NO TENGÁIS MIEDO A SER CRISTIANOS: Carta a los que se confirman este año.

eusebiohernandezobtarazonaMons. Eusebio Hernández      Queridos hermanos y amigos: El pasado domingo dirigía mi carta semanal a los niños y niñas que durante estos días harán su Primera Comunión; hoy quiero dirigirme a aquellos que a lo largo de este año habéis recibido o recibiréis el sacramento de la Confirmación.

Aunque el tiempo de Pascua es el más idóneo para celebrar el sacramento de la Confirmación, durante todo el año las parroquias me pedís en distintos días que administre este sacramento. Es para mí siempre un motivo de alegría poder celebrar este sacramento, a veces a grupos numerosos y otras muchas a pequeños grupos, lo importante es que el Obispo se haga presente en vuestras comunidades y con su presencia anime vuestra fe y vuestra esperanza.

El gran protagonista del sacramento de la Confirmación es el Espíritu Santo, como nos dice Jesús en el Evangelio es Él el que nos lo enseña todo (Cfr. Lucas, 12, 12) y, por ello, es necesario que después de recibir el Bautismo, que nos hace hijos de Dios y miembros de su Iglesia, recibamos este sacramento.

Así como un niño pequeño debe llegar a su plenitud en la madurez, en el aspecto espiritual la Confirmación produce en nosotros el crecimiento necesario para llegar a la madurez cristiana. Desde el Bautismo Dios habita en nosotros pero en la Confirmación se nos da el Espíritu Santo con más abundancia, es como un Pentecostés para los discípulos de Cristo. Así como en Pentecostés descendió el Espíritu Santotambién ahora por la imposición de las manos y la santa unción viene a cada confirmando.

En la oración que el Obispo pronuncia sobre los confirmandos se pide al Señor que envíe sobre ellos los siete dones del Espíritu Santo: sabiduría, entendimiento, consejo, fortaleza, ciencia, piedad, temor de Dios.

Todos estos dones nos ayudan a vivir como hijos de Dios, llenan de plenitud nuestra vida y cada día debemos pedir vivir de acuerdo a ellos. Es un tesoro que Dios pone en nuestras vidas y que debemos cuidar cada día. Muchas otras cosas que ahora os parecen magníficas pasarán y sólo los dones de Dios permanecerán y os ayudarán siempre.

Queridos adolescentes y jóvenes que recibís este año el sacramento de la confirmación, quisiera hacer mías las palabras que el papa Francisco dirigía a los jóvenes en la Jornada Mundial de la Juventud de Brasil: “Ustedes son el campo de la fe. Ustedes son los atletas de Cristo. Ustedes son los constructores de una Iglesia más hermosa y de un mundo mejor…No tengan miedo de lo que les pide Dios. Vale la pena decir sí. En él está la alegría”.

Vuestro obispo y los sacerdotes, vuestras parroquias y sus catequistas y los cristianos de Tarazona, ponemos nuestra esperanza en vosotros, no sólo porque sois el futuro sino porque sois ya el presente. No tengáis miedo, pues, como os decía el Papa, a ser cristianos, decid un rotundo sí a Dios porque nunca os arrepentiréis.

A vosotros y a vuestras familias os quiero felicitar, hoy nadie se siente obligado por presiones sociales a recibir este sacramento, seguid pues con alegría este camino que libremente habéis elegido.

No me olvido de los sacerdotes, religiosas y catequistas que os han acompañado durante el tiempo de preparación y catequesis, lo habéis hecho con total entrega, generosidad e ilusión, mis gracias más sinceras y de corazón por vuestra labor.

Con todo afecto os saludo y os bendigo.

+ Eusebio Hernández Sola, OAR

Obispo de Tarazona

Mons. Eusebio Hernández Sola
Acerca de Mons. Eusebio Hernández Sola 251 Articles
Nació en Cárcar (Navarra) el 29 de julio de 1944. Sus padres, Ignacio (+ 1973) y Áurea. Es el mayor de cuatro hermanos. Ingresó en el seminario menor de la Orden de los Padres Agustinos Recoletos, en Lodosa, el 12 de septiembre de 1955. En 1958 pasó al colegio de Fuenterrabía donde completó los cursos de humanidades y los estudios filosóficos. A continuación (1963-1964) ingresó en el noviciado del convento de la orden en Monteagudo (Navarra), donde hizo la primera profesión el 30 de agosto de 1964, pasando posteriormente a Marcilla donde cursó los estudios teológicos (1964-68). Aquí hizo la profesión solemne (1967); fue ordenado diácono (1967) y presbítero el 7 de julio de 1968. Su primer oficio pastoral fue el de asistente en la Parroquia de "Santa Rita" de Madrid, comenzando al mismo tiempo sus estudios de Derecho Canónico en la Universidad de "Comillas", de la Compañía de Jesús. Al curso siguiente (1969) fue traslado a la residencia universitaria "Augustinus", que la orden tiene en aquella ciudad. Se le confió la misión de director espiritual de sus 160 universitarios, continuó sus estudios de derecho canónico, que concluyó con el doctorado en 1971, e inició los de Derecho en la universidad complutense de Madrid (1969-1974). Durante el curso 1974-75 hizo prácticas jurídicas en la universidad y en los tribunales de Madrid. El 3 de noviembre de 1975 inició su trabajo en la Congregación para los Institutos de vida consagrada y Sociedades de vida apostólica. Desde 1976 fue el director del departamento de la formación y animación de la vida religiosa, siendo el responsable de la elaboración y publicación de los documentos de la Congregación; además dirige una escuela bienal de teología y derecho de la vida consagrada. Desde 1995 es "capo ufficio" del mismo Dicasterio. Por razones de trabajo los Superiores de la Congregación le han confiado multitud de misiones en numerosos países del mundo. Ha participado en variados congresos de vida consagrada, de obispos y de pastoral vocacional. Durante este tiempo ha ejercido de asistente en el servicio pastoral de la orden en Roma. El día 29 de enero de 2011 fue publicado su nombramiento como Obispo de Tarazona y fue ordenado el 19 de marzo, fiesta de San José, en la Iglesia de Ntra. Sra. de Veruela.