PASTORAL DE LA SALUD Y PASTORAL DEL TRABAJO

Mons. Salvador Gimenez VallsMons. Salvador Giménez          Unir dos temas tan distintos en un mismo comentario siempre tiene sus dificultades. La falta de espacio o la superficialidad en su tratamiento son dos que, de momento, se me ocurren. Me tranquiliza pensar que estas líneas sólo aspiran a recordar a toda la comunidad diocesana algunos acontecimientos o realidades pastorales que nos importan y pedirle al Señor por los mismos y por nuestra propia implicación y responsabilidad.

Empiezo por el que cronológicamente viene primero: el mundo del trabajo. El 1 de mayo es una fecha muy importante, marcada en rojo, en todos los países en los que se quiere recordar un triste acontecimiento en el que un grupo de obreros se manifestaba y acabó con la muerte de algunos. No sólo es el recuerdo sino la reivindicación de unas condiciones dignas de trabajo para todos, por lo cual los distintos sindicatos programan encuentros y conferencias y organizan manifestaciones por las calles de muchas ciudades.

Ponen delante de nuestros ojos los derechos y los deberes de todos los trabajadores y exigen igualdad en el trabajo y respeto a su dignidad personal. A lo largo de los años ha habido variaciones en la forma y en fondo de las peticiones sindicales.
Se ha conseguido mucho y aparecen nuevos problemas. El paro es una situación dramática. Hay que pensar, rezar y hacer mucho más por los parados. Lo que no debe variar es la absoluta valoración y la centralidad de la persona, mucho más que el dinero o el sistema productivo Cuando esto falla, lo demás carece de sentido.

La Iglesia, en su función pastoral, ha puesto como Patrón y modelo de todos los trabajadores a san José, el carpintero que custodió a su familia y trabajó para conseguir un digno sustento. Ha dedicado también mucho esfuerzo a sistematizar y dar a conocer su doctrina sobre este campo. Solo citar las muchas páginas (133 a 190) que el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia ha presentado. Aconsejo su lectura además de otros muchos documentos escritos y gran cantidad de alocuciones de los Papas de los siglos XIX y XX. Son constantes e intensas las palabras del papa Francisco al respecto. Ojalá se aceptaran en su integridad las sugerencias de la Iglesia.

Respecto al otro tema, la enfermedad como situación y los enfermos como seres frágiles y dolientes, es también una preocupación permanente de la Iglesia. El próximo domingo celebramos la Pascua del Enfermo. En cada parroquia hay grupos dedicados a la atención de este sector, donde los profesionales cristianos muestran su coherencia de vida y donde las familiares acompañan con dedicación y oraciones la vida de los enfermos.

Cuando aludimos a Pastoral de la Salud estamos sumando palabras y gestos;
ambos envueltos por el estilo de Jesucristo y siguiendo la estela de la misma comunidad eclesial a lo largo de los siglos como servicio a la sociedad. El Mensaje del papa Francisco con ocasión de la Jornada Mundial del Enfermo 2015, apela a la sabiduría del corazón cuando queremos convertirnos en apoyo de ciegos y cojos. Es una actitud infundida por el Espíritu Santo en la mente y en el corazón de quien sabe abrirse al sufrimiento de los hermanos y reconoce en ellos la imagen de Dios. La sabiduría del corazón es servir al hermano, es estar con el hermano, es salir de sí hacia el hermano, es ser solidarios con el hermano sin juzgarlo. ¡Cuántas realidades describen estas palabras aplicadas a sanitarios y acompañantes de enfermos!.

Termina el Mensaje haciendo referencia a los enfermos, que pueden volverse testigos vivientes de una fe que permite habitar el mismo sufrimiento. Un ruego final: colaborad con los grupos de Pastoral de la Salud de vuestras parroquias. Serviréis y os servirá de estímulo para la fe y la caridad. Colaborad con todos aquellos que hacen más soportable el sufrimiento y la enfermedad.

† Salvador Giménez Valls,

Obispo de Menorca

Mons. Salvador Giménez Valls
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Mons. D. Salvador Giménez Valls nace el 31 de mayo de 1948 en Muro de Alcoy, provincia de Alicante y archidiócesis de Valencia. En 1960 ingresó en el Seminario Metropolitano de Valencia para cursar los estudios eclesiásticos. Es Bachiller en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca. Fue ordenado sacerdote el 9 de junio de 1973. Es licenciado en Filosofía y Letras, con especialización en Historia, por la Universidad Literaria de Valencia. CARGOS PASTORALES Inició su ministerio sacerdotal como párroco de Santiago Apóstol de Alborache, de 1973 a 1977, cuando fue nombrado director del Colegio “Claret” en Xátiva, cargo que desarrolló hasta 1980. Este año fue nombrado Rector del Seminario Menor, en Moncada, donde permaneció hasta 1982. Desde 1982 hasta 1989 fue Jefe de Estudios de la Escuela Universitaria de Magisterio “Edetania”. Desde 1989 a 1996 fue párroco de San Mauro y San Francisco en Alcoy (Alicante) y Arcipreste del Arciprestazgo Virgen de los Lirios y San Jorge en Alcoy (Alicante) entre 1993 y 1996. Desde este último año y hasta su nombramiento episcopal fue Vicario Episcopal de la Vicaría II Valencia Centro y Suroeste. Además, entre 1987 y 1989, fue director de la Sección de Enseñanza Religiosa, dentro del Secretariado de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis de la CEE, y fue miembro del Colegio de Consultores entre 1994 y 2001. El 11 de mayo de 2005 se hacía público su nombramiento como obispo auxiliar de Valencia. Recibió la ordenación episcopal el 2 de julio del mismo año. Fue administrador diocesano de Menorca del 21 de septiembre de 2008 hasta el 21 de mayo de 2009, fecha en la que fue nombrado obispo de esta sede. Tomó posesión el 11 de julio del mismo año. El 28 de julio de 2015 se hacía público su nombramiento como obispo de Lleida. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social desde 2014. También ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis de 2005 a 2014.