¿Quién le había hablado de Jesús?

Mons. Joan PirisMons. Joan Piris      El evangelio de Lucas (7,1-10) explica la curación de un enfermo, criado de un Centurión romano, después de que su dueño haya presentado a Jesús su petición por medio de unas personas. Una escena en la que Jesús llega a hacer una gran alabanza de la Fe de aquel romano, cuyo texto sólo dice «que había oído hablar de Jesús».

Sin embargo, la cuestión es: ¿Quién le habló de Jesús a este militar extranjero, pagano y miembro de las fuerzas de ocupación? ¿Quién fue el intermediario? ¿Quien hizo este servicio de evangelización?

Cuando los cristianos multiplicamos tantas reuniones y asambleas y participamos, buscando nuevas maneras para ofrecer en mejores condiciones la Buena Nueva en medio de nuestra sociedad tan cambiada, deberíamos hacernos esta pregunta bien concreta: ¿Hablamos de Jesús? ¿Hablamos entre nosotros? ¿Hablamos de Jesús a los otros, a los de casa y los de fuera de casa? Dejando de lado tantas otras cuestiones no tan fundamentales, deberíamos hablar más de Jesús y procurar que todos pudieran oír hablar más, de Él.

Es lo que leemos en el Evangelio de Marcos (16, 15-20). Jesús se aparece a los once Apóstoles y los envía en misión. Una misión acompañada de «signos», que quieren manifestar el poder decisivo del Resucitado sobre el Mal y la Muerte. Y una misión universal: Id por todo el mundo. Proclamad la Buena Nueva a toda la creación. Ellos lo hacen en todas partes con el fin de hacer nacer y crecer la fe, y ésta es también nuestra tarea día tras día.

Naturalmente, para poder hablar de Jesús, debemos tener experiencias de encuentro personal con Él, porque lo nuestro no es prioritariamente una doctrina o una ética. Es la persona viva de Jesús que debemos acoger personalmente para encontrar el sentido último y definitivo en nuestra historia.

Vivimos con alegría la fe cristiana, pero somos conscientes del servicio que otros nos han hecho en la familia, en la escuela, en los grupos parroquiales, y en tantos otros ámbitos, ayudándonos a recibir el don de la fe y a crecer en ella. Les estamos profundamente agradecidos porque nos han transmitido lo más valioso que tenemos. Desde nuestra libertad, y en ocasiones con dificultades, sobre todo en determinada edad, hemos llegado a reconocer y acoger el don de la fe. Pero estamos convencidos de haber llegado a conocer a Jesús gracias a otros creyentes, aunque es el Señor quien nos estaba llamando de tantas maneras.

No se trata de un trasvase de ideas o valores, normas y prácticas, sino de ayudar en todas partes a prestar atención, a tomar conciencia, a descubrir y saborear la alegría de mirar la vida desde la perspectiva de Jesús. Creer es una gracia, pero también una decisión que nos hace estar con el Señor para vivir con Él. Creer en Jesús es un acto de libertad, pero conlleva también lo que podríamos llamar una responsabilidad social. Como lo ha demostrado la Iglesia desde el día de Pentecostés mostrando con toda evidencia su dimensión pública y anunciando a todos y sin miedo la propia fe. Y todos los bautizados hemos recibido la misma misión y la necesaria capacitación «porque Dios, dándonos el Espíritu Santo, ha derramado su amor en nuestros corazones» (Rom 5,5).

Recibid el saludo de vuestro hermano obispo,

+ Joan Piris Frígola,

Obispo de Lleida

Mons. Joan Piris
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Mons. D. Joan Piris Frígola nació el 28 de septiembre de 1939 en Cullera (Valencia). Fue ordenado sacerdote en Moncada el 21 de octubre de 1963. Desde 1964 a 1968 realizó los estudios de Licenciatura en Pedagogía en Roma y la Diplomatura en Catequética en el Pontificio Ateneo Salesiano de Roma. En 1971 obtuvo la Licenciatura en Pedagogía por la Universidad Civil de Valencia. En 1968 fue nombrado Vicario y de 1969 a 1974 párroco de San Fernando Rey de Valencia. Fue miembro del Grupo Promotor en España del Movimiento por un Mundo Mejor, de 1974 a 1979, fecha en la que ejerció como Director del Secretariado Diocesano y luego Delegado Episcopal de Pastoral Familiar en Valencia, hasta 1984. Este cargo lo compaginó con la dirección del Secretariado de la Subcomisión de Familia de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, en Madrid, de 1981 a 1984. CARGOS PASTORALES Ha sido párroco de diferentes parroquias de Valencia y Miembro del Consejo de Presbiterio de Valencia en 1984 y Párroco Consultor un año más tarde. Ha sido Vicario Episcopal de las demarcaciones de La Ribera, Valencia-Nordeste, Lliria-Via Madrid y Valencia-Nordeste. El 1 de marzo de 2001 fue elegido Obispo de Menorca y recibió la Ordenación Episcopal el 28 de abril de ese mismo año. El 16 de julio de 2008 fue nombrado por el Papa Benedicto XVI Obispo de Lleida y tomó posesión de la diócesis el 21 de septiembre de 2008. El 28 de julio de 2015 el Papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la diócesis OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral (2001-2005) y desde 2005 es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social, de la que fue Presidente de 2009 a 2014.