“UNA GRATA VISITA INESPERADA”

Mons. Julian LópezMons. Julián López       Queridos diocesanos:

En el Año Jubilar del V Centenario del Nacimiento de Santa Teresa de Jesús, vamos a recibir en León la visita inesperada de una reliquia suya, el bastón compañero inseparable de la “santa inquieta y andariega”, con el que se ayudaba en los últimos años de su vida y con el que recorrió los caminos de España fundando monasterios y extendiendo la reforma de la Orden de Nuestra Señora del Monte Carmelo, exactamente desde 1562 en la misma Ávila -el convento de San José- hasta Burgos en 1582, el año de su muerte en Alba de Tormes (Salamanca). Como sabéis esta reliquia está recorriendo el mundo con motivo del citado centenario. Ha pasado ya por numerosos países de América, Asia, Australia, África y Europa. La peregrinación ha sido denominada “Camino de luz”. El día 11 de marzo la reliquia recaló en Roma, en las manos del papa Francisco que provocó en él, antes de besarla, una simpática y cariñosa exclamación, muy propia de los pueblos hispanos: “¿Y la vieja caminaba con esto?”.

El bastón es de madera de avellano, aunque le fueron añadidos, posteriormente a la muerte de la santa, unos apliques de plata. Tiene también una inscripción: “Ya es tiempo de caminar”, una de las famosas frases que Santa Teresa pronunció poco antes de morir y que refleja la actitud mantenida desde que comprendió, pese a las reticencias de algunos ilustres personajes que se oponían a que anduviese “de acá para allá fundando y visitando monasterios”, que aquella era la voluntad de Dios. El bastón es un símbolo para todo enviado a anunciar el Evangelio, difundir la palabra de Dios, llevar el consuelo de la fe, los sacramentos, el amor cristiano, etc. No en vano tenemos esta referencia en los evangelios: “(Jesús) llamó a los Doce y los fue enviando de dos en dos… Les encargó que llevaran para el camino un bastón y nada más, pero ni pan, ni alforja, ni dinero suelto en la faja; que llevasen sandalias, pero no una túnica de repuesto. Y decía: «Quedaos en la casa donde entréis, hasta que os vayáis de aquel sitio»” (Mt 6, 7-10).

Me parece que es una gracia del Señor el que el bastón de Santa Teresa nos visite. No es un simple efecto usado por un gran personaje, como los que pueden admirarse en los museos. Es una verdadera reliquia, es decir, un objeto asociado a una persona santa o en vías de ser proclamada como tal y, por tanto, destinado al culto y a la veneración de acuerdo con el grado de vinculación con dicha persona. Por eso no es lo mismo un fragmento del cuerpo que una pieza de vestir o, como en este caso, un objeto personal. Su valor religioso es siempre relativo, pero merece en todo caso reverencia y respeto y es un modo de percibir, desde nuestra condición corporal, la cercanía del santo o del siervo de Dios. En León, el 6 de junio de 1963, estuvo ya la reliquia del brazo de Santa Teresa de Jesús. Fue cuando mi antecesor Mons. Luis Almarcha erigió el actual Carmelo de la Santísima Trinidad y de la Virgen del Carmen. En septiembre de 2003 recibimos en la catedral y en la basílica de la Virgen del Camino las reliquias de Santa Teresita del Niño Jesús, y en junio de 2012 nos visitó también una reliquia insigne de San Juan Bosco dentro de una imagen que reproducía su cuerpo yacente. Ahora se trata de una reliquia no tan importante como las que acabo de mencionar, pero muy significativa. Considero el acontecimiento como una verdadera visita de la gran Santa Teresa de Jesús, la primera mujer doctora de la Iglesia junto a Santa Catalina de Siena.

 Con mi cordial saludo y bendición:

+ Julián López,

Obispo de León

Mons. Julián López
Acerca de Mons. Julián López 164 Articles
Mons. D. Julián López Martín nace en Toro (Zamora) el 21 de abril de l945. Estudió en el Seminario Diocesano de Zamora y en el P. Instituto de San Anselmo de Roma, donde obtuvo el doctorado en Teología Litúrgica en 1975, como alumno del P. Colegio Español y del Centro Español de Estudios Eclesiásticos anexo a la Iglesia Nacional Española de Roma. Recibió la ordenación sacerdotal en Zamora el 30 de junio de 1.968. CARGOS PASTORALES Fue coadjutor de Villarín de Campos y cura ecónomo de Otero de Sariegos (1968-1970), coadjutor de la parroquia de Cristo Rey en Zamora (1973-1989) y, desde 1978, canónigo Prefecto de Sagrada Liturgia de la Catedral de Zamora y delegado diocesano de Pastoral Litúrgica, miembro del Consejo Presbiteral y del Colegio de Consultores desde 1984. Ha sido también consiliario diocesano del Movimiento Familiar Cristiano (1976-1986) y consiliario de la Zona Noroeste de este Movimiento (1980-1983). Profesor de Religión en el Instituto "Claudio Moyano" (1975-1976) y en la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado en Zamora (1981-1983). Ha sido director del Centro Teológico Diocesano "San Ildefonso" y de la Cátedra "Juan Pablo II" (1984-1992); delegado diocesano para el IV Centenario de la Muerte de Santa Teresa de Jesús (1980-1982); Año de la Redención (1983-1984); Año Mariano Universal (1987-1988); V Centenario (1992) y Congreso Eucarístico de Sevilla (1993). Profesor de Liturgia y Sacramentos de la Universidad Pontificia de Salamanca (1975-1981 y 1988-1994), ha sido también Presidente de la Asociación Española de Profesores de Liturgia (1992-1995), habiendo impartido clases en las Facultades de Teología de Burgos (1977-1988) y de Barcelona (1984-1989). El 15 de julio de 1994 fue nombrado Obispo de Ciudad Rodrigo por el Papa Juan Pablo II, tomando posesión el 25 de agosto del mismo año. Cargo que desempeñó hasta su nombramiento como Obispo de León el día 19 de marzo de 2002, tomando posesión el 28 de abril. El 6 de julio de 2010 Benedicto XVI le nombró miembro de la congregación para el Culto Divino de la Santa Sede. En la CEE ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis de 1996 a 1999. De 1993 a 2002 formó parte de la Comisión de Liturgia y desde 2002 a 2011 fue Presidente de dicha Comisión. Desde 2011 es miembro de ella