UNA FUENTE EN LA PLAZA

Mons. Jaume PujolMons. Jaume Pujol         Hace unas semanas completé la visita pastoral que me ha llevado, en estos diez años como arzobispo, a entrar en contacto con todas las parroquias y con centenares de comunidades, entidades y familias que viven alrededor de ellas, en las ciudades y sus barrios o en los pueblos más pequeños.

A menudo he pensado durante este tiempo en aquella frase de Jesucristo a sus discípulos que se lee en la fiesta de Pentecostés: «Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo», tras de lo cual el Señor añadió: «Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados les serán perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos».

Este mandado de ir a difundir el Evangelio y administrar los sacramentos, siempre con asistencia del Espíritu Santo, es lo que procuramos hacer todos los cristianos, yo de modo particular en estas visitas pastorales, con tantos precedentes de mis predecesores y de muchos santos, como sant Antoni Maria Claret, que recorría Catalunya a pie, con un mapa plegado en el que tenía anotadas las posadas.

Mons. Jaume Pujol         El papa Francisco nos pide precisamente «salir», no quedarnos en la comodidad de encerrarnos en nosotros mismos; visitar, sobre todo, las «periferias», que son los enfermos, los encarcelados, las personas necesitadas…

Esto es lo que la Iglesia siempre debe recordarse a sí misma, y fue lo que pretendió el Concilio Provincial Tarraconense que fue clausurado precisamente en la catedral de Tarragona el día de Pentecostés de 1995, es decir, hace veinte años, con la voluntad de ser –así se expresaba– »una fuente en medio de la plaza pública de la que mane el agua viva del Evangelio de Jesús».

En el citado Concilio se acordó impulsar la lectura y la oración con la Biblia, y un mayor conocimiento y aprecio del elemento central de la liturgia cristiana: la Misa. Creo que hemos ganado en esto, pero que podemos hacer mucho más. Y lo mismo con el compromiso de establecer una comunión más radical y concreta con los pobres.

En nuestra Archidiócesis son muchas las personas que trabajan silenciosamente en estos campos asistenciales de los que se benefician miles de personas cada año. Quiero darles las gracias y pedirles que continúen, sin cansancio, en esta labor indispensable que una larga crisis, imprevisible hace veinte años, hace aún más necesaria.

Y que todo ello (la Iglesia, ha dicho el Papa no es una ONG) lo hagamos bajo la guía del Espíritu Santo, viendo a Dios en cada hermano.

+ Jaume Pujol Bacells

Arzobispo de Tarragona y primado

Mons. Jaume Pujol
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Nace en Guissona (Lleida), el 8 de febrero de 1944. Cursó los estudios primarios en los colegios de las Dominicas de la Anunciata y de los Hermanos Maristas de Guissona. Amplió sus estudios en Pamplona, Barcelona y Roma. Realizó el doctorado en Ciencias de la Educación en Roma, donde cursó estudios filosóficos y teológicos. Es doctor en Teología por la Universidad de Navarra. Fue ordenado sacerdote por el cardenal Vicente Enrique y Tarancón, en Madrid, el 5 de agosto de 1973, incardinado en la Prelatura de la Santa Cruz y Opus Dei. CARGOS PASTORALES Fue profesor ordinario de Pedagogía Religiosa en la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra. Desde el año 1976 y hasta su consagración episcopal, dirigió el Departamento de Pastoral y Catequesis, y desde el 1997, el Instituto Superior de Ciencias Religiosas, los dos de la misma Universidad. Ocupó distintos cargos en la Facultad de Teología: director de estudios, director del Servicio de Promoción y Asistencia a los Alumnos, secretario, director de la revista Cauces de Intercomunicación (Instituto Superior de Ciencias Religiosas), dirigida a profesores de religión. Durante sus años en Pamplon dirigió cursos de titulación, formación y perfeccionamiento de catequistas, profesores de religión y educadores de la fe, y tesis de licenciatura y de doctorado. Su trabajo de investigación se ha centrado en temas de didáctica y catequesis; ha publicado 23 libros y 60 artículos en revistas científicas, obras colectivas, etc. También ha desarrollado otras tareas docentes y pastorales con jóvenes, sacerdotes, etc. El día 15 de junio de 2004 el Papa Juan Pablo II lo nombró Arzobispo de Tarragona, archidiócesis metropolitana y primada, responsabilidad que, hasta hoy, conlleva la presidencia de la Conferencia Episcopal Tarraconense, que integran los obispos de la provincia eclesiástica Tarraconense y los de la provincia eclesiástica de Barcelona. El día 19 de septiembre de 2004, en la Catedral Metropolitana y Primada de Tarragona, fue consagrado obispo y tomó posesión canónica de la archidiócesis. El día 29 de junio de 2005 recibía el palio de manos del Papa Benedicto XVI, en la basílica de San Pedro del Vaticano. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis y Seminarios y Universidades. Cargo que desempeña desde 2004. Además, ha sido miembro de la Comisión Permanente entre 2004 y 2009.