Vaivenes político-sociales

Mons. Antonio AlgoraMons. Antonio Algora     Vaivenes políticos y sociales que sufren y gozan los hombres y mujeres del Trabajo, son los que estamos viviendo estos días con el anunciado cierre de ELCOGAS y, en este caso, de sufrimiento, incertidumbre y desesperanza para las numerosas familias que se quedarán sin un puesto de trabajo que se dijo fijo, y que prometía tanta duración en el tiempo como vida física se le daba a la planta de energía más moderna de su tiempo: limpia, respetuosa con el medio ambiente y que aprovecha los recursos carboníferos de la zona.

«La Central —dice la web de la empresa— entró en operación comercial con gas natural en 1996, y en marzo de 1998 lo hizo con gas de carbón». Han sido diecinueve años de vida y su sostenibilidad estaba garantizada por el tipo de tecnología aplicada.
No estamos en condiciones, y no es nuestra pretensión valorar la situación actual en cuanto a la rentabilidad inmediata se refiere. Sabemos que el proyecto y ejecución han pasado por periodos de gobiernos del PSOE y del PP, tanto en la administración del gobierno central como autonómico. Los planes energéticos del país han sido diseñados por las decisiones políticas que en cada momento se han visto oportunas. ELCOGAS ha aparecido siempre como planta de producción de energía sostenible en el tiempo.
Hoy, la decisión del cierre llega en un momento de crisis en la creación de puestos de trabajo que deja sin futuro no solamente una empresa con sus cientos de trabajadores, sino una ciudad y su comarca que, directa o indirectamente, depende de la producción de energía.

Puertollano ha sufrido el espejismo de la promoción de la energía fotovoltaica con su coste social de apertura y cierre de una empresa que iba a complementar la energía que producía ELCOGAS. Las personas de la calle no entendemos de estos vaivenes en la política energética de este país, y miramos con recelo las culpas que se arrojan nuestros líderes políticos a la vez que pagamos el recibo de la luz.

Hoy solo queremos saber de salvar unos puestos de trabajo cuya pérdida va a originar un mal mayor no solo para las personas que lo sufran, sino para la tierra donde se ha concentrado ya hace muchos años la producción de energía.

Una vez más las decisiones no se pueden dejar a la ciega evolución del mercado que dicta sin alma cuáles son las rentabilidades meramente económicas de empresas puntuales, trasfiriendo los costes sociales al resto de la economía del país.

Son varios los problemas sociales que reclaman un acuerdo entre los dos grandes partidos en el gobierno central y autonómico. Este es un pequeño acuerdo que parece exigible y que afecta a una amplia área de población de Castilla-La Mancha. Esperamos que se haga luz y se abra un futuro seguro para Puertollano.

Vuestro obispo,

† Antonio Algora

Obispo de Ciudad Real

Mons. Antonio Algora
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D. Antonio Ángel Algora Hernando nació en La Vilueña (Zaragoza), el 2 de octubre de 1.940. Cursó los Estudios Eclesiásticos en el Seminario Diocesano de Madrid. El 23 de diciembre de 1.967 fue ordenado de sacerdote y quedó incardinado en la que entonces era Archidiócesis de Madrid-Alcalá y hoy son tres diócesis: Madrid, Alcalá y Getafe. Desde 1968 a 1.973 fue Consiliario de las Hermandades del Trabajo en Alcalá.de Henares. Trasladado a Madrid como Consiliario de los jóvenes de Hermandades, sustituyó al fundador, D. Abundio García Román, en 1.978, como Consiliario del Centro de Madrid. El 9 de octubre de 1.984 fue nombrado Vicario Episcopal de la Vicaría VIII de la Archidiócesis de Madrid. El 20 de Julio de 1.985 fue nombrado Obispo de Teruel y Albarracín. Recibió la consagración episcopal el 29 de septiembre de ese mismo año. Su especialidad académica es la Sociología. En la Conferencia Episcopal Española es miembro del Consejo de Economía y como tal, responsable del Secretariado para el Sostenimiento Económico de la Iglesia. Además, es vocal de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, y responsable del Departamento de Pastoral Obrera.