LA ANUNCIACIÓN

Mons. Jaume PujolMons. Jaume Pujol       Fra Angélico era un fraile dominico italiano con una gran habilidad para la pintura. En el Museo del Prado puede contemplarse su famosa Anunciación, que pintó sobre tabla hacia 1430. Es la representación artística más popular que tenemos del anuncio que hizo el Arcángel San Gabriel a la Virgen María de que sería madre del Mesías largos siglos esperado.

En la pintura el arcángel de túnica rosa y alas doradas parece sorprender a María, vestida de rosa y azul, cuando estaba leyendo un libro bajo un pórtico de mármol, gusto de la época del artista. La escena se enmarca en un jardín que representa el Paraíso, y en un ángulo se pueden ver, como personajes secundarios, a Adán y Eva, cabizbajos y compungidos. Significa que la Virgen María, como nueva Eva, ayuda con su disposición humilde a la redención que su Hijo traerá al mundo.

Cada 25 de marzo, cuando faltan justamente nueve meses para la Navidad, la Iglesia celebra este momento de la Anunciación y nos presenta a María como modelo de entrega generosa a la voluntad de Dios por encima de todos los planes personales. La antífona de la misa recalca las consecuencias de esta buena disposición diciendo: «La Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria».

Por supuesto nadie en el mundo, ni siquiera en Nazaret, pudo apercibirse del acontecimiento que acababa de producirse en la intimidad de aquella joven del pueblo. Tampoco nadie entra en nuestro interior cuando somos dóciles a las mociones del Espíritu Santo y le decimos al Señor que sí en tantas circunstancias de nuestra vida.

Santa María es modelo también en esto, en su sencillez, en vivir la virtud sin ruido. No presume, ni se enorgullece del título más elevado de Madre de Dios, que pudo tener una criatura humana. Por el contrario, aquella que sería alabada por todas las generaciones  «porque ha visto la humildad de su esclava», se pone a servir, o mejor a seguir sirviendo, como ya hacía. El Arcángel le ha informado que su prima Isabel espera un hijo y que ya está de seis meses la que llamaban estéril.  Y allí marcha a ayudarla.

Esta actitud de ponernos en marcha es la que el papa Francisco nos reclama a los que hemos recibido la buena nueva del Evangelio. No quedarnos en casa, ni encerrarnos, sino salir al encuentro de otros, comenzando por aquellos que pueden necesitar de nuestra ayuda.

+ Jaume Pujol Bacells

Arzobispo de Tarragona y primado

Mons. Jaume Pujol
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Nace en Guissona (Lleida), el 8 de febrero de 1944. Cursó los estudios primarios en los colegios de las Dominicas de la Anunciata y de los Hermanos Maristas de Guissona. Amplió sus estudios en Pamplona, Barcelona y Roma. Realizó el doctorado en Ciencias de la Educación en Roma, donde cursó estudios filosóficos y teológicos. Es doctor en Teología por la Universidad de Navarra. Fue ordenado sacerdote por el cardenal Vicente Enrique y Tarancón, en Madrid, el 5 de agosto de 1973, incardinado en la Prelatura de la Santa Cruz y Opus Dei. CARGOS PASTORALES Fue profesor ordinario de Pedagogía Religiosa en la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra. Desde el año 1976 y hasta su consagración episcopal, dirigió el Departamento de Pastoral y Catequesis, y desde el 1997, el Instituto Superior de Ciencias Religiosas, los dos de la misma Universidad. Ocupó distintos cargos en la Facultad de Teología: director de estudios, director del Servicio de Promoción y Asistencia a los Alumnos, secretario, director de la revista Cauces de Intercomunicación (Instituto Superior de Ciencias Religiosas), dirigida a profesores de religión. Durante sus años en Pamplon dirigió cursos de titulación, formación y perfeccionamiento de catequistas, profesores de religión y educadores de la fe, y tesis de licenciatura y de doctorado. Su trabajo de investigación se ha centrado en temas de didáctica y catequesis; ha publicado 23 libros y 60 artículos en revistas científicas, obras colectivas, etc. También ha desarrollado otras tareas docentes y pastorales con jóvenes, sacerdotes, etc. El día 15 de junio de 2004 el Papa Juan Pablo II lo nombró Arzobispo de Tarragona, archidiócesis metropolitana y primada, responsabilidad que, hasta hoy, conlleva la presidencia de la Conferencia Episcopal Tarraconense, que integran los obispos de la provincia eclesiástica Tarraconense y los de la provincia eclesiástica de Barcelona. El día 19 de septiembre de 2004, en la Catedral Metropolitana y Primada de Tarragona, fue consagrado obispo y tomó posesión canónica de la archidiócesis. El día 29 de junio de 2005 recibía el palio de manos del Papa Benedicto XVI, en la basílica de San Pedro del Vaticano. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis y Seminarios y Universidades. Cargo que desempeña desde 2004. Además, ha sido miembro de la Comisión Permanente entre 2004 y 2009.