“HAY MUCHA VIDA EN CADA VIDA” – Ante el 25 de marzo de 2015, “Jornada por la vida”

Mons. Julian LópezMons. Julián López      Queridos diocesanos:

Una vez más, al llegar la solemnidad de la Anunciación del Señor, cuando se conmemora el inefable acontecimiento de la encarnación del Hijo de Dios, debemos no solo profesar nuestra fe en este misterio que reconocemos inclinándonos al llegar a estas palabras en la recitación del Credo: “y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre”, sino afirmar también y, en consecuencia, respetar y proteger toda vida humana desde el instante mismo de la concepción. Desde ese momento en el seno materno hay una persona que debe ver reconocidos todos sