Sacerdotes, jamás os canséis de ser misericordiosos

Mons. Rafael ZornozaMons. Rafael Zornoza     Hemos recibido un don exigente. Jamás os canséis de ser misericordiosos. ¡Por favor! Tened esa capacidad de perdón que tuvo el Señor, que no vino a condenar sino a perdonar. Tened misericordia, ¡mucha misericordia! Al fin de la vida os preguntará Nuestro Señor ¿qué hiciste con mi misericordia? ¿Qué pasó con tu talento? ¿Lo enterraste? ¿Te dio miedo y lo escondiste? El regalo de la vocación es para llenar el mundo del amor de Dios. “¿Cómo le pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho?”, preguntaba el Salmo 115. La respuesta es invocar su nombre y alabarle haciendo de la vida una entrega, un sacrificio que le glorifique, “cumpliendo mis votos en presencia de todo el pueblo”.

Recordad siempre que no sois dueños de la doctrina. Se trata de la palabra de Jesús, y debéis ser fieles a la enseñanza del Señor, que es vida. Pero esto quiere decir también que para instruir hay que entrar en diálogo con las personas para llegar a convencerles con la verdad de Dios. ¿Qué espera entonces de vosotros el Maestro? Sencillamente que seáis evangelizadores que no huyen de los problemas ni rehúyen a las personas, no de los que se duermen pensando que “cumplen” ya su “oficio” por predicar o dar catequesis, sino que seáis capaces de abrir constantemente nuevos caminos saliendo al encuentro de las personas iluminándolas con la fe. De vuestra iluminación debe nacer una conversación con el Señor, abierto a un trato de amor.

Sed expertos en comunión. La Misa nos invita directamente a comulgar, y la comunión es el bien más preciado de la fe, y, por esto precisamente, el más atacado y vulnerado. Sed ministros de unidad haciendo de la Iglesia una familia unida por la fraternidad, con profunda experiencia de misericordia y perdón. Sed padres de familia, hermanos de todos, capaces de vivir en el amor y fomentar a toda costa la unidad. Sin ella no somos creíbles para el mundo.  Es imprescindible valorar todos los carismas y buscar a todas horas una sincera sinergia entre todos, donde se perciba la presencia eficaz del Espíritu Santo que nos une en su amor.  No tengáis más anhelo que éste: que la Iglesia sea casa y escuela de comunión (cf. NMI Juan Pablo II). Cuando lo palpéis recogeréis el fruto del testimonio y del gozo de ser de Cristo. También en la reciente Encíclica Laudato si el Papa nos llama a hacer del mundo entero una familia unida que vive en el mundo entendido como una casa común. El cuidado de la creación está reclamando vivir en comunión con gratitud y amor, como hijos, no como dueños. En el fondo nos invita de nuevo a una gran revolución que no llegará si no aprendemos a vivir en la relación fraterna de discípulos del Señor, que es lo propio nuestro, lo cristiano.

Id a las periferias, salid de vosotros mismos Si el Espíritu nos envía “a consolar a los afligidos, a cambiar su abatimiento en cánticos…” (cf Is 61,2), uno no puede replegarse en la propia comunidad o entre sus amigos.  La cercanía a los pobres y necesitados nos exige salir de nosotros mismos y acercarnos con creatividad en la vida de oración, en la catequesis, en el Primer Anuncio, etc. No os refugiéis en esas respuestas consabidas que parecen decirlo todo, pero que no responden a las cuestiones que inquietan a la gente. Salid de las rutinas como auténticos apóstoles, pues os esperan las familias, los jóvenes, los pobres y los ricos, los tristes y los vacíos, y reclaman una respuesta en su idioma, lo que les pueda saciar, la novedad de Cristo.

+ Rafael Zornoza

Obispo de Cádiz y Ceuta

Mons. Rafael Zornoza
Acerca de Mons. Rafael Zornoza 333 Articles
RAFAEL ZORNOZA BOY nació en Madrid el 31 de julio de 1949. Es el tercero de seis hermanos. Estudió en el Colegio Calasancio de Madrid con los PP. Escolapios, que simultaneaba con los estudios de música y piano en el R. Conservatorio de Madrid. Ingresó en el Seminario Menor de Madrid para terminar allí el bachillerato. En el Seminario Conciliar de Madrid cursa los Estudios Teológicos de 1969 a 1974, finalizándolos con el Bachillerato en Teología. Ordenado sacerdote el 19 de marzo de 1975 en Madrid fue destinado como vicario de la Parroquia de San Jorge, y párroco en 1983. Impulsó la pastoral juvenil, matrimonial y de vocaciones. Fue consiliario de Acción Católica y de promovió los Cursillos de Cristiandad. Arcipreste del Arciprestazgo de San Agustín y miembro elegido para el Consejo Presbiteral de la Archidiócesis de Madrid desde 1983 hasta que abandona la diócesis. Es Licenciado en Teología Bíblica por la Universidad Pontificia Comillas de Madrid, donde también realizó los cursos de doctorado. Preocupado por la evangelización de la cultura organizó eventos para el diálogo con la fe en la literatura y el teatro e inició varios grupos musicales –acreditados con premios nacionales e internacionales–, participando en numerosos eventos musicales como director de coros aficionados y profesor de dirección coral. Ha colaborado además como asesor en trabajos del Secretariado de Liturgia de la Conferencia Episcopal. En octubre de 1991 acompaña como secretario particular al primer obispo de la de Getafe al iniciarse la nueva diócesis. Elegido miembro del Consejo Presbiteral perteneció también al Colegio de Consultores. Inicia el nuevo seminario de la diócesis en 1992 del que es nombrado Rector en 1994, desempeñando el cargo hasta 2010. Ha sido profesor de Teología en la Escuela Diocesana de Teología de Getafe, colaborador en numerosos cursos de verano y director habitual de ejercicios espirituales. Designado por el S.S. el Papa Benedicto XVI obispo titular de Mentesa y auxiliar de la diócesis de Getafe y fue ordenado el 5 de febrero de 2006. Hay que destacar en este tiempo su dedicación a la Formación Permanente de los sacerdotes. También ha potenciado con gran dedicación la pastoral de juventud, creando medios para la formación de jóvenes cristianos, como la Asociación Juvenil “Llambrión” y la Escuela de Tiempo Libre “Semites”, que capacitan para esta misión con la pedagogía del tiempo libre, campamentos y actividades de montaña. Ha impulsado además las Delegaciones de Liturgia, Pastoral Universitaria y de Emigrantes, de importancia relevante en la Diócesis de Getafe, así como diversas iniciativas para afrontar la nueva evangelización. Pertenece a la Comisión Episcopal de Seminarios de la Conferencia Episcopal Española –encargado actualmente de los Seminarios Menores– y a la Comisión Episcopal del Clero. Su lema pastoral es: “Muy gustosamente me gastaré y desgastaré por la salvación de vuestras almas” (2Cor 12,13). El 30 de agosto de 2011 se ha hecho público su nombramiento por el Santo Padre Benedicto XVI como Obispo electo de Cádiz y Ceuta. El 22 octubre ha tomado posesión de la Diócesis de Cadiz y Ceuta.