Nuestras ideas sobre Dios

Mons. Joan PirisMons. Joan Piris     Podríamos hacer un listado abundante de las ideas que hay sobre Dios y, tal vez, pocas se acercarían a la verdadera imagen del Dios al que nadie nunca ha visto y nadie conoce completamente, como leemos en el evangelio de Juan(Jo 5,37).

Pero Dios se nos ha manifestado a lo largo de la historia para darse a conocer: «En muchas ocasiones y de muchas maneras, habló Dios antiguamente…, pero ahora, en estos días, que son los definitivos, nos ha hablado por el Hijo»(Hebr 1,1-2).Es en Jesús en quien debemos buscar la verdadera imagen de Dios que él nos presenta de diferentes maneras: como un Padre que nos ama y nos espera (Lc 15,11-24: parábola del hijo pródigo y del Padre misericordioso); como un Dios que nos busca cada vez que nos alejamos de Él (Lc 15,1-10: la oveja y la moneda perdidas); como un Dios que ama, pero que también exige (Mt 25,14-30: parábola de los talentos); como nuestro Creador, que se deja encontrar si le buscamos porque está muy cerca de nosotros (He 17,24-29).

La pregunta a hacerse seriamente es: ¿quién es Dios para mí? ¿Qué sentido tiene Dios en mi vida? ¿Desde qué actitudes personales hablo yo de Dios: libros, rutina…; desde la pobreza personal del que vive asegurado únicamente en la fe y en la búsqueda continúa; o como persona enamorada, que tiene la pasión de Dios? (Jer 20,7).

Nuestra idea de Dios influye en nuestra vida a todos los niveles. Transmitimos al Dios que vivimos.Y cada vez que hablo de Dios o me dirijo a Él, no está claro que esté reflejando su verdadera imagen: podemos estar proyectando nuestros razonamientos, nuestras pequeñas experiencias y presentar imágenes deformadas que habría que descalificar a fin de presentar y presentarnos ante la verdadera imagen de Dios (Padre, amigo, maestro, señor…), aquel Dios cuya gloria es que el ser humano «viva y sea feliz» (S. Ireneo).

Puede ayudarnos comparar nuestra idea de Dios con la que Jesús presenta, y hacerlo lo más sinceramente posible, sin rebajas, sin querer acomodarla a aquellos aspectos que a cada uno nos gustan más. Incluso habría que preguntarse si siempre hemos pensado así de Dios y, si no es así, como hemos ido cambiando hasta llegar a la imagen actual. Como le pasó a Job que, a pesar de sus crisis, llega a declarar: «Yo sólo te conocía de oídas, pero ahora te han visto mis ojos»… (Job 42,5).

Porque Dios es sorprendente, misterioso, desconcertante… y hay que reconocerlo igualmente en caminos no prefijados. Necesitamos un corazón abierto a sus sorpresas. Muchas veces se nos ha dicho que es importante amar a Dios, y es verdad. Pero mucho más importante es que Dios nos ama a nosotros. «En esto consiste el amor: no que nosotros hayamos amado a Dios, sino que Él nos amó» (1Jn 4,10). Esta es la «fe básica» saberse aceptado por Dios: «Hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en Él» (1Jn 4,16). El Credo de los Apóstoles no es sino la afirmación de la confianza en este amor que Dios nos profesa.

Recibid el saludo de vuestro hermano obispo,

+ Joan Piris Frígola,

Obispo de Lleida

Mons. Joan Piris
Acerca de Mons. Joan Piris 198 Articles
Mons. D. Joan Piris Frígola nació el 28 de septiembre de 1939 en Cullera (Valencia). Fue ordenado sacerdote en Moncada el 21 de octubre de 1963. Desde 1964 a 1968 realizó los estudios de Licenciatura en Pedagogía en Roma y la Diplomatura en Catequética en el Pontificio Ateneo Salesiano de Roma. En 1971 obtuvo la Licenciatura en Pedagogía por la Universidad Civil de Valencia. En 1968 fue nombrado Vicario y de 1969 a 1974 párroco de San Fernando Rey de Valencia. Fue miembro del Grupo Promotor en España del Movimiento por un Mundo Mejor, de 1974 a 1979, fecha en la que ejerció como Director del Secretariado Diocesano y luego Delegado Episcopal de Pastoral Familiar en Valencia, hasta 1984. Este cargo lo compaginó con la dirección del Secretariado de la Subcomisión de Familia de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, en Madrid, de 1981 a 1984. CARGOS PASTORALES Ha sido párroco de diferentes parroquias de Valencia y Miembro del Consejo de Presbiterio de Valencia en 1984 y Párroco Consultor un año más tarde. Ha sido Vicario Episcopal de las demarcaciones de La Ribera, Valencia-Nordeste, Lliria-Via Madrid y Valencia-Nordeste. El 1 de marzo de 2001 fue elegido Obispo de Menorca y recibió la Ordenación Episcopal el 28 de abril de ese mismo año. El 16 de julio de 2008 fue nombrado por el Papa Benedicto XVI Obispo de Lleida y tomó posesión de la diócesis el 21 de septiembre de 2008. El 28 de julio de 2015 el Papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la diócesis OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral (2001-2005) y desde 2005 es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social, de la que fue Presidente de 2009 a 2014.