Alimentando la alegría de la fe

Mons. Joan PirisMons. Joan Piris          El objetivo de la vida cristiana es la conversión y el compromiso. Pero la conversión consiste en creer en Jesús y seguirlo, y el compromiso también.

Un periodista preguntó a la madre Teresa de Calcuta: ¿Cuál es la obra más importante de su vida? Ella contestó sin vacilar: lo más importante en mi vida es haber conocido a Jesús. ¡Impresionante respuesta en una persona que ha tenido tantas experiencias!

En el camino pascual habría que afianzar esta convicción y esta experiencia de manera que también para nosotros, bautizados, lo más importante sea haber conocido a Jesús.

La palabra conocer, en la Biblia, conlleva fundamentalmente un componente de experiencia. No tiene sólo referencias intelectuales. De hecho, el camino recorrido por los primeros cristianos estuvo lleno de sorpresas y admiración. Vieron que Jesús era (y es) una persona cargada de profundidad y significado. Los que iban con él estaban sorprendidos y se preguntaban: Pero, ¿quién es este hombre? No acertaban a encasillarlo…

Causó un fuerte impacto en el pueblo judío después de la muerte de Juan Bautista. Despertó expectativas de todo tipo, religiosas y políticas. Provocó discusiones apasionadas, fue rechazado por los sectores más influyentes y ejecutado joven por las autoridades romanas, que ocupaban su país.

Parecía destinado al olvido inmediato después de su fracaso, pero no fue así. A los pocos días de su muerte, sus desalentados seguidores vivieron experiencias únicas: aquel al que habían visto morir en la cruz se imponía como alguien vivo, lleno de fuerza, resucitado por aquel Dios a quien Jesús invocaba con toda su confianza como Padre.

Así, sólodespués de Pascua (a la luz de la Resurrección), cuando llegaron a tener verdadera fe, comenzaron a comprenderlo un poco más; recogieron sus palabras como un mensaje liberador confirmado por el mismo Dios y pronunciado por alguien que vive en medio de ellos; reflexionaron sobre su actuación para descubrir el misterio de este hombre liberado de la muerte por Dios y le aplicaron más de cien títulospara intentar definirlo. De ellos hicieron fortuna unos pocos: profeta, mesías, señor, enviado, Hijo de Dios… Pero estos títulos tampoco nos aclaran todo el misterio de Jesús. Por eso nosotros, como aquellos de la primera generación, debemos mantener viva y como actitud permanente la sorpresa y admiración… y también la investigación: en la comunidad eclesial, en los evangelios, los sacramentos, la oración y el compromiso con los pobres.

Conviene seguir preguntándose ya fondo: ¿Quién es Jesús para mí? ¿Qué significa en mi vida? ¿Qué exigencias encuentro en este momento de mi historia personal?

Y esto, para conocerle mejor, y para crecer en una adhesión cada vez más radical a Jesucristo, a su persona ya su evangelio que debe ser siempre nuestro principal referente.

Recibid el saludo de vuestro hermano obispo,

+ Joan Piris Frígola,

Obispo de Lleida

Mons. Joan Piris
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Mons. D. Joan Piris Frígola nació el 28 de septiembre de 1939 en Cullera (Valencia). Fue ordenado sacerdote en Moncada el 21 de octubre de 1963. Desde 1964 a 1968 realizó los estudios de Licenciatura en Pedagogía en Roma y la Diplomatura en Catequética en el Pontificio Ateneo Salesiano de Roma. En 1971 obtuvo la Licenciatura en Pedagogía por la Universidad Civil de Valencia. En 1968 fue nombrado Vicario y de 1969 a 1974 párroco de San Fernando Rey de Valencia. Fue miembro del Grupo Promotor en España del Movimiento por un Mundo Mejor, de 1974 a 1979, fecha en la que ejerció como Director del Secretariado Diocesano y luego Delegado Episcopal de Pastoral Familiar en Valencia, hasta 1984. Este cargo lo compaginó con la dirección del Secretariado de la Subcomisión de Familia de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, en Madrid, de 1981 a 1984. CARGOS PASTORALES Ha sido párroco de diferentes parroquias de Valencia y Miembro del Consejo de Presbiterio de Valencia en 1984 y Párroco Consultor un año más tarde. Ha sido Vicario Episcopal de las demarcaciones de La Ribera, Valencia-Nordeste, Lliria-Via Madrid y Valencia-Nordeste. El 1 de marzo de 2001 fue elegido Obispo de Menorca y recibió la Ordenación Episcopal el 28 de abril de ese mismo año. El 16 de julio de 2008 fue nombrado por el Papa Benedicto XVI Obispo de Lleida y tomó posesión de la diócesis el 21 de septiembre de 2008. El 28 de julio de 2015 el Papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la diócesis OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral (2001-2005) y desde 2005 es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social, de la que fue Presidente de 2009 a 2014.