Alabado seas, mi Señor

martorell7Mons. Julián Ruiz Martorell       Queridos hermanos en el Señor:

Os deseo gracia y paz.

El libro del Génesis afirma: “El Señor Dios tomó al hombre y lo colocó en el jardín de Edén, para que lo guardara y lo cultivara” (Gn 2,15). El ser humano es guardián y custodio de todo lo creado. El cultivo, la cultura y el culto -entendido como acción de gracias al Señor por todo lo que nos regala- forman parte del designio de amor que está en el origen de todas las cosas.

Hemos der ser capaces de conocer a Dios a partir de los bienes visibles y de reconocer al Creador fijándonos en sus obras. San Pablo escribe: “lo invisible de Dios, su eterno poder y su divinidad, son perceptibles para la inteligencia a partir de la creación del mundo a través de sus obras” (Rom 1,20).  En varias ocasiones el Papa Francisco ha destacado la importancia de custodiar la creación y nos ha advertido del riesgo de explotarla y descuidarla. El Papa insiste en el hecho de que el verbo “cultivar” recuerda el cuidado que tiene el agricultor de la tierra para que dé un fruto que se pueda compartir. Cultivar y custodiar la creación no es solamente una indicación que Dios señaló al inicio de la historia, sino una responsabilidad que nos corresponde a cada uno de nosotros para que el mundo se transforme en un lugar habitable para todos.

Benedicto XVI nos invitaba a leer en la creación “el ritmo de la historia de amor de Dios con el hombre”. Es necesario percibir el ritmo y la lógica de la creación. Es preciso superar la soberbia de dominar, de poseer, de manipular, de explotar. La creación ha de ser respetada y custodiada como un regalo gratuito que se nos ofrece y del que hemos de responder.

Según el Papa Francisco, el cultivo y la custodia de la creación también se refiere a las relaciones humanas. Existe una ecología humana muy vinculada a la ecología medioambiental.  Hay un grave problema de ética y de antropología que hace que la persona humana esté en peligro. Hay hombres y mujeres sacrificados a los ídolos del beneficio y del consumo. Hay niños a los que se impide nacer, niños que no tienen qué comer, personas sin techo que mueren de frío en la calle. Hay muchas personas y familias que sufren hambre y malnutrición.

La vida humana no se percibe como un valor primario que hay que respetar y tutelar, especialmente si es pobre o discapacitada, si no sirve todavía -como el que ha de nacer- o si ya no sirve -como el anciano-.

Son repetidas las intervenciones del Papa Francisco en las que nos exhorta a respetar y custodiar la creación, a estar atentos a cada persona, a contrarrestar la cultura del desperdicio y del descarte y a promover la cultura de la solidaridad y del encuentro.

Cuidar de la creación es custodiar el don de Dios y decirle “gracias”. No somos dueños de la creación. La creación no es una propiedad de la que podemos disponer a nuestro gusto, y tampoco es una propiedad sólo de unos pocos. La creación es un don maravilloso que tenemos que cuidar y utilizar en beneficio de todos, con respeto y gratitud.

Recibid mi cordial saludo y mi bendición.

+Julián Ruiz Martorell,

Obispo de Jaca y de Huesca

Mons. Julián Ruiz Martorell
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D. Julián RUIZ MARTORELL nació en Cuenca el 19 de enero de 1957. Desde pequeño vive en Zaragoza. Realizó los estudios eclesiásticos en el Seminario Metropolitano de Zaragoza, siendo alumno del Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (CRETA). Fue ordenado sacerdote en Zaragoza el 24 de octubre de 1981. Encargos pastorales desempeñados: 1981-1983: Ecónomo de Plasencia de Jalón y Encargado de Bardallur; 1983: Encargado de Bárboles, Pleitas y Oitura; 1983-1988: Durante sus estudios en Roma, Capellán de las Religiosas "Battistine"; 1988-1993: Adscrito a la Parroquia de Santa Rafaela María, en Zaragoza; 1991-2005: Director del Instituto Superior de Ciencias Religiosas "Nuestra Señora del Pilar"; 1994-2010: Capellán de la comunidad religiosa del Colegio Teresiano del Pilar; 1998-2005: Director del Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón; 1999-2005: Director del Centro de Zaragoza del Instituto Superior de Ciencias Religiosas a distancia "San Agustín"; 2007-2010: Delegado de Culto y Pastoral de El Pilar. Fue nombrado obispo de Huesca y de Jaca el 30 de diciembre de 2010. En ese momento desempeñaba los siguientes cargos y tareas: Profesor de Sagrada Escritura del Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (1988), del Instituto Superior de Ciencias Religiosas "Nuestra Señora del Pilar" (1988) y del Centro de Zaragoza del Instituto Superior de Ciencias Religiosas a distancia "San Agustín" (1988); Miembro del Consejo Diocesano de Pastoral (1993); Miembro del Consejo Presbiteral (1998); Canónigo de la Catedral Basílica "Nuestra Señora del Pilar" de Zaragoza (2004); Miembro del Colegio de Consultores (2005) y Secretario del Consejo Presbiteral; y Vicario General de la Archidiócesis (2009). Fue ordenado obispo en la S. I. Catedral de Huesca el 5 de marzo de 2011. Tomó posesión de la diócesis de Jaca al día siguiente en la S. I. Catedral de esta diócesis.