Agradecimiento, misericordia y esperanza

vivessiliaMons. Joan E. Vives       Comenzamos el tiempo de vacaciones por excelencia. Acabemos trabajos y tratemos de descansar, si nuestras tareas nos lo permiten. Tendremos mayor contacto con la familia y con la naturaleza, con nuestros pueblos de origen, tal vez nos podremos permitir algún extra y sobre todo romper con las rutinas y rehacer fuerzas con el descanso. Es tiempo de recoger los frutos, muchos o pocos, del curso que acaba; tiempo de agradecer la cosecha, la que se ve y la que no se ve; los frutos misteriosos que sólo Dios conoce de lo que vamos sembrando durante el año. Os invito a disponeros a la acción de gracias, a la conversión y a la esperanza, sabiendo que lo importante es invisible a los ojos (A. de Saint-Exupéry). Así como el Papa Francisco recomienda a los matrimonios tres palabras que no pueden faltar en su corazón, «perdón, gracias y permiso», yo también os propongo tres que nos orienten en la finalización de este curso: «agradecimiento, misericordia y esperanza».

Agradecimiento, porque el apóstol misionero, el servidor del Evangelio de la alegría, cuando llega el momento de la siega, debe ser agradecido. Él preparó el campo, sembró la semilla, abonó la tierra, y la regó pacientemente,… y ahora, «sin que él sepa cómo», contempla la cosecha. Es Dios, y sólo Dios, quien todo lo hace fructificar, y siempre de forma sorprendente. Seamos agradecidos de que Dios nos haya considerado dignos de trabajar por su Reino, con Él. Quizás nos ha tocado sembrar con lágrimas en los ojos, pero ahora volvemos llenos de alegría. Ya que la cosecha es suya. Nosotros somos «siervos inútiles, sin ningún mérito, que hacemos lo que teníamos que hacer”. Es bueno trabajar y perseverar en el amor, hasta el cansancio, para este Amo de la mies.

Misericordia, porque siempre hay mucho a dejarse perdonar y a perdonar. No nos cansemos de revisar lo que hacemos, cómo lo hacemos, y por qué lo hacemos… y seguro que caeremos en la cuenta de que todo nuestro trabajo con la familia, como voluntarios y en nuestra colaboración pastoral, podría mejorar. Ahora también es el momento de la conversión, de pedir perdón y misericordia. Tenemos que vivir desde la misericordia nuestra entrega de evangelizadores. Dios es Padre misericordioso, que no se cansa de perdonarnos. Acojamos la misericordia de Dios, y seamos portadores siempre y en todo lugar de un trato misericordioso y lleno de confianza.

Esperanza, porque hay que estar abiertos a lo que Dios disponga para cada uno de nosotros, ya que Dios siempre «abre un futuro ante nosotros». Debemos proponernos nuevas metas, mejoras, cambios, que con la ayuda de Dios se podrán llevar a cabo. Sin caer en tentaciones de pereza o comodidad. Conviene que pongamos nuestra confianza en el Dios que «hace que todo sea nuevo», y para quien «nada es imposible».

Llegan las vacaciones y se termina un curso. Viene un tiempo de pausa, de cambio de ritmo, y ya se vislumbra la novedad de lo que vendrá. Nos conviene un descanso, pero no puede haber vacaciones para la fe, para la oración y la Eucaristía, para el servicio a los hermanos, y para la ayuda a los necesitados. Que el Señor nos guarde y nos haga vivir en el gozo del siervo bueno y fiel, que ha sido fiel en lo poco y Dios lo pondrá sobre mucho. ¡Buenas vacaciones, y buen nuevo curso!

+ Joan E. Vives

Arzobispo de Urgell

Mons. Joan E. Vives
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Nació el 24 de Julio de 1949 en Barcelona. Tercer hijo de Francesc Vives Pons, i de Cornèlia Sicília Ibáñez, pequeños comerciantes. Fue ordenado presbítero en su parroquia natal de Sta. María del Taulat de Barcelona. Elegido Obispo titular de Nona y auxiliar de Barcelona el 9 de junio de 1993, fue ordenado Obispo en la S.E. Catedral de Barcelona el 5 de septiembre de 1993. Nombrado Obispo Coadjutor de la diócesis de Urgell el 25 de junio del 2001. Tomó Posesión del cargo el 29 de julio, en una celebración presidida por Mons. Manuel Monteiro de Castro, Nuncio Apostólico en España y Andorra. El día 12 de mayo del año 2003, con la renuncia por edad del Arzobispo Joan Martí Alanis, el Obispo Coadjutor Mons. Joan-Enric Vives Sicília pasó a ser Obispo titular de la diócesis de Urgell y copríncipe de Andorra. El 10 de julio del 2003 juró constitucionalmente como nuevo Copríncipe de Andorra, en la Casa de la Vall, de Andorra la Vella. El 19 de marzo del 2010, el Papa Benedicto XVI le otorgó el titulo y dignidad de Arzobispo "ad personam". Estudios: Después del Bachillerato cursado en la Escuela "Pere Vila" y en el Instituto "Jaume Balmes" de Barcelona, entró al Seminario de Barcelona en el año 1965 donde estudio humanidades, filosofía y teología, en el Seminario Conciliar de Barcelona y en la Facultad de Teología de Barcelona (Sección St. Pacià). Licenciado en Teología por la Facultad de Teología de Barcelona, en diciembre de 1976. Profesor de lengua catalana por la JAEC revalidado por el ICE de la Universidad de Barcelona en julio de 1979. Licenciado en Filosofía y ciencias de la educación -sección filosofía- por la Universidad de Barcelona en Julio de 1982. Ha realizado los cursos de Doctorado en Filosofía en la Universidad de Barcelona (1990-1993).