Las colonias de verano

SaizMenesesMons. Àngel Saiz Meneses     Hoy quiero reflexionar sobre la importancia de las colonias de verano. La red de relaciones que protege a los niños durante el curso se relaja durante el verano.

Los niños están más tiempo en casa y se producen cambios en la relación con los referentes habituales a causa sobre todo de las vacaciones. Es oportuno, por ello, ofrecer, en medio del período vacacional escolar, unos espacios estructurados en los que –sin negar que es tiempo de vacaciones escolares-puedan dar continuidad al trabajo desarrollado durante el curso académico.

Esta es la función de las colonias de verano o de los casales de verano. En ellos durante unos días intensos –las colonias- o durante unas horas de cada día –los casales de verano o “casals d’estiu”- los niños se encuentran para crecer como personas también en el tiempo libre.

Esta es la razón que mueve a numerosas escuelas y parroquias a organizar en estas semanas unas colonias de verano. Cada año visito algunas, y quedo admirado de su buena organización y de sus frutos. He de decir, también y con mucha satisfacción, que estos buenos resultados se deben a la labor voluntaria de muchos jóvenes, que actúan en las colonias como monitores y monitoras y de forma desinteresada. Sin ellos y ellas –son millares- esta labor educadora y cívica y también cristiana no sería posible. Vaya a todos ellos mi admiración y mi sincera gratitud.

Para que sean muchos los niños y niñas que se beneficien de estas iniciativas, la Fundació Pere Tarrés promueve una campaña titulada “Ayúdales a crecer. Ningún niño sin colonias”. Esta iniciativa tiene como objetivo fundamental garantizar el acceso al tiempo libre de la infancia en situación de exclusión social.

En Cataluña uno de cada cuatro niños vive bajo el umbral de la pobreza y las actividades de tiempo libre y esparcimiento son una de las primeras que las familias con menos recursos no se pueden permitir. Así lo demuestran las cifras que la Fundació Pere Tarrés ha dado a conocer, según las cuales el 58 % de las familias que recibieron una beca para las colonias o los casales de verano durante el pasado verano disponen de una renta inferior a 3.900 euros anuales por cada miembro de la casa.

Ir a unas colonias o participar en un casal de verano ayuda a construir personas. Y becar niños en situación de vulnerabilidad social para que puedan acceder a estos beneficios es una necesidad. Este verano la Fundació Pere Tarrés ha previsto becar más de 8.500 actividades a 4.100 a niños por un importe de 950.000 euros. Esto supone un 24% más de niños becados que el año anterior. En los últimos cinco años, la Fundació ha visto como las solicitudes de becas para estas actividades han aumentado en un 236%.

Por esto, me uno a esta campaña, que cuenta con el apoyo de instituciones diversas – públicas y privadas, confesionales y laicas- porque representa un beneficio para los niños y niñas, pero a la vez también comporta un beneficio para sus familias. Deseo añadir que en la asignación de las becas se sigue un procedimiento estricto en el que se examina la situación socioeconómica de cada niño y de la familia con el fin de asignar la ayuda y la actividad socioeducativa más adecuada, siempre mirando de trabajar en red con otras entidades para potenciar el crecimiento personal del niño también en verano y en las actividades lúdicas.

+ Josep Àngel Saiz Meneses

Obispo de Terrassa.

Mons. Josep Àngel Saiz Meneses
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Mons. Josep Àngel Saiz Meneses nació en Sisante (Cuenca) el 2 de agosto de 1956. En el año 1965 la familia se trasladó a Barcelona y se instaló en el barrio de Sant Andreu de Palomar. Ingresó en el Seminario Menor Nostra Senyora de Montalegre de Barcelona en el 1968. Posteriormente realizó estudios de Psicología en la Universidad de Barcelona entre los años 1975 y 1977. Participó activamente como miembro del Movimiento de Cursillos de Cristiandad de Jóvenes. Posteriormente estudió en el Seminario Mayor de Toledo los cursos de filosofía, espiritualidad y teología (1977- 1984) y fue ordenado presbítero en la Catedral de Toledo el 15 de julio de 1984. El mismo año obtuvo el Bachillerato en Teología por la Facultad de Teología de Burgos. En la archidiócesis toledana tuvo diversos destinos, primero como párroco en Los Alares y Anchuras de los Montes (1984-1985) y después como vicario de Illescas (1986-1989). El curso 1985-1986 fue capellán soldado en el Hospital de Valladolid. Entre otros servicios realizados en Toledo fue también consiliario de zona de los Equipos de la Madre de Dios (1986-1989), consiliario de zona del Movimiento de Maestros y profesores Cristianos (1986-1989) y profesor de religión en la Escuela de F.P. La Sagra de Illescas (1986-1989). El año 1989 regresó a Barcelona y fue nombrado vicario en la parroquia de Sant Andreu del Palomar, y el 1992 rector de la Iglesia de la Mare de Déu del Roser en Cerdanyola y Responsable de la Pastoral Universitaria en la Universitat Autònoma de Barcelona. También el mismo año 1992 fue nombrado responsable del SAFOR (Servei d'Assistència i Formació Religiosa) de la Universitat Autònoma de Barcelona y Responsable del CCUC (Centre Cristià d'Universitaris de Cerdanyola del Vallès). El año 1995 fue nombrado Consiliario Diocesano del Movimiento Cursillos de Cristiandad. Obtuvo la licenciatura en la Facultad de Teologia de Catalunya el año 1993 con la tesina: “Génesis y teología del Cursillo de Cristiandad”, dirigida por el Dr. Josep M. Rovira Belloso, y publicada el año 1998. En la misma Facultat de Teologia ha realizado los cursos de doctorado. Ha publicado diversos artículos sobre la evangelización y la pastoral en el mundo juvenil, en especial en la revista Ecclesia, y comenzó la elaboración de la tesis doctoral sobre “Agents i institucions d'evangelització”. El 6 de mayo del año 2000 fue nombrado Secretario General y Canciller del Arzobispado de Barcelona y el 10 de abril del 2001 miembro del Colegio de Consultores de la misma archidiócesis. El 30 de octubre de 2001 fue nombrado Obispo titular de Selemsele y Auxiliar de Barcelona y consagrado el 15 de diciembre del mismo año en la Catedral de Barcelona. El 15 de junio de 2004 fue nombrado primer obispo de la nueva diócesis erigida de Terrassa y Administrador Apostólico de la archidiócesis de Barcelona y de la nueva diócesis de Sant Feliu de Llobregat. El 25 de julio tomó solemne posesión en la S. I. Catedral Basílica del Sant Esperit en Terrassa. En la Conferencia Episcopal Española es el Presidente de la Comisión de Seminarios y Universidades.