. - En julio de 1996, en la XIX Asamblea General es elegido Director General de la Hermandad de Sacerdotes Operarios hasta el año 2002. En 1997 participa en el Congreso sobre secularidad del presbítero diocesano organizado por la Comisión Episcopal del Clero de la Conferencia Episcopal Española. – En julio de 2002, en la XX Asamblea General, celebrada en el Pontificio Colegio Español de San José de Roma (Italia) es reelegido por mayoría absoluta en primera votación. −El pasado 22 de mayo de 2008 la Hermandad ha recibido de la Santa Sede la aprobación como Asociación Sacerdotal de Derecho Pontificio, tal como soñó desde el comienzo Mosén Sol. Y en julio de 2008, por coincidir con el 125 aniversario de la Fundación de la Hermandad y el I Centenario de la muerte del Beato Manuel Domingo y Sol, se celebrará en Tortosa la XXI Asamblea General. – En septiembre de 2008, al concluir su mandato como Director General, es nombrado Director del Secretariado de la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de la Conferencia Episcopal Española. – El 2 de agosto de 2013 es nombrado Rector del Pontificio Colegio Español de San José en Roma por la Congregación del Clero. – El 27 de diciembre de 2014 es nombrado por el Papa Francisco Obispo de Barbastro-Monzón.