Mayo en nuestra Fe Mariana

ramondelhoyolopezMons. Ramón del Hoyo       Queridos fieles diocesanos:
     1. Para los cristianos, Mayo, tiene un adjetivo: Mariano. La llegada de este mes, con su estallido de colores, su luz intensa…, nos habla del Creador y de nuestra Madre del Cielo, la Santísima Virgen María.
El primero en asociar al mes de mayo la devoción a María, en nuestra literatura, pudo ser el rey Alfonso X el Sabio, que escribió así al comienzo de sus Cantigas:“¡Bienaventurado mayo!, porque con su serena alegría nos invita a rogar a María con nuestros cantos ante sus altares”.
Puedo afirmar, por lo observado en mis visitas a las comunidades parroquiales, que la Diócesis de Jaén es profundamente mariana. Toda ella, capital y provincia, cada zona, cada valle y comarca, cuenta con una devoción y santuario mariano. Sus imágenes nos hablan de una Iglesia que ha sabido coronar y reservar lugares privilegiados para la que es Madre de Nuestro Señor Jesucristo y Madre nuestra.
     2. La Virgen está ahí, en el pueblo, en la Ciudad, en el Evangelio, en la vida de nuestra Iglesia de Jaén. Está en las enseñanzas conciliares del Vaticano II, ocupando un apartado especial, muy rico en enseñanzas. Muchos podríamos acercarnos a ese gran capítulo VIII de la Constitución Lumen Gentiumpara contemplar a la Virgen María, Madre de Dios, en el misterio de Cristo y de la Iglesia. Todo un tratado de mariología que los sacerdotes deberían procurar acercar a sus fieles durante este mes de mayo.
Esta devoción brota de la percepción del pueblo cristiano no sólo de la misión salvífica que Dios ha confiado a la Madre del Salvador, sino también por ser nuestra Madre santa e inmaculada, que ruega por nosotros ante la presencia de Dios. Es “Madre de misericordia” que intercede por nosotros ante su Hijo.
     3. Por todo ello, durante este mes, los altares marianos parecen un vergel. El amor se hace flor ante la Virgen María. Ella no se cansa de escuchar nuestras súplicas y está siempre atenta a la voz de sus hijos.
En este clima se han creado un sinfín de devociones sencillas, pero profundas, peregrinaciones, romerías, triduos, novenas. Sobre todo hemos de destacar el rezo del Ángelus y del Santo Rosario.
Es muy oportuno no sólo conservar, sino también renovar, las celebraciones marianas durante este mes. Podemos tener presente el tiempo litúrgico de Pascua, que coincide en gran parte con este mes, como también el acontecimiento de Pentecostés, que inauguró el camino de la Iglesia.
     4. Mayo es buena oportunidad para renovar nuestra devoción a María Santísima en nuestras familias, parroquias e individualmente, de no ser posible lo anterior. Es camino seguro y directo para acercarnos a su Hijo, nuestro Salvador.
      A Ella encomendamos, de manera especial, a todas las personas enfermas, a quienes sufren y caminan solas, a los cristianos perseguidos sólo por serlo.
Que nuestra oración sea un canto que llegue hasta su presencia desde todos los rincones de esta Iglesia del Santo Reino y el mejor de los ramilletes de flores, en su honor.
¡Venid y vamos todos… con flores a María!
 Un saludo cordial en el Señor.
+ Ramón del Hoyo López
      Obispo de Jaén
Mons. Ramón del Hoyo
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Mons. Ramón del Hoyo nació el 4 de septiembre de 1940 en Arlanzón (Burgos). Cursó estudios en los Seminarios Menor y Mayor de Burgos, entre 1955 y 1963. Obtuvo la Licenciatura en Derecho Canónico en la Universidad Pontificia de Salamanca (1963-1965) y el Doctorado en la Pontificia Universidad Angelicum (1975-1977). Fue ordenado sacerdote para la archidiócesis de Burgos el 5 de septiembre de 1965. CARGOS PASTORALES Su ministerio sacerdotal lo desarrolló en la diócesis burgalesa. Comenzó como coadjutor de la parroquia de Santa María la Real y Antigua y Director espiritual de la Escuela media femenina “Caritas”, entre 1965 y 1968. Desde este último año y hasta 1974 fue Notario eclesiástico y Secretario del Tribunal Eclesiástico. Además, en el año 1972 fue nombrado Provisor-adjunto de la Curia de Burgos y en 1978 Provisor, cargo que desempeñó hasta 1996. También fue Vicario Judicial del Tribunal Eclesiástico Metropolitano desde el año 1978 y hasta 1993, cuando fue nombrado Vicario General y Canónigo y Presidente del Capítulo Catedral Metropolitano. Estos cargos los compaginó, desde 1977 y hasta su nombramiento episcopal, con la docencia en la Facultad de Teología del Norte de España, sede de Burgos, como profesor de Derecho Canónico. El 26 de junio de 1996 fue nombrado obispo de Cuenca y recibió la ordenación episcopal el 15 de septiembre del mismo año. El 19 de mayo de 2005 se hacía público su nombramiento como obispo de Jaén, diócesis de la que tomó posesión el 2 de julio de 2005. El papa Francisco acepta su renuncia al gobierno pastoral de esta diócesis el 9 de abril de 2016 y le nombra administrador apostólico hasta la toma de posesión de su sucesor,el 28 de mayo de 2016. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Misiones y Cooperación entre las Iglesias, de la que fue presidente de 2005 a 2011. Ha sido miembro del Consejo de Economía desde 2012 a 2017. También fue miembro de la “Junta San Juan de Ávila, Doctor de la Iglesia”, que se creó con el encargo de preparar la Declaración y la promoción de la figura del nuevo Doctor.