Con la Virgen de la Fuensanta, comenzamos un nuevo curso

Mons. Demetrio FernándezMons. Demetrio Fernández         La Fuensanta a unos les suena a barrio, a otros a velá, a otros a una fiesta con campanitas y huevos fritos. Todo ello queda incluido en la Virgen de la Fuensanta, nuestra madre bendita del cielo, que nos invita a celebrar su fiesta. La Fuensanta es una persona, es María Santísima, fuente santa de la que brota el agua de la salvación, Cristo el Señor. La Fuensanta es María Virgen, patrona principal de la ciudad de Córdoba, que viene a la Catedral el domingo 6 y celebra su fiesta en el Santuario el día 8. También con otros títulos entrañables y muy queridos, es celebrada María Santísima en distintos lugares de la diócesis. Por ejemplo, la Virgen de la Sierra en Cabra que este año está de Año jubilar en el centenario del hallazgo de su imagen bendita.

Es muy oportuno empezar un nuevo curso de la mano de María, como tantos niños van de la mano de su madre al cole, para empezar una nueva etapa de la vida, que siempre viene llena de esperanza. También el curso pastoral viene repleto de acontecimientos, que jalonan nuestra vida. Inmediatamente, los 50 años de Cáritas diocesana el próximo sábado 12 de septiembre a las 12 en la Santa Iglesia Catedral para dar gracias a Dios por esta institución que impulsa tantas iniciativas de cercanía a los pobres, reúne a tantas personas por toda la diócesis y sirve la comunión eclesial en la comunidad diocesana.

Ese mismo día 12 en la tarde, a las 7, clausura de la fase diocesana del proceso de canonización de la Hna. Juanita en Villanueva de Córdoba. Una mujer pequeña y enferma que convirtió su vida en algo muy grande, llegando a la santidad y enseñándonos que el cumplimiento de la voluntad de Dios en nuestras vidas es lo que nos hace verdaderamente grandes.

Viacrucis magno en Cabra el 19, magna Mariana en Baena el 20, fiesta de La Merced en el Centro Penitenciario el 24. “Las Francesas” cumplen 200 años de fundación y lo celebran durante todo este curso. Inauguración del curso en el Seminario. Y muchas más cosas.

Un año para profundizar en la cuarta parte del Catecismo, sobre la oración, y releer la constitución conciliar sobre la sagrada liturgia. Un Sínodo en octubre sobre la familia, que ha suscitado el mayor interés, porque la familia nos toca a todos de cerca. Vivamos en oración y en comunión con el Papa este acontecimiento transcendental. Y el 18 de octubre en  Roma la canonización de la Madre María de la Purísima, que ha sido superiora general de las Hermanas de la Cruz (murió en 1995).

A todos los jóvenes de la diócesis os convoco a una gran Misión juvenil, en la preparación de la Jornada Mundial de la Juventud 2016 en Cracovia, la tierra de san Juan Pablo II, el papa de los jóvenes. Comenzará en Guadalupe (25 octubre) con la entrega de los símbolos de la Misión: la Cruz de los jóvenes, la imagen de María y la imagen de san Juan Pablo II. Símbolos que recorrerán una por una todas las parroquias de nuestra diócesis, convocando encuentros arciprestales y de vicaría, para concluir en junio con un gran encuentro de jóvenes cordobeses en la capital. Será un año especial de gracia para todos los jóvenes de la diócesis, que dará la posibilidad de crear grupos juveniles en todas las parroquias, haciendo a los jóvenes cada vez más protagonistas en el seno de la Iglesia.

A partir del 8 de diciembre, día grande dedicado a nuestra madre Inmaculada, ordenación de varios diáconos, en el 50 aniversario de la clausura del Concilio Vaticano II, apertura del Año de la Misericordia que se prolongará por todo el año 2016. Cuánta necesidad tenemos todos de esa misericordia divina, que sane nuestras heridas, consuele nuestros dolores, nos alcance el perdón de Dios y nos haga misericordiosos con los demás. Un año para ejercitarse en la acogida y el don de la misericordia para todos.

Comencemos el curso pastoral de la mano de María nuestra madre. Ella nos da seguridad, esperanza, consuelo. Qué bonito es tener madre y disfrutarla!

Recibid mi afecto y mi bendición:

+ Demetrio Fernández,

Obispo de Córdoba

Mons. Demetrio Fernández
Acerca de Mons. Demetrio Fernández 362 Articles
Nació el 15 de febrero de 1950 en Puente del Arzobispo (Toledo) en el seno de una familia cristiana. Sintió la llamada de Dios al sacerdocio en edad temprana. Estudió en los Seminarios de Talavera de la Reina (Toledo), Toledo y Palencia. Es maestro de Enseñanza Primaria (1969). Licenciado en Teología Dogmática por la Pontificia Universidad Gregoriana. Estudios de Derecho Canónico en Roma y Salamanca. Doctor en Teología por la Pontificia Universidad Salesiana de Roma con el tema: “Cristocentrismo de Juan Pablo II”. Recibió la ordenación sacerdotal el 22 de diciembre de 1974 en Toledo, de manos del cardenal Marcelo González Martín, arzobispo de Toledo. Profesor de Cristología y Soteriología en el Seminario de Toledo (1980-2005); Consiliario diocesano de MAC -Mujeres de Acción Católica- y de “Manos Unidas” (1983-1996); Vicerrector y Rector del Seminario Mayor “Santa Leocadia” para vocaciones de adultos (1983-1992); Pro-Vicario General (1992-1996); Delegado Episcopal para la Vida Consagrada (1996-1998); Párroco de “Santo Tomé”, de Toledo (1996-2004). Nombrado Obispo de Tarazona el 9 de diciembre de 2004, recibió la ordenación episcopal el 9 de enero de 2005 en el Monasterio de Veruela-Tarazona. El día 18 de febrero de 2010 fue nombrado por el Santo Padre Benedicto XVI Obispo de Córdoba. Inició su ministerio episcopal en la Sede de Osio el día 20 de marzo de 2010.