La familia en el nuevo curso pastoral

ramondelhoyolopez1Mons. Ramón del Hoyo   Queridos fieles:
1. Durante estos primeros días de septiembre estamos presentando el Plan pastoral diocesano para el nuevo curso. Se destacan en el mismo objetivos concretos, propuestas, celebraciones especiales… Este año envolverá todo el recorrido, siguiendo la propuesta del Papa Francisco, la palabra MISERICORDIA.“Jesucristo es el rostro de la misericordia del Padre”(Bula del Jubileo extraordinario de la misericordia, 1).
Se irá informando puntualmente sobre las diversas celebraciones programadas desde la Diócesis, Arciprestazgos, Delegaciones, Parroquias, Asociaciones y demás colectivos. Que todo nos ayude a penetrar en el misterio de la misericordia divina, fuente de paz y alegría. Éste será el objetivo fundamental del nuevo curso pastoral para todos y cada uno de los fieles de esta Iglesia particular de Jaén.
2. Me van a permitir que destaque hoy, en esta carta, a la FAMILIA, como institución fundamental en este proceso de cara al nuevo curso. Pensemos en los niños, niñas y adolescentes, a quienes se les invita en estos días desde las Parroquias a dar comienzo a las catequesis de las distintas edades.
Cierto que la Delegación de Catequesis invitará, como siempre, a iniciar un año más este recorrido y que la Delegación de Infancia y Adolescencia, ya está preparando el Encuentro diocesano de la Misericordia, que tendrá lugar en los días 13 y 14 de Febrero. Tomen nota. Cierto también que lasparroquias están ofreciendo, a través de sus sacerdotes y catequistas programas de ayuda a favor del despertar y crecimiento en la fe de estas nuevas generaciones de cristianos, pero deseo invitar también, de forma especial, a las Familias y solicitar de ellas una colaboración activa en este proceso.
3. Tenemos ya muy próximo, por otra parte, el Sínodo Extraordinario sobre la Familia, que se celebrará en Roma el próximo mes de octubre. Estemos muy atentos a sus deliberaciones y conclusiones sobre esta institución fundamental para la sociedad y la Iglesia.
Sabemos que en los años sesenta y setenta del siglo pasado la familia española sufrió un fortísimo impacto social y religioso.   Comenzó un declive paulatino, pero creciente, en la transmisión de la fe de los padres a los hijos. El tema de Dios dejó de aflorar, en no pocos casos, en las conversaciones de familia. Lo mismo podríamos decir sobre criterios cristianos para la vida. Se fue perdiendo la práctica de la oración en la familia, la asistencia a la misa dominical y otras prácticas religiosas.
Estas tendencias incluso se han agudizado en estas últimas décadas, debido, en gran medida, al ambiente permisivo de la sociedad y a la legislación en ocasiones hostil contra el matrimonio. Podemos constatar que sigue en aumento el número de niños y niñas no bautizados o que estando bautizados no han tenido el “despertar a la fe”, y exigen, sin embargo, recibir la Primera Comunión. Se puede comprobar también, al mismo tiempo, una mayor entrega en no pocos padres a favor de la formación cristiana de sus hijos, implicándose incluso como catequistas de otros niños y niñas.
4. Ante esta realidad, las familias y parroquias han tomado cartas en el asunto y, de forma cada vez más coordinada y eficaz, ofrecen itinerarios para este despertar religioso. Ello exige una implicación directa y personal de los padres y otros familiares en este proceso.
Recordemos que con un gesto muy significativo, durante el rito del bautismo, el padre o el padrinoenciende una vela en el Cirio pascual, símbolo de Cristo Resucitado y, luego, dirigiéndose a los familiares, delante de los fieles presentes, el celebrante dice: “Que vuestro hijo, iluminado por Cristo, camine siempre como hijo de la luz”.
Este gesto encierra en sí todo el sentido de la transmisión de la fe en la familia y desde la familia.
La Comunidad cristiana parroquial, por otra parte, es como la segunda familia del bautizado. El Concilio Vaticano II nos recordó esta verdad con especial énfasis al decirnos que son los pastores, sobre todo Obispos y sacerdotes, los que deben guiar y alentar al pueblo de Dios en la actividad misionera de la transmisión de la fe, pero precisan del apoyo imprescindible y colaboración de la comunidad diocesana y parroquial en todo tiempo (Cf. Decreto Ad Gentes, n. 6).
Guiados por el Espíritu trabajemos juntos para que los nuevos bautizados alcancen el conocimiento de Dios misericordioso que les ama, y aprendan el sentido de la vida, a la luz del Evangelio de Jesucristo.
Con mi saludo y afecto en el Señor,  feliz curso pastoral.
 Jaén, 14 de Septiembre de 2015
+ Ramón del Hoyo López
 Obispo de Jaén
Mons. Ramón del Hoyo
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Mons. Ramón del Hoyo nació el 4 de septiembre de 1940 en Arlanzón (Burgos). Cursó estudios en los Seminarios Menor y Mayor de Burgos, entre 1955 y 1963. Obtuvo la Licenciatura en Derecho Canónico en la Universidad Pontificia de Salamanca (1963-1965) y el Doctorado en la Pontificia Universidad Angelicum (1975-1977). Fue ordenado sacerdote para la archidiócesis de Burgos el 5 de septiembre de 1965. CARGOS PASTORALES Su ministerio sacerdotal lo desarrolló en la diócesis burgalesa. Comenzó como coadjutor de la parroquia de Santa María la Real y Antigua y Director espiritual de la Escuela media femenina “Caritas”, entre 1965 y 1968. Desde este último año y hasta 1974 fue Notario eclesiástico y Secretario del Tribunal Eclesiástico. Además, en el año 1972 fue nombrado Provisor-adjunto de la Curia de Burgos y en 1978 Provisor, cargo que desempeñó hasta 1996. También fue Vicario Judicial del Tribunal Eclesiástico Metropolitano desde el año 1978 y hasta 1993, cuando fue nombrado Vicario General y Canónigo y Presidente del Capítulo Catedral Metropolitano. Estos cargos los compaginó, desde 1977 y hasta su nombramiento episcopal, con la docencia en la Facultad de Teología del Norte de España, sede de Burgos, como profesor de Derecho Canónico. El 26 de junio de 1996 fue nombrado obispo de Cuenca y recibió la ordenación episcopal el 15 de septiembre del mismo año. El 19 de mayo de 2005 se hacía público su nombramiento como obispo de Jaén, diócesis de la que tomó posesión el 2 de julio de 2005. El papa Francisco acepta su renuncia al gobierno pastoral de esta diócesis el 9 de abril de 2016 y le nombra administrador apostólico hasta la toma de posesión de su sucesor,el 28 de mayo de 2016. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Misiones y Cooperación entre las Iglesias, de la que fue presidente de 2005 a 2011. Ha sido miembro del Consejo de Economía desde 2012 a 2017. También fue miembro de la “Junta San Juan de Ávila, Doctor de la Iglesia”, que se creó con el encargo de preparar la Declaración y la promoción de la figura del nuevo Doctor.