La misericordia, fundamento de esperanza

Mons. Joan PirisMons. Joan Piris       En el Evangelio de Mateo Jesús nos llama a ser perfectos como lo es Dios, nuestro Padre, perfección que el evangelio de Lucas traduce por Misericordia.

Ya en el Antiguo Testamento hay un debate continuo entre el Israel pecador y rebelde y el Señor que lo ha elegido y le muestra su Misericordia, con la ternura de una madre o de un pastor que busca el rebaño perdido. Esta capacidad de piedad, que es más que perdón, parecería una debilidad por parte de Dios, pero es la verdad de la mirada del Creador sobre la criatura, la mirada de quien conoce el corazón del hombre, su debilidad y también su buena voluntad.

Es en Jesús donde descubriremos claramente lo que es la Misericordia. Él ha venido a salvar y no a juzgar. Lo afirmará más de una vez y escandalizará comiendo y bebiendo con publicanos y pecadores y prefiriendo a pobres y excluidos. Él no hace acepción de personas.

Conocemos el escándalo que provoca Jesús invitándose a comer a casa de Zaqueo, que reconoce haber malversado dinero en el ejercicio de sus funciones. Y la perplejidad del fariseo que lo había invitado cuando ve que Jesús acepta que se le acerque una pecadora pública y cuya actitud compara, además, con la de su anfitrión: «Le quedan perdonados sus muchos pecados porque muestra mucho amor. A quien poco se le perdona, poco amor muestra». Los mismos Apóstoles se sorprenden cuando Jesús, junto al pozo de Jacob, se pone a hablar durante bastante tiempo con una samaritana conocida por vivir en una situación más que irregular y a la que, incluso, hará confidencias revelándole que Él es el Mesías. Un diálogo tan significativo como aquella escena de la mujer adúltera a la que acaba animando: «Tampoco yo te condeno. Vete y en adelante no peques más». Incluso agonizando en la cruz, tendrá tiempo para mirar hacia un ladrón condenado justamente, y para decirle que le llevará con él: «Te lo aseguro: hoy estarás conmigo en el Paraíso».

Este aspecto del Corazón de Cristo es uno de los que tal vez nos cuesta más de entender pero es donde se manifiesta más profundamente el conocimiento que tiene de Dios y del hombre. «No saben lo que hacen» dirá pidiendo a su Padre que perdone a quienes lo torturan hasta la muerte.

Se comprende así lo que Jesús siente ante las multitudes que son para Él como ovejas sin pastor: «Venid a mí todos los que estáis fatigados y yo os aliviaré». Ha venido para que tengamos vida y en abundancia.

Pidamos al Señor que nos haga conocer este secreto de su Misericordia que es el fundamento de nuestra esperanza y de la alegría de sabernos queridos. Sigamos creciendo en el amor y en la confianza, aprendiendo a entrar en este amor misericordioso.

Recibid el saludo de vuestro hermano obispo,

+ Joan Piris Frígola,

Obispo de Lleida

Mons. Joan Piris
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Mons. D. Joan Piris Frígola nació el 28 de septiembre de 1939 en Cullera (Valencia). Fue ordenado sacerdote en Moncada el 21 de octubre de 1963. Desde 1964 a 1968 realizó los estudios de Licenciatura en Pedagogía en Roma y la Diplomatura en Catequética en el Pontificio Ateneo Salesiano de Roma. En 1971 obtuvo la Licenciatura en Pedagogía por la Universidad Civil de Valencia. En 1968 fue nombrado Vicario y de 1969 a 1974 párroco de San Fernando Rey de Valencia. Fue miembro del Grupo Promotor en España del Movimiento por un Mundo Mejor, de 1974 a 1979, fecha en la que ejerció como Director del Secretariado Diocesano y luego Delegado Episcopal de Pastoral Familiar en Valencia, hasta 1984. Este cargo lo compaginó con la dirección del Secretariado de la Subcomisión de Familia de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, en Madrid, de 1981 a 1984. CARGOS PASTORALES Ha sido párroco de diferentes parroquias de Valencia y Miembro del Consejo de Presbiterio de Valencia en 1984 y Párroco Consultor un año más tarde. Ha sido Vicario Episcopal de las demarcaciones de La Ribera, Valencia-Nordeste, Lliria-Via Madrid y Valencia-Nordeste. El 1 de marzo de 2001 fue elegido Obispo de Menorca y recibió la Ordenación Episcopal el 28 de abril de ese mismo año. El 16 de julio de 2008 fue nombrado por el Papa Benedicto XVI Obispo de Lleida y tomó posesión de la diócesis el 21 de septiembre de 2008. El 28 de julio de 2015 el Papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la diócesis OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral (2001-2005) y desde 2005 es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social, de la que fue Presidente de 2009 a 2014.