LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN SOCIAL

salvadorjimenezMons. Salvador Giménez Valls         Todos utilizamos los medios de comunicación social como productores o como consumidores. Quienes escribimos o hablamos en público y quienes leen papeles, escuchan radio o contemplan imágenes en televisión o en internet. Los medios son muy importantes en nuestro mundo actual porque informan, influyen y nuestra opinión y entretienen. Es cierto que no son un reflejo absoluto de la bondad, tienen sus inconvenientes, sus propios intereses y sus peligros. A pesar de todo no podemos prescindir de tantos medios que nos cercan y nos abruman. Hay encuestas que nos sorprenden al recordarnos la gran cantidad de horas de consumo de televisión y de internet. Y no sólo por parte de niños y jóvenes sino también por los adultos que no saben aprovechar la soledad o el aburrimiento para otras alternativas como la conversación con el otro, el encuentro con sus semejantes o el servicio prestado de forma altruista que beneficia a toda la sociedad. Al menos pedimos y recordamos la capacidad crítica ante todo fenómeno humano y, mucho más, si influye tanto en nuestra vida y al que dedicamos tanto tiempo del día o de la semana.

La Iglesia se ha preocupado siempre de los medios porque, no en balde, una de sus funciones esenciales ha sido comunicar al mundo la persona, la obra y el mensaje de Jesucristo. Ha seguido el mandato del Señor y ha utilizado en cada época todos los medios a su alcance para esta misión. Libros, revistas, periódicos, programas radiofónicos, imágenes televisivas en la actualidad; también en siglos anteriores la misma palabra, el dibujo, la pintura, la escultura, la música o la arquitectura. Esto último se comprueba en cada visita cultural cuando se incluye la fe y la devoción de los antepasados y el interés de éstos por comunicar el sentimiento religioso.

Hace casi cincuenta años se instituyó la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales y se celebra en la solemnidad de la Ascensión del Señor en cuyo acontecimiento los Apóstoles escuchan del Maestro con rotunda claridad la misión de comunicar al mundo la Buena Noticia. Y cada año se propone un lema que nos da pie a los cristianos para la reflexión y para la oración. El actual dice así: Comunicar la familia: ambiente privilegiado del encuentro en la gratuidad del amor. Os habréis percatado de la referencia al Sínodo de los Obispos que el papa Francisco ha convocado con el tema central de la familia humana. Él mismo es el autor del Mensaje que nos dirige a todos los católicos y personas de buena voluntad que lo deseen leer y escuchar. Hago una sugerencia a todos los lectores para no explicar en unas pocas líneas el rico contenido del Mensaje que acompaña al lema: leed despacio la frase y detened vuestra mente en la contemplación de cada palabra que compone el lema. Puede ser un ejercicio muy rico para la meditación y puede servir para examinar nuestra responsabilidad en el uso de los medios y en la importancia dada a las personas que nos rodean y a la familia que Dios nos ha regalado y que nosotros hemos colaborado en construir.

Una última y breve consideración. Los medios son eso, instrumentos, objetos, elementos puestos a disposición de las personas. Desde aquí quisiera agradecer el trabajo de quienes se dedican a esta profesión Los periodistas ejercen una labor fundamental en esta sociedad globalizada y hemos de reconocer su dedicación todos aquellos que consumimos y nos beneficiamos. Les pedimos que siempre desarrollen su ejercicio con objetividad en las noticias, con máximo respeto a las personas y buscando siempre la verdad y la justicia para mejorar la sociedad. Que no caigan nunca en la mentira, en el insulto o en la tergiversación.

Que nuestras comunidades cristianas eleven plegarias a Dios por esta intención, colaboren en la transparencia de sus vidas y se empeñen en la gratuidad diaria del amor que se vive en la familia.

† Salvador Giménez Valls,

Obispo de Menorca

Mons. Salvador Giménez Valls
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Mons. D. Salvador Giménez Valls nace el 31 de mayo de 1948 en Muro de Alcoy, provincia de Alicante y archidiócesis de Valencia. En 1960 ingresó en el Seminario Metropolitano de Valencia para cursar los estudios eclesiásticos. Es Bachiller en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca. Fue ordenado sacerdote el 9 de junio de 1973. Es licenciado en Filosofía y Letras, con especialización en Historia, por la Universidad Literaria de Valencia. CARGOS PASTORALES Inició su ministerio sacerdotal como párroco de Santiago Apóstol de Alborache, de 1973 a 1977, cuando fue nombrado director del Colegio “Claret” en Xátiva, cargo que desarrolló hasta 1980. Este año fue nombrado Rector del Seminario Menor, en Moncada, donde permaneció hasta 1982. Desde 1982 hasta 1989 fue Jefe de Estudios de la Escuela Universitaria de Magisterio “Edetania”. Desde 1989 a 1996 fue párroco de San Mauro y San Francisco en Alcoy (Alicante) y Arcipreste del Arciprestazgo Virgen de los Lirios y San Jorge en Alcoy (Alicante) entre 1993 y 1996. Desde este último año y hasta su nombramiento episcopal fue Vicario Episcopal de la Vicaría II Valencia Centro y Suroeste. Además, entre 1987 y 1989, fue director de la Sección de Enseñanza Religiosa, dentro del Secretariado de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis de la CEE, y fue miembro del Colegio de Consultores entre 1994 y 2001. El 11 de mayo de 2005 se hacía público su nombramiento como obispo auxiliar de Valencia. Recibió la ordenación episcopal el 2 de julio del mismo año. Fue administrador diocesano de Menorca del 21 de septiembre de 2008 hasta el 21 de mayo de 2009, fecha en la que fue nombrado obispo de esta sede. Tomó posesión el 11 de julio del mismo año. El 28 de julio de 2015 se hacía público su nombramiento como obispo de Lleida. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social desde 2014. También ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis de 2005 a 2014.