La Diócesis de León "en salida"

Mons. Julian LópezMons. Julián López    Queridos diocesanos:

Estrenamos nuevo curso pastoral. Como si se tratara de una carrera, estáis, estamos todos convocados y debemos tomar “posición de salida”, pero no precisamente para correr en plan de competición, sino según la conocida expresión del papa Francisco: una Iglesia “en salida”, dispuesta a asumir “la dinámica del éxodo y del don, del salir de sí, del caminar y del sembrar siempre de nuevo, siempre más allá” (EG 21; cf. 20). Precisamente el programa pastoral del próximo curso, el primero de un nuevo plan quinquenal, tiene como lema esta frase del Evangelio de san Lucas: “María se levantó y se puso en camino” (Lc 1,39a). Como todos los años, he escrito una carta pastoral también para el nuevo curso y he tomado como título este texto que nos habla de la actitud de la Santísima Virgen después de recibir, junto al mensaje de Dios para ella, la noticia de que su pariente Isabel iba a ser también madre.

Como veréis al leer mi carta que antecede al programa pastoral del quinquenio: “Id al  mundo entero y proclamad el Evangelio” (Mc 16,15) y al programa del curso 2015-2016, hemos elegido la figura de María en camino como el “icono de una Iglesia en salida”. Nos ha parecido que su figura, siempre viva en la memoria de la Iglesia y siempre estimulante para todo fiel cristiano, es el mejor modelo y la mejor referencia para cada uno de nosotros, para nuestras familias, parroquias, comunidades eclesiales, movimientos apostólicos, grupos, etc. Ella, levantándose al momento y caminando presurosa hacia la casa de Isabel, nos invita y mueve a imitarla con alegría y confianza en nuestra tarea evangelizadora y misionera. El cartel y la portada del programa diocesano y de mi carta pastoral recuerdan la famosa frase del profeta Isaías:“Qué hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que proclama la paz, que anuncia la buena noticia” (Is 52,7).

Después de dos quinquenios pastorales en cuyos programas subyacía la invitación a la comunión eclesial para edificar nuestra Iglesia diocesana sobre el fundamento necesario que es Cristo en la palabra de Dios y en la Eucaristía, el nuevo quinquenio que se abre ante nosotros estará presidido y orientado por la urgencia y la tarea de la misión. Sin duda recordaréis la frase que refleja el estilo y la espiritualidad que hemos procurado en los últimos tiempos y que se ha apoyado también en el magisterio de los últimos papas: “desde la comunión a la misión”. En efecto, la Iglesia tiene la fuente de su vitalidad y acción en el Misterio trinitario y en la Eucaristía, y de aquí brota y cobra impulso la misión evangelizadora de una Iglesia siempre misionera.

El nuevo curso va a estar marcado también por el Jubileo de la Misericordia convocado por el papa Francisco y que se abrirá en todas las diócesis el domingo III de Adviento (13 de diciembre). Ya hablaremos de su importante significado. Pero antes vamos a estar pendientes de la XIV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos sobre «La vocación y la misión de la familia en la Iglesia y en el mundo contemporáneo».  En este mes de septiembre, del 22 al 27, la familia estará también de actualidad con motivo del VIII Encuentro Mundial de las Familias, en Filadelfia (USA).

Recordadlo, hermanos y amigos, y preparémonos para ser “Iglesia en salida”, en estado de misión, con las puertas abiertas (cf. EG 46), alegre, acogedora, misericordiosa. Con mi cordial saludo de comienzo de curso y bendición:+ Julián López,

Obispo de León

Mons. Julián López
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Mons. D. Julián López Martín nace en Toro (Zamora) el 21 de abril de l945. Estudió en el Seminario Diocesano de Zamora y en el P. Instituto de San Anselmo de Roma, donde obtuvo el doctorado en Teología Litúrgica en 1975, como alumno del P. Colegio Español y del Centro Español de Estudios Eclesiásticos anexo a la Iglesia Nacional Española de Roma. Recibió la ordenación sacerdotal en Zamora el 30 de junio de 1.968. CARGOS PASTORALES Fue coadjutor de Villarín de Campos y cura ecónomo de Otero de Sariegos (1968-1970), coadjutor de la parroquia de Cristo Rey en Zamora (1973-1989) y, desde 1978, canónigo Prefecto de Sagrada Liturgia de la Catedral de Zamora y delegado diocesano de Pastoral Litúrgica, miembro del Consejo Presbiteral y del Colegio de Consultores desde 1984. Ha sido también consiliario diocesano del Movimiento Familiar Cristiano (1976-1986) y consiliario de la Zona Noroeste de este Movimiento (1980-1983). Profesor de Religión en el Instituto "Claudio Moyano" (1975-1976) y en la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado en Zamora (1981-1983). Ha sido director del Centro Teológico Diocesano "San Ildefonso" y de la Cátedra "Juan Pablo II" (1984-1992); delegado diocesano para el IV Centenario de la Muerte de Santa Teresa de Jesús (1980-1982); Año de la Redención (1983-1984); Año Mariano Universal (1987-1988); V Centenario (1992) y Congreso Eucarístico de Sevilla (1993). Profesor de Liturgia y Sacramentos de la Universidad Pontificia de Salamanca (1975-1981 y 1988-1994), ha sido también Presidente de la Asociación Española de Profesores de Liturgia (1992-1995), habiendo impartido clases en las Facultades de Teología de Burgos (1977-1988) y de Barcelona (1984-1989). El 15 de julio de 1994 fue nombrado Obispo de Ciudad Rodrigo por el Papa Juan Pablo II, tomando posesión el 25 de agosto del mismo año. Cargo que desempeñó hasta su nombramiento como Obispo de León el día 19 de marzo de 2002, tomando posesión el 28 de abril. El 6 de julio de 2010 Benedicto XVI le nombró miembro de la congregación para el Culto Divino de la Santa Sede. En la CEE ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis de 1996 a 1999. De 1993 a 2002 formó parte de la Comisión de Liturgia y desde 2002 a 2011 fue Presidente de dicha Comisión. Desde 2011 es miembro de ella