El sacramento del Orden

perez_gonzalezMons. Francisco Pérez     Comenzamos un nuevo bloque de reflexiones siguiendo el esquema que propone el Catecismo de la Iglesia Católica sobre la Celebración del Misterio Cristiano. Hemos llegado al Sacramento del Orden: Obispo, Sacerdote y Diácono. Son los tres grados del Sacramento del Orden. Nos vamos a fijar en el segundo grado del Sacramento del Orden que es el presbítero o sacerdote. Muchas preguntas se hacen sobre el ministerio del sacerdote: ¿Qué es el sacerdote? ¿Cuál es su función en una Iglesia toda ella ministerial? ¿Qué funciones debe desempeñar? ¿Cuál es su identidad? ¿Dónde radica su institución? ¿Cuál ha de ser su forma de vida? ¿Qué actitud debe tomar ante el obispo, sus compañeros y los laicos? ¿Cómo ha de ser su relación con las realidades del mundo? Iremos desgranando poco a poco estas y otras cuestiones. Varios documentos de autoridad serán una guía inequívoca que ayudarán a responderlas.

El Concilio Vaticano II elaboró un decreto sobre el ministerio y la vida de los presbíteros: “Presbyterorum ordinis”(El orden de los presbíteros). En los trabajos de preparación hubo numerosos debates y enmiendas a los borradores de este documento. En la votación final sólo cuatro votos, de cerca tres mil obispos, fueron negativos. Esto expresa el acierto de las propuestas y la mayoritaria aceptación de lo que sería guía futura de otros muchos tratados. A partir de este documento han surgido muchos directorios, simposios, estudios, reflexiones, retiros, conferencias y homilías. Concluye este documento con una exhortación afirmando que el Concilio reflexionó sobre este tema porque “conoce los grandes gozos, pero también las dificultades en las que se halla el sacerdote, en este mundo en transformación” (PO 22).

Otro punto de referencia es el Congreso de Espiritualidad Sacerdotal que tuvo lugar en el año 1989 en Madrid. Este acontecimiento marcó un claro punto de inflexión en la vida de la Iglesia en España. Cardenales, obispos y sacerdotes, en un ambiente fraterno clarificaron muchas ideas. Se difundían planteamientos que ponían en cuestión el ministerio sacerdotal. El lema de aquel congreso fueron las palabras de San Pablo a su discípulo Timoteo: “Reaviva el carisma de Dios que está en ti” (2ª Tim 1,6). Promover una sólida y profunda espiritualidad sacerdotal fue la salida positiva a la redefinición del ministerio sacerdotal. El excelente sacerdote y buen escritor José Luis Martín Descalzo resumió aquella reunión en un artículo titulado: “Dos mil curas con buena salud espiritual (Curas felices de serlo).”

La cuestión del ministerio sacerdotal ha preocupado siempre mucho a la Iglesia, madre solícita por la vida y ministerio de sus hijos predilectos. Por eso en varias ocasiones los sínodos de los obispos se han referido a este tema. Así, en octubre de 1967 el sínodo dedicó cinco sesiones a la formación de los seminaristas. La preocupación es reiterativa. En 1971 la mitad de los trabajos del sínodo se refirieron al ministerio sacerdotal. Pero un documento de referencia ineludible es la Exhortación Postsinodal (1992) del papa san Juan Pablo II con el título: “Os daré pastores según mi corazón” (Jer 3, 15). Resumió las propuestas de un sínodo que tuvo lugar en Roma, en 1990, dedicado a reflexionar sobre la “formación de los sacerdotes en la situación actual”. Este documento es una guía necesaria para “aplicar concretamente a las diversas situaciones esa rica y probada doctrina, con la que la Iglesia ha afrontado en muchas ocasiones los problemas de la vida, ministerio y formación de los sacerdotes.” (PDV 3) El año 2010 fue el Año Sacerdotal por deseo de Benedicto XVII. La intención de estas reflexiones sobre el ministerio sacerdotal es dar a conocer la vocación, vida, misión y necesidad indispensable de los sacerdotes para la vida de las comunidades cristianas.

+ Francisco Pérez González

Arzobispo de Pamplona

Mons. Francisco Pérez
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Nace el día 13 de enero de 1947 en la localidad burgalesa de Frandovínez. Estudió en los Seminarios diocesanos de Burgos, en la Pontificia Universidad Santo Tomás “Angelicum” de Roma y en la Universidad Pontificia de Comillas, donde se licenció en Teología Dogmático-Fundamental. Fue ordenado sacerdote el 21 de julio de 1973, incardinándose en la diócesis de Madrid, a la que sirvió como Vicario parroquial, en dos parroquias, entre 1980 y 1986. Con anterioridad, de 1973 a 1976, ejerció el ministerio parroquial en Burgos. Entre 1986 y 1995 fue formador y director espiritual del Seminario Diocesano de Madrid. Colaboró asimismo en los equipos de dirección espiritual del Seminario Diocesano de Getafe y del Seminario Castrense. El 16 de diciembre de 1995 fue nombrado Obispo de Osma-Soria, recibiendo la ordenación episcopal de manos del Santo Padre Juan Pablo II el 6 de enero de 1996. El 30 de octubre de 2003 se hacía público su nombramiento como nuevo Arzobispo Castrense y el 11 de diciembre tenía lugar la celebración de toma de posesión. CARGOS PASTORALES Desde el 12 de febrero de 2001 es el Director Nacional de Obras Misionales Pontificias, cargo pontificio para un periodo de cinco años para el que fue ratificado en el 2006. Este mismo mes de julio se hacía público su nombramiento como director de la recién erigida cátedra de Misionología de la Facultad de Teología de San Dámaso de Madrid por un periodo de tres años, tras ser designado para el cargo por el Arzobispo de Madrid, Cardenal Antonio María Rouco Varela, Gran Canciller de la citada Facultad. El 31 de julio de 2007 es nombrado por Benedicto XVI Arzobispo de Pamplona y Obispo de Tudela, en sustitución de monseñor Fernando Sebastián, que había regido estas diócesis desde 1993. Tomó posesión el domingo 30 de septiembre de 2007, en la Catedral de Pamplona. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es presidente de la Comisión Episcopal de Misiones y Cooperación entre las Iglesias, cargo para el que fue elegido el 14 de marzo de 2017. Fue miembro de las Comisiones Episcopales del Clero y de Seminarios y Universidades (1996-1999); de Misiones y Cooperación entre las Iglesias (1999-2011/2014-2017). Perteneció al Comité Ejecutivo durante el trienio 2011-2014. Ha sido miembro de la Comisión Permanente en representación de la Provincia Eclesiástica de Pamplona (2016-2017).