El Jubileo de la misericordia

Mons. Gerardo MelgarMons. Gerardo Melgar     Queridos diocesanos:

Aunque aún quedan cinco meses para la inauguración del Jubileo de la misericordia (será el próximo 8 de diciembre, Solemnidad de la Inmaculada Concepción, cuando se inaugure oficialmente) creo importante empezar a presentaros los aspectos más importantes del mismo; esta semana quiero ofreceros un resumen de la Bula «Misericordiae vultus» que convoca el Jubileo porque constituye un precioso tratado sobre la misericordia, magnífica y sencillamente expuesto por el Papa, y cuya lectura nos ayudará a entender mejor el significado de este Jubileo.

El 5 de mayo de 2015, en la Sala de prensa de la Santa Sede, fue presentado el Jubileo extraordinario de la misericordia. En «Evangelii gaudium», el Santo Padre nos ofrece la clave reveladora que nos ayudará a entender el verdadero significado y el sentido de este Año jubilar: «La iglesia vive un deseo inagotable de brindar misericordia, fruto de haber experimentado la infinita misericordia del Padre y su fuerza difusiva» (n. 24); desde aquí debemos leer la Bula «Misericordiae vultus».

Es cierto que el Jubileo de la misericordia tiene unas particularidades que lo distinguen de todos los demás que ha habido con otros motivos: en primer lugar, es deseo del Papa que sea vivido tanto en Roma como en las Iglesias locales. En segundo lugar porque, por primera vez en la historia de los Jubileos, se ofrece la posibilidad de abrir la puerta santa, la puerta de la misericordia, en cada Diócesis, especialmente en cada Catedral, en un templo significativo o en un santuario de devoción especial para los fieles. En tercer lugar, se trata de un Jubileo temático que toma su fuerza en el contenido central de la fe y busca recordar a la Iglesia su misión prioritaria de ser testimonio de la misericordia; para ello, el Papa enviará al mundo entero unos misioneros de la misericordia, sacerdotes pacientes y capaces de comprender los límites de los hombres pero audaces para difundir en la predicación y en la confesión el efluvio luminoso del Buen Pastor. Finalmente, el Jubileo va dirigido para que todos los cristianos, de cualquier edad, vocación o carisma, participen en él y vivan el profundo significado de la misericordia.

Para que todos puedan participar se ha establecido un calendario para que todos se sientan llamados a vivir la misericordia del Señor: el 8 de diciembre, celebración de la apertura del jubileo de la Misericordia; del 19 al 23 de enero, queriendo ayudar a comprender el carácter peregrinante de la vida, se dedicará a todos los que sirven en santuarios y en el campo de la peregrinación; el 3 de abril, con el objeto de convocar a los creyentes que viven de una forma especial la experiencia de la misericordia, habrá una celebración para todas aquellas realidades que se identifican más con una espiritualidad de la misericordia; el 24 de abril, jornada dedicada a los adolescentes que, después de la Confirmación, son llamados a confesar su fe; el 29 de mayo, Jubileo para quienes se sienten llamados a la vocación sacerdotal; el 3 de junio, festividad del Sagrado Corazón de Jesús, dedicado a los sacerdotes; el 12 de junio, dedicado a los enfermos y a las personas que les ayudan con su solicitud y amor; el 4 de septiembre será el día del mundo caritativo y del voluntariado a favor de los pobres y necesitados; el 25 de septiembre, el Jubileo de los catequistas; el 9 de octubre se celebrará a la Madre de la misericordia; el 6 de noviembre,el Jubileo para los reclusos; finalmente, el 20 de noviembre, Solemnidad de Cristo, Rey del universo, tendrá lugar la clausura del Año jubilar en toda la Iglesia.

Repensar la misericordia, como ha querido el Papa con este Jubileo, será una verdadera gracia, un auténtico kairós para todos los cristianos y un verdadero renacimiento para proseguir en el camino de la nueva evangelización y de la conversión pastoral. En este tiempo hermoso que Dios nos va a regalar todos tendremos la oportunidad de comprender y vivir mejor una de las verdades fundamentales de nuestra fe que Cristo nos ha revelado: Dios es perdón y misericordia, capaz de compadecerse de nuestras pobrezas y debilidades.

