Los mayores son nuestro tesoro

juandelrioMons. Juan del Río       En plena canícula veraniega tenemos la fiesta de san Joaquín y de santa Ana, padres de  la Virgen María y abuelos de nuestro Señor Jesucristo. Seguro que el Hijo de Dios Encarnado aprendería muchas cosas de sus mayores, como sucede cuando nosotros estamos abiertos a esa sabiduría que encierra el corazón de nuestros progenitores.

San Juan Pablo II, cuando ya no era el Papa deportista y las fuerzas físicas le flaqueaban, escribió una  preciosa “Carta a los ancianos”, para reivindicar la valoración y dignidad de las personas mayores, como testigos de una época y depositarios de la memoria colectiva. Comienza diciendo: “He sentido el deseo,

siendo yo también anciano, de ponerme en diálogo con vosotros. Lo hago, ante todo, dando gracias a Dios (…) A Él me dirijo con el Salmista: “Dios mío, me has instruido desde mi juventud, y hasta hoy relato tus maravillas. Ahora, en la vejez y las canas, no me abandones, Dios mío”. El Papa, como cualquier ser

humano, reconocía en el “otoño de su vida” todos los dones que había recibido del Señor, implorando que en aquella etapa de su existencia que no le faltase la ayuda de Dios. Así lo pudimos comprobar todos antes de fallecer. El testimonio en sus años longevos, fueron un caudal de humanidad y entrega cristiana a la misión encomendada.

En esta sociedad, donde el culto se dirige a todo lo joven y bello, nuestros mayores  no tienen mucho lugar en algunos hogares de sus hijos. Se esgrimen no pocas razones para ello, unas son comprensibles y correctas, pero otras tantas no están libres del individualismo feroz que domina la actual cultura. Y, sin embargo, los ancianos no son sólo sujetos que reciben sus pensiones y pueden ejercer el voto. Son, más bien, un tesoro especialísimo, porque enseñan a las nuevas generaciones  “la sabiduría de la vida”, base imprescindible de una convivencia más tolerante y humana.

Dios siempre ha mostrado una consideración especial con las personas de edad avanzada, como puede verse en los casos de Abrahán, Sara, Moisés, Tobías, Eleazar, Isabel y Zacarías, Simeón o Ana. También hoy, a vosotros queridos abuelos, a pesar de los achaques y soledades, el Señor os sigue queriendo muchísimo.

La Fundación Mensajeros de la Paz, al celebrar con entusiasmo “El día de los abuelos”, realiza una acción profética y solidaria, porque nos recuerda a todos lo que dice el libro del Eclesiástico: “El que respeta a su padre tendrá larga vida, el que honra a su madre el Señor lo escucha. Hijo mío, sé constante en honrar a tu padre, no lo abandones, mientras vivas; aunque chochee, ten indulgencia, no lo abandones “(3,7ss).

+ Juan del Río Martín

Arzobispo Castrense de España

Mons. Juan del Río
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Mons. D. Juan del Río Martín nació el 14 de octubre de 1947 en Ayamonte (Huelva). Fue ordenado sacerdote en el Seminario Menor de Pilas (Sevilla) el 2 de febrero de 1974. Obtuvo el Graduado Social por la Universidad de Granada en 1975, el mismo año en que inició los estudios de Filosofía en el Centro de Estudios Teológicos de Sevilla, obteniendo el título de Bachiller en Teología en 1979 por la Universidad Gregoriana de Roma. Es doctor en Teología Dogmática por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma (1984). Su ministerio sacerdotal lo desarrolló en la diócesis de Sevilla. Comenzó en 1974 como profesor en el Seminario Menor de Pilas, labor que ejerció hasta 1979. De 1976 a 1979 regentó la Parroquia de Sta. María la Mayor de Pilas. En 1984, una vez finalizados los estudios en Roma, regresó a Sevilla como Vice-rector del Seminario Mayor, profesor de Teología en el Centro de Estudios Teológicos, profesor de Religión en el Instituto Nacional de Bachillerato Ramón Carande y Director espiritual de la Hermandad de los Estudiantes de la Universidad sevillana. CARGOS PASTORALES En los últimos años como sacerdote,continuó su trabajo con los jóvenes e inició su labor con los Medios de Comunicación Social. Así, desde 1987 a 2000 fue capellán de la Universidad Civil de Sevilla y Delegado Diocesano para la Pastoral Universitaria y fue, desde 1988 a 2000, el primer director de la Oficina de Información de los Obispos del Sur de España (ODISUR). Además, colaboró en la realización del Pabellón de la Santa Sede en la Expo´92 de Sevilla, con el cargo de Director Adjunto, durante el periodo de la Expo (1991-1992). El 29 de junio de 2000 fue nombrado obispo de Jerez de la Frontera y recibió la ordenación episcopal el 23 de septiembre de ese mismo año. El 30 de junio de 2008, recibe el nombramiento de Arzobispo Castrense de España y Administrador Apostólico de Asidonia-Jerez. Toma posesión como Arzobispo Castrense el 27 de septiembre de 2008. El 22 de abril de 2009 es nombrado miembro del Comité Ejecutivo de la CEE y el 1 de junio de 2009 del Consejo Central de los Ordinarios Militares. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro del Consejo de Economía y de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social desde marzo de 2017. Ya había sido miembro de esta Comisión de 2002 a 2005 y su Presidente de 2005 a 2009, año en que fue elegido miembro del Comité Ejecutivo, cargo que desempeñó hasta marzo de 2017. El 20 de octubre de 2011, en la CCXXI reunión de la Comisión Permanente, fue nombrado miembro de la "Junta San Juan de Ávila, Doctor de la Iglesia".