Descansar. La lección del barbecho

mons-sanz-montesMons. Jesús Sanz         Las deseadas (y merecidas) vacaciones eran antes un lujo que sólo las personas pudientes se podían permitir. Pero tomar unos días de descanso es una necesidad para todos que luego redunda para bien en tantas cosas cotidianas. Obviamente, siempre que entendamos la holganza que nos permite descansar verdaderamente, que no es sólo dejar de trabajar unos días… cuando se tiene la suerte y la gracia de tener trabajo. Al fin y al cabo, Dios mismo descansó tras su obra creadora como nos relata el Génesis.

¿A qué cansancio responde el descanso de Dios? En primer lugar no un cansancio que produce tristeza y hastío, o desgaste que abruma y destruye lo más noble y sagrado. Es el cansancio de quien da la vida, de quien se emplea a fondo, de quien no mide cicateramente su entrega y su compromiso poniendo precio al darse de veras. Tras ese cansancio, lo que se pide es pararse para contemplar, para gozar agradecidamente de cuanto con Dios y ayuda hemos hecho y hemos dicho. Es un descanso sereno, lleno de gratitud, que quiere mejorar lo realizado recobrando fuerzas para volverse a dar por entero. En este sentido, hay que subrayar que una persona humana, un cristiano, no pone el cartel de “cerrado por vacaciones” en su vida, ni siquiera al llegar este tiempo propicio. En todo caso puede ensayar el colocar ese otro de “abierto en otro sitio”. Indicamos algunas sugerencias que acaso faciliten este tipo de descanso cristiano:

Familia y amistad. La prisa, tan frecuente en nuestra sociedad, puede dificultar unas relaciones cálidas y de calidad entre nosotros. Es un aspecto hermoso a incluir en nuestro programa veraniego: cuidar las relaciones con los más nuestros, que no por el hecho de ser cercanos siempre les damos la atención debida. Compartir unos días con nuestra gente, con la familia y los amigos, en los que descubriremos perfiles nuevos que no hemos logrado hallar en el roce diario ante el vértigo que nos hace superficiales.

Excursiones y vida cultural.Realizar salidas en las que gozar del espectáculo de la naturaleza, la obra buena del Buen Dios, en la que encontraremos el reflejo de su belleza, su armonía y su paz. Igualmente visitar lugares en los que la mano artista del hombre ha sabido plasmar su creatividad y su fe, percibiendo el mensaje elocuente que las piedras, los lienzos y la música nos traen, sacándonos de la frivolidad banal que nos imponen las telebasuras. El arte es la expresión de la grandeza de corazón y también un camino que a ella nos acerca.

Acompañados por el Señor. Dios no se queda en nuestro lugar de origen: viene con nosotros. Dedicarnos un poco más a Quien no deja de dedicársenos un solo instante a nosotros. Nos ayudará en este sentido la lectura de un buen libro de temática religiosa, un rato de oración más distendida, incluso retirarnos algunos días para hacer ejercicios espirituales, o realizar algún encuentro que nos ayude a ahondar la vida cristiana.

Decía aquel sabio labriego, que el barbecho es un momento tremendamente activo dentro de su aparente inactividad. Cuando de nuevo caiga en su tierra la semilla de la vida, la encontrará descansada no sólo para seguir dando el fruto esperado, sino más fruto. Sería apasionante que al regresar de las vacaciones, no lo hagamos con morriña ni cansera, sino con un cuerpo y un corazón preparados para acoger la simiente que en el próximo curso nos deparará como siempre el Sembrador de Buenas Noticias. Descansar no es fugarse sino tomar respiro y aliento para una nueva entrega. Felices vacaciones. Buen descanso.

+ Fr. Jesús Sanz Montes, ofm

Arzobispo de Oviedo

Mons. Lluís Martínez Sistach
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El Cardenal Martínez Sistach nace en Barcelona el 29 del abril de 1937. Cursó los Estudios Eclesiásticos en el Seminario Mayor de Barcelona entre los años 1954 y 1961. Fue ordenado sacerdote el 17 de septiembre de 1961 en Cornellá de Llobregat. Entre 1962 y 1967 cursó estudios jurídicos en la Pontificia Universidad Lateranense de Roma, doctorándose en Derecho Canónico y Civil. Terminados sus estudios jurídicos en Roma, fue nombrado Notario del Tribunal Eclesiástico de Barcelona, cargó que ocupo desde 1967 a 1972. Desde ese mismo año y hasta 1979, fue Vicario Judicial Adjunto del Tribunal Eclesiástico de Barcelona, y de 1975 a 1987, Profesor de Derecho Canónico de la Facultad de Teología de Cataluña, en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas de Barcelona y en el Instituto de los PP. Salesianos de Barcelona. De 1979 y 1987 fue Vicario General de la archidiócesis de Barcelona. En 1983 fue elegido Presidente de la Asociación Española de Canonistas. CARGOS PASTORALES Fue nombrado Obispo auxiliar de Barcelona el 6 de noviembre de 1987. Recibió la ordenación episcopal el 27 de diciembre de ese mismo año. Fue nombrado Obispo de Tortosa el 17 de mayo de 1991. El 20 de febrero de 1997 fue promovido a Arzobispo Metropolitano de Tarragona y el 15 de junio de 2004 a Arzobispo Metropolitano de Barcelona. El 6 de noviembre de 2015 el papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la archidiócesis de Barcelona, siendo administrador apostólico hasta la toma de posesión de su sucesor, el 26 de diciembre del mismo año. Es Gran Canciller de la Facultad de Teología de Catalunya y de la Facultad de Filosofía de Catalunya, y Presidente de la Fundación “Escola Cristiana de Catalunya”. Creado Cardenal en el Consistorio de noviembre de 2007. En la Curia Romana es miembro, desde mayo de 2008, del Pontificio Consejo para los Laicos, del que ya era consultor desde 1996; del Pontificio Consejo para la Interpretación de los Textos Legislativos de la Iglesia, desde 2002, y desde julio de 2006, es también miembro del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica, cargo para el que fue ratificado en mayo de 2008. Desde junio de 2010 es miembro de la Prefectura de Asuntos Económicos de la Santa Sede. El 9 de abril de 2013 la Generalitat de Cataluña le otorgó la Medalla de Oro. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro de la Junta Episcopal de Asuntos Jurídicos, de la que ya fue miembro desde 1987 al 2005 y Presidente de 1990 al 2002. Formó parte del Comité Ejecutivo de 2005 al 2011, año que fue elegido Presidente de la Comisión de Liturgia para el trienio 2011-2014. Desde este último y hasta diciembre de 2015, era miembro de la Comisión Permanente.