Una invitación a dar gracias

IcetaGavicagogeascoaMons. Mario Iceta         1. Estamos llegando al término del curso pastoral. Algunas actividades en las parroquias van cerrando carpetas hasta el curso próximo: las catequesis de niños y jóvenes, los grupos de lectura creyente de la Palabra de Dios, los encuentros de adultos, familias, grupos, comunidades… Otras siguen fluyendo durante el verano: la celebración de la Eucaristía y los demás sacramentos, la atención a los enfermos, a los pobres, a los ancianos, la proclamación de la presencia viva entre nosotros del Señor Jesús, el testimonio de los cristianos, de la vida consagrada,… Es, por tanto, un tiempo propicio para dar gracias a Dios por todos los dones recibidos. Este curso ha constituido el primero del nuevo plan de Evangelización, centrado en un discernimiento que ha implicado a toda la diócesis, sus diferentes parroquias, unidades pastorales, comunidades e instituciones. Ha sido un don del Espíritu poder escuchar, orar, dialogar y hacer propuestas en un clima de oración y de apertura a los dones de Dios atentos a la lectura de las realidades en las que estamos presentes. Por todo ello, por los frutos de este año, os invito a entonar a Dios una profunda acción de gracias, porque su misericordia es eterna y, un año más, el Señor ha estado grande con nosotros.

2. El comienzo de este mes de junio se ve iluminado con la celebración del Corpus Christi. Una fiesta antigua, promovida en torno al siglo XII, que nos invita a considerar la presencia real sacramental de Cristo en la Eucaristía. Él no sólo ha ofrecido su vida por nosotros y nos la ha comunicado. No sólo se nos da como alimento para un camino, el de la vida, que es superior a nuestras fuerzas. Sino también, ha querido quedarse para siempre con nosotros mediante una presencia que muestra su amor infinito. Y es que el amor necesita de la presencia. Y su Amor le mueve a estar presente con nosotros. Y, al mismo tiempo, para que nosotros nos estimulemos a amar, necesitamos de su presencia. Por eso, el día del Corpus celebramos también el día de la caridad. Como nos indica San Juan en su primera carta, amemos no sólo de palabra sino con obras. El amor aprende a mirar a los demás de un modo nuevo y a detectar sus carencias y necesidades. El amor nos empuja a salir de nosotros mismos para entregarnos permanentemente a los demás. El amor a Dios se muestra y hace eficaz cuando amamos a los hermanos con obras. El día del Corpus Christi mostremos el amor a Cristo en la Eucaristía con el servicio esmerado a sus preferidos, que son los pobres, los débiles, los heridos de la vida.

3. También el mes de junio será ocasión para celebrar una especial Jornada de las Comunicaciones sociales con ocasión del vigésimo quinto aniversario de la creación de la revista diocesana Alkarren Barri y de Bizkaia Irratia. Contaremos con la presencia durante dos días del Presidente del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales monseñor Claudio María Celli. Con este evento, queremos reflexionar sobre las nuevas formas de comunicación y cultura en la sociedad actual, presentar los mensajes centrales del Papa Francisco y analizar el modo de impulsar la presencia de la Iglesia en los medios de comunicación, con el fin de generar cultura inspirada en el Evangelio y de hacer presente esta Buena Noticia en todos los ámbitos sociales.

4. Y el día veintinueve concluye prácticamente el mes con la celebración de la fiesta de los Apóstoles Pedro y Pablo. Es un día particular para orar por la persona e intenciones del Santo Padre Francisco. Todos conocemos su entrega cotidiana, sin descanso y sin límites, al servicio del Señor y del Evangelio, con sus palabras y su testimonio y a su infatigable entrega al servicio de la Iglesia, al servicio de los más pobres y necesitados y a denunciar las causas injustas que subyacen a las carencias humanas en nuestro mundo contemporáneo y globalizado. Nos unimos a él de modo particular en este día y oramos por sus necesidades. La víspera de esta fiesta, tendré el gozo de ordenar un nuevo presbítero al servicio de nuestra Iglesia diocesana. Jesús Llarena, que en este momento realiza su ministerio pastoral en el Txorierri y compagina esta tarea con el estudio de la licenciatura en Liturgia, recibirá por la imposición de manos la ordenación sacerdotal. Es una fiesta grande para todos nosotros y ocasión para dar gracias a Dios porque nos concede un nuevo presbítero, para orar por él y por los sacerdotes y también ocasión para pedir al Dueño de la mies que envíe operarios a su mies. Esta petición constituye una necesidad imperiosa para nuestra diócesis. Que el Señor os siga acompañando durante el tiempo de verano para iniciar el nuevo curso con fuerzas renovadas. Pido para vosotros la intercesión materna de la Virgen María. Con afecto fraterno.

+ Mario Iceta Gabicagogeascoa

Obispo de Bilbao

Mons. Mario Iceta Gabicagogeascoa
Acerca de Mons. Mario Iceta Gabicagogeascoa 68 Articles
Es Doctor en Medicina y Cirugía por la Universidad de Navarra (1995), con una tesis doctoral sobre Bioética y Ética Médica. Es Doctor en Teología por el Instituto Juan Pablo II para el estudio sobre el Matrimonio y Familia de Roma (2002) con una tesis sobre Moral fundamental. Es Master en Economía por la Fundación Universidad Empresa de Madrid y la Universidad Nacional de Educación a Distancia de Madrid (2004) y miembro correspondiente de la Real Academia de Córdoba en su sección de Ciencias morales, políticas y sociales desde 2004. Así mismo es miembro de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao desde junio de 2008. Fundador de la Sociedad Andaluza de Investigación Bioética (Córdoba, 1993) y de la revista especializada Bioética y Ciencias de la Salud (1993). Ha participado como ponente en diferentes cursos y conferencias de Bioética tanto en España como en el extranjero y posee numerosos artículos en revistas especializadas en Bioética y Teología Moral, así como colaboraciones en diversas publicaciones y diccionarios. Entre sus publicaciones destacan: Futilidad y toma de decisiones en Medicina Paliativa (1997), La moral cristiana habita en la Iglesia (2004), Nos casamos, curso de preparación al Matrimonio (obra en colaboración, 2005). En el campo de la docencia ha ejercido como profesor de Religión en Educación Secundaria (1994-1997); Profesor de Teología de los Sacramentos, Liturgia y Canto Litúrgico en el Seminario Diocesano de Córdoba (1994-1997); Profesor de Moral fundamental y de Moral de la Persona y Bioética en el mismo Seminario, así como en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas de la Diócesis (2002-2008). Profesor asociado de Teología Moral fundamental y Bioética en la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra desde 2004 hasta la actualidad. Por último, también pertenece a la Subcomisión de Familia y Vida de la Conferencia Episcopal Española.