Celebrando la iniciación cristiana en comunidad

Mons. Joan PirisMons. Joan Piris          En estos últimos años venimos celebrando en la Catedral los Sacramentos de la Iniciación Cristiana de adultos (Bautismo, Confirmación y Eucaristía) que han seguido un proceso catecumenal en sus respectivas Parroquias. Estos nuevos cristianos han sido acogidos y acompañados con amor y paciencia por el Catequista y el Sacerdote, quienes han procurado escuchar, dialogar y reflexionar con ellos y compartir sus aspiraciones y experiencias de vida para iluminarlas desde la fe.

Recordemos que la Iniciación Cristiana es un proceso mediante el cual una persona es introducida en el Misterio de Jesucristo. Es una de las tareas encomendadas por Él a la Iglesia Apostólica: «Id, pues, a todos los pueblos y haced discípulos míos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo y enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado»(Mt. 28,19).Pero, hay que repetir que el punto de llegada de la iniciación cristiana no es la celebración de los sacramentos sino la conversión, la adhesión a Jesucristo Señor y la inserción plena y activa en la Iglesia. El anuncio del Evangelio y el camino de la iniciación cristiana lograrán plenamente su finalidad si lleva a los fieles, con la aportación de la comunidad, no sólo a acoger la fe que les ha sido comunicada sino también a transmitirla ya saber dar razón de la esperanza que los mueve.

Habrá que seguir insistiendo en los fundamentos de nuestra fe, en el «porquécreo”, «en quién o en qué creo» y «qué significa en la práctica creer». Necesitamos adultos profundamente maduros en la fe, verdaderamente evangelizados, es decir, que se han dejado conquistar por Cristo (Fil 3,12), que se han enamorado de Él, y que, por tanto, están en condiciones de transmitir a los demás el don de la fe recibida. Y en este camino es fundamental el testimonio y proximidad de la comunidad. Porque si la iniciación cristiana es un compromiso personal, también lo es de cada comunidad cristiana como expresión de la presencia y de la función maternal de la Iglesia. Cada Comunidad debe sentirse llamada a vivir más intensamente la escucha de la Palabra y la vida de comunión eclesial, y reavivar la fe dormida de algunos de sus miembros. El objetivo de la iniciación cristiana debe ser siempre una fe explícita y operante en Jesucristo Resucitado, tal como es proclamada por los Apóstoles y sus sucesores, el Papa con el colegio episcopal.

Sería bueno coordinar mejor las diferentes actividades y procesos de iniciación cristiana que ya se hacen en nuestraDiócesis, y también regular y valorar el itinerario catequético a seguir por los eventuales catecúmenos, ayudando a seguir las 4 etapas del proceso (precatecumenado, catecumenado, purificación e iluminación y mistagogia o instrucción postbautismales) y las 3 celebraciones principales (admisión al catecumenado y entrega de los Evangelios, elección, recepción de los sacramentos del bautismo, confirmación y eucaristía). Ruego que, cuando haya algún candidato y antes de comenzar el proceso catecumenal, los responsables parroquiales y diocesanos, teniendo en cuenta las circunstancias dela persona, determinen el desarrollo del proceso (c. 851, §1) de acuerdo con el Delegado del área pastoral respectiva.

Recibid el saludo de vuestro hermano obispo,

+ Joan Piris Frígola,

Obispo de Lleida

Mons. Joan Piris
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Mons. D. Joan Piris Frígola nació el 28 de septiembre de 1939 en Cullera (Valencia). Fue ordenado sacerdote en Moncada el 21 de octubre de 1963. Desde 1964 a 1968 realizó los estudios de Licenciatura en Pedagogía en Roma y la Diplomatura en Catequética en el Pontificio Ateneo Salesiano de Roma. En 1971 obtuvo la Licenciatura en Pedagogía por la Universidad Civil de Valencia. En 1968 fue nombrado Vicario y de 1969 a 1974 párroco de San Fernando Rey de Valencia. Fue miembro del Grupo Promotor en España del Movimiento por un Mundo Mejor, de 1974 a 1979, fecha en la que ejerció como Director del Secretariado Diocesano y luego Delegado Episcopal de Pastoral Familiar en Valencia, hasta 1984. Este cargo lo compaginó con la dirección del Secretariado de la Subcomisión de Familia de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, en Madrid, de 1981 a 1984. CARGOS PASTORALES Ha sido párroco de diferentes parroquias de Valencia y Miembro del Consejo de Presbiterio de Valencia en 1984 y Párroco Consultor un año más tarde. Ha sido Vicario Episcopal de las demarcaciones de La Ribera, Valencia-Nordeste, Lliria-Via Madrid y Valencia-Nordeste. El 1 de marzo de 2001 fue elegido Obispo de Menorca y recibió la Ordenación Episcopal el 28 de abril de ese mismo año. El 16 de julio de 2008 fue nombrado por el Papa Benedicto XVI Obispo de Lleida y tomó posesión de la diócesis el 21 de septiembre de 2008. El 28 de julio de 2015 el Papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la diócesis OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral (2001-2005) y desde 2005 es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social, de la que fue Presidente de 2009 a 2014.