AMAR A LOS MÁS PRÓXIMOS

Mons. Jaume PujolMons. Jaume Pujol       Un sacerdote preguntó una vez a un grupo de niños cómo hubieran querido que fuera su madre si hubiesen tenido la posibilidad de escogerla a su gusto.

Las respuestas fueron variadas: «que fuera muy guapa», «que no castigara», «que no hiciera ningún pecado», «que no se muriera»…

Pues esto, les dijo, es lo que hizo Dios cuando escogió desde toda la eternidad a una doncella de Nazaret llamada María. La eligió muy guapa y con un corazón misericordioso, la libró de toda mancha de pecado y, finalmente, no consintió que su cuerpo sufriera la corrupción de la muerte.

En la fecha de la Asunción de la Virgen, en la que tantos de nuestros pueblos celebran su Fiesta Mayor, nuestra mirada se dirige a María, a la que asociamos las alegrías y dolores de nuestra vida cotidiana. Ella convierte en fiesta nuestro día y nos enseña a amar con corazón generoso a quienes tenemos alrededor.

La caridad es universal, pero comienza por los más próximos. Sería un contrasentido que amáramos a quienes nunca hemos visto y nos manifestáramos indiferentes hacia quienes están a nuestro lado. Es cierto que la convivencia, tanto en el seno de una familia como de una comunidad de vecinos o de una empresa, lleva consigo experimentar contrariedades y ocasiones de roces. Pero esto nunca debe convertir a estas personas en enemigas. Nadie merece nuestro desprecio si vivimos como cristianos.

En el Padrenuestro pedimos cada día a Dios que nos perdone «como nosotros perdonamos.» No podemos fallar en esto. ¿Cómo nos atreveríamos a rezar la oración que nos enseñó Jesucristo si no estuviéramos dispuestos a perdonar?  Y aquí no vale un perdón a medias, como el de aquellos que dicen «perdono, pero no olvido.»

Pensemos en la Virgen María, que es Madre de misericordia. Con toda seguridad la doncella que entregó su vida a los planes de Dios amaba con todo su corazón a Jesús y a José, con quienes formaba la Sagrada Familia, modelo de toda familia cristiana. Pero también apreciaba a las familias vecinas, a todas las del pueblo que trataba en la calle o en el propio taller de carpintería. Tenía amigos en otros pueblos, como en Caná, aquellos que la invitaron a una boda, y su amor se extendía a cualquier persona con la que establecía algún tipo de relación.

Que Ella sea nuestra referencia en el hogar, en el trabajo, en la ciudad, hacia cualquier persona que pueda necesitar de nuestros cuidados.

+ Jaume Pujol Bacells

Arzobispo de Tarragona y primado

Mons. Jaume Pujol
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Nace en Guissona (Lleida), el 8 de febrero de 1944. Cursó los estudios primarios en los colegios de las Dominicas de la Anunciata y de los Hermanos Maristas de Guissona. Amplió sus estudios en Pamplona, Barcelona y Roma. Realizó el doctorado en Ciencias de la Educación en Roma, donde cursó estudios filosóficos y teológicos. Es doctor en Teología por la Universidad de Navarra. Fue ordenado sacerdote por el cardenal Vicente Enrique y Tarancón, en Madrid, el 5 de agosto de 1973, incardinado en la Prelatura de la Santa Cruz y Opus Dei. CARGOS PASTORALES Fue profesor ordinario de Pedagogía Religiosa en la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra. Desde el año 1976 y hasta su consagración episcopal, dirigió el Departamento de Pastoral y Catequesis, y desde el 1997, el Instituto Superior de Ciencias Religiosas, los dos de la misma Universidad. Ocupó distintos cargos en la Facultad de Teología: director de estudios, director del Servicio de Promoción y Asistencia a los Alumnos, secretario, director de la revista Cauces de Intercomunicación (Instituto Superior de Ciencias Religiosas), dirigida a profesores de religión. Durante sus años en Pamplon dirigió cursos de titulación, formación y perfeccionamiento de catequistas, profesores de religión y educadores de la fe, y tesis de licenciatura y de doctorado. Su trabajo de investigación se ha centrado en temas de didáctica y catequesis; ha publicado 23 libros y 60 artículos en revistas científicas, obras colectivas, etc. También ha desarrollado otras tareas docentes y pastorales con jóvenes, sacerdotes, etc. El día 15 de junio de 2004 el Papa Juan Pablo II lo nombró Arzobispo de Tarragona, archidiócesis metropolitana y primada, responsabilidad que, hasta hoy, conlleva la presidencia de la Conferencia Episcopal Tarraconense, que integran los obispos de la provincia eclesiástica Tarraconense y los de la provincia eclesiástica de Barcelona. El día 19 de septiembre de 2004, en la Catedral Metropolitana y Primada de Tarragona, fue consagrado obispo y tomó posesión canónica de la archidiócesis. El día 29 de junio de 2005 recibía el palio de manos del Papa Benedicto XVI, en la basílica de San Pedro del Vaticano. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis y Seminarios y Universidades. Cargo que desempeña desde 2004. Además, ha sido miembro de la Comisión Permanente entre 2004 y 2009.