Vuestro Obispo,

+ Gerardo Melgar

Obispo de Osma-Soria

Mons. Gerardo Melgar
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Mons. Gerardo Melgar Viciosa nació el 24 de Septiembre de 1948 en Cervatos de la Cueza, Provincia y Diócesis de Palencia. Cursó la enseñanza secundaria (años de Humanidades) en el Seminario Menor Diocesano de Carrión de los Condes y los estudios de Filosofía y Teología en el Seminario mayor de San José de Palencia. Fue ordenado sacerdote el 20 de Junio de 1973 por el entonces Obispo de la sede palentina, Mons. Anastasio Granados García. Fue nombrado Párroco -de 1973 a 1974- al servicio de las parroquias de Vañes, Celeda de Roblecedo, San Felices de Castillería, Herreruela de Castillería y Polentinos. Al terminar ese curso pastoral, fue enviado a Roma, donde estudió Teología en la Universidad Gregoriana, licenciándose en Teología Fundamental el 14 de junio de 1976. A su regreso a Palencia fue nombrado Coadjutor de la parroquia de San Lázaro de la capital palentina durante un año. En 1977, y hasta 1982, desempeñó el cargo de Formador y Profesor del Seminario Menor Diocesano en Carrión de los Condes, del que sería, más tarde, Rector (1982-1987). En 1983 fue nombrado miembro del equipo de Pastoral Vocacional de la Delegación Diocesana de Pastoral Juvenil y Vocacional. Al dejar el Seminario de Carrión de los Condes fue destinado, como Vicario Parroquial, a la Parroquia de San José de Palencia durante seis años (de 1987 a 1993). En 1993 fue elegido por Mons. Ricardo Blázquez Pérez para desempeñar el oficio de Vicario Episcopal de Pastoral de la Diócesis palentina, cargo en el que permanecería hasta 1998. También durante diez años (de 1995 a 2005), fue Párroco solidario de la Parroquia de San José Obrero y Coordinador de la Cura pastoral de la misma, miembro del Colegio Diocesano de Consultores (1995-2000) y vocal, por designación del Sr. Obispo, del Consejo Presbiteral Diocesano (2001-2005). En el año 2000 fue nombrado Delegado Diocesano de Pastoral Familiar hasta que, en 2005, Mons. Rafael Palmero Ramos lo eligió para desempeñar el cargo de Vicario General de la Diócesis. De 2004 a 2005 fue, además, confesor ordinario del Seminario Menor Diocesano “San Juan de Ávila” así como, de 2005 a 2008, miembro del Colegio de Consultores de la Diócesis y Profesor de Teología del Matrimonio en el Instituto Teológico del Seminario Mayor de San José (2007). En enero de 2006, y hasta septiembre de 2007, durante el periodo de sede vacante producida por el traslado de Mons. Rafael Palmero Ramos a la Diócesis de Orihuela-Alicante, fue nombrado por la Santa Sede Administrador Apostólico de la Diócesis de Palencia. El 1 de Mayo de 2008, momento en el que desempeñaba el cargo de Vicario General de la Diócesis de Palencia y era el Capellán del Noviciado de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, se hizo público su nombramiento como Obispo de Osma-Soria. El 6 de Julio de 2008 recibió de manos del entonces Nuncio Apostólico de Su Santidad en España, Mons. Manuel Monteiro de Castro, la ordenación episcopal y tomó posesión canónica de la Diócesis oxomense-soriana. Ha publicado varios libros sobre el matrimonio y la familia: “Juntos cuidamos nuestro amor. Convivencias para matrimonios jóvenes”, “Madurando como Matrimonio y como Familia”, “Nos formamos como padres para educar en valores a nuestros hijos” y “Llenos de ilusión preparamos nuestro futuro como matrimonio y familia”, además de múltiples artículos y materiales de trabajo sobre la familia y la pastoral familiar. De su Magisterio episcopal, pueden destacarse las siguientes Cartas pastorales: “Sacerdotes de Jesucristo en el aquí y el ahora de nuestra historia” (2009) con motivo del Año sacerdotal, “Juan de Palafox y Mendoza. Un modelo de fe para el creyente del siglo XXI” (2010), con motivo de la beatificació, “La nueva evangelización y la familia” (2011), “Carta pastoral sobre el Seminario diocesano” (2012), “Itinerario para la evangelización de la familia” (2013), Carta pastoral “Después de la Misión diocesana Despertar a la fe” (2014). Además, ha publicado otros escritos: “La Pastoral Familiar, un proceso continuo de acompañamiento a la familia” (2009), “Los grupos parroquiales de matrimonios jóvenes” (2010), “Unidades de Acción Pastoral. Instrumentos de comunión al servicio de la evangelización” (2010). El 8 de abril de 2016, el papa Francisco lo nombró obispo de Ciudad Real, en sustitución de Antonio Ángel Algora, que renunció por edad. El 21 de mayo del mismo año tomó posesión canónica en la catedral de Santa María del Prado.