Servir siempre a los hermanos

Mons. Gerardo MelgarMons. Gerardo Melgar       Queridos diocesanos:

El relato del Evangelio de este Domingo nos pone ante sentimientos encontrados: por un lado, un sentimiento de repulsa al enchufismo para subir escalones, algo muy común en nuestro tiempo y que aquella madre con sus dos hijos busca en Jesús; cuando Jesús le dice«¿mujer, ¿qué quieres que haga por ti?» ella le pide sin medias tintas: «ordena que estos dos hijos míos se sienten uno a tu derecha y otro a tu izquierda». Por otro lado, si pensamos con corazón de madre, nos resulta algo natural pues es normal que una madre quiera lo mejor para sus hijos; ella cree que eso es lo mejor para ellos y se lo pide al Señor. La indignación de los otros diez apóstoles que la oyen es natural y se encaran con los dos hermanos por la actitud de su madre.

En esta situación, Jesús pone las cosas en su sitio y les recuerda que ser el primero o el último no debe importarles pues lo fundamental es el servicio a los hermanos; será ese servicio el que nos dará la oportunidad de tener un puesto más o menos cercano a Él. Jesus les vuelve a hacer ver algo que aún no habían entendido ni asumido; para ello, les hace partir de su experiencia y recurre a lo que ellos saben sobre los jefes de este mundo que tiranizan y oprimen a los demás. Desde aquí, Cristo plantea cuál es su deseo y cuál debe ser su modelo: «el que quiera ser el primero entre vosotros que sea vuestro esclavo» (Mt 20, 27)

Los criterios humanos de estar por encima o por debajo, de ser los primeros o los últimos no sirven para los seguidores de Jesús pues lo que cuenta es el servicio a los demás: ¡esto va a ser lo que les gane el ser primeros en su escala de valores! De este modo les enseña los valores más importantes del Reino: la humildad, el servicio, la opción por la gente sencilla. Estos sí son los valores del Reino de Dios. Por el contrario, las luchas por los primeros puestos son valores mundanos y sus discípulos deben estar por encima de esa forma de obrar: el que quiera seguirle a Él y vivir como Él tiene que ser de otro talante, el talante del amor y del servicio sin límites.

Jesús les enseña, una vez más, con el ejemplo. Y, para dar fuerza a su argumento, termina diciendo: «porque el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan sino para servir y dar su vida en rescate por muchos» (Jn 20, 28) Ésta debe ser también nuestra actitud como seguidores de Jesús: estar siempre al servicio de los demás porque así lo hizo y nos lo mandó nuestro Maestro: «¿comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis el Maestro y el Señor, y decís bien porque lo soy. Pues si yo, el Señor y el Maestro, os he lavado los pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros. Os he dado ejemplo para que también vosotros hagáis como yo he hecho con vosotros» (Jn 13, 12-15)

En un ambiente social que incita a escalar puestos y buscar honores sin escrúpulos; ante la ambición de mucha gente que sólo busca los primeros puestos, que se les vea, el poder sin conciencia y no al servicio del prójimo, Jesús nos dice que nosotros no caigamos en estas tentaciones sino servir siempre desde el amor sin límites ni horarios ni exclusiones. Desde aquí nos ganaremos los primeros puestos y los honores más importantes.

Vivamos en actitud de amor, servicio y ayuda, especialmente con los más necesitados y excluidos de nuestra sociedad.

Vuestro Obispo,

+ Gerardo Melgar

Obispo de Osma-Soria

Mons. Gerardo Melgar
Acerca de Mons. Gerardo Melgar 333 Articles
Mons. Gerardo Melgar Viciosa nació el 24 de Septiembre de 1948 en Cervatos de la Cueza, Provincia y Diócesis de Palencia. Cursó la enseñanza secundaria (años de Humanidades) en el Seminario Menor Diocesano de Carrión de los Condes y los estudios de Filosofía y Teología en el Seminario mayor de San José de Palencia. Fue ordenado sacerdote el 20 de Junio de 1973 por el entonces Obispo de la sede palentina, Mons. Anastasio Granados García. Fue nombrado Párroco -de 1973 a 1974- al servicio de las parroquias de Vañes, Celeda de Roblecedo, San Felices de Castillería, Herreruela de Castillería y Polentinos. Al terminar ese curso pastoral, fue enviado a Roma, donde estudió Teología en la Universidad Gregoriana, licenciándose en Teología Fundamental el 14 de junio de 1976. A su regreso a Palencia fue nombrado Coadjutor de la parroquia de San Lázaro de la capital palentina durante un año. En 1977, y hasta 1982, desempeñó el cargo de Formador y Profesor del Seminario Menor Diocesano en Carrión de los Condes, del que sería, más tarde, Rector (1982-1987). En 1983 fue nombrado miembro del equipo de Pastoral Vocacional de la Delegación Diocesana de Pastoral Juvenil y Vocacional. Al dejar el Seminario de Carrión de los Condes fue destinado, como Vicario Parroquial, a la Parroquia de San José de Palencia durante seis años (de 1987 a 1993). En 1993 fue elegido por Mons. Ricardo Blázquez Pérez para desempeñar el oficio de Vicario Episcopal de Pastoral de la Diócesis palentina, cargo en el que permanecería hasta 1998. También durante diez años (de 1995 a 2005), fue Párroco solidario de la Parroquia de San José Obrero y Coordinador de la Cura pastoral de la misma, miembro del Colegio Diocesano de Consultores (1995-2000) y vocal, por designación del Sr. Obispo, del Consejo Presbiteral Diocesano (2001-2005). En el año 2000 fue nombrado Delegado Diocesano de Pastoral Familiar hasta que, en 2005, Mons. Rafael Palmero Ramos lo eligió para desempeñar el cargo de Vicario General de la Diócesis. De 2004 a 2005 fue, además, confesor ordinario del Seminario Menor Diocesano “San Juan de Ávila” así como, de 2005 a 2008, miembro del Colegio de Consultores de la Diócesis y Profesor de Teología del Matrimonio en el Instituto Teológico del Seminario Mayor de San José (2007). En enero de 2006, y hasta septiembre de 2007, durante el periodo de sede vacante producida por el traslado de Mons. Rafael Palmero Ramos a la Diócesis de Orihuela-Alicante, fue nombrado por la Santa Sede Administrador Apostólico de la Diócesis de Palencia. El 1 de Mayo de 2008, momento en el que desempeñaba el cargo de Vicario General de la Diócesis de Palencia y era el Capellán del Noviciado de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, se hizo público su nombramiento como Obispo de Osma-Soria. El 6 de Julio de 2008 recibió de manos del entonces Nuncio Apostólico de Su Santidad en España, Mons. Manuel Monteiro de Castro, la ordenación episcopal y tomó posesión canónica de la Diócesis oxomense-soriana. Ha publicado varios libros sobre el matrimonio y la familia: “Juntos cuidamos nuestro amor. Convivencias para matrimonios jóvenes”, “Madurando como Matrimonio y como Familia”, “Nos formamos como padres para educar en valores a nuestros hijos” y “Llenos de ilusión preparamos nuestro futuro como matrimonio y familia”, además de múltiples artículos y materiales de trabajo sobre la familia y la pastoral familiar. De su Magisterio episcopal, pueden destacarse las siguientes Cartas pastorales: “Sacerdotes de Jesucristo en el aquí y el ahora de nuestra historia” (2009) con motivo del Año sacerdotal, “Juan de Palafox y Mendoza. Un modelo de fe para el creyente del siglo XXI” (2010), con motivo de la beatificació, “La nueva evangelización y la familia” (2011), “Carta pastoral sobre el Seminario diocesano” (2012), “Itinerario para la evangelización de la familia” (2013), Carta pastoral “Después de la Misión diocesana Despertar a la fe” (2014). Además, ha publicado otros escritos: “La Pastoral Familiar, un proceso continuo de acompañamiento a la familia” (2009), “Los grupos parroquiales de matrimonios jóvenes” (2010), “Unidades de Acción Pastoral. Instrumentos de comunión al servicio de la evangelización” (2010). El 8 de abril de 2016, el papa Francisco lo nombró obispo de Ciudad Real, en sustitución de Antonio Ángel Algora, que renunció por edad. El 21 de mayo del mismo año tomó posesión canónica en la catedral de Santa María del Prado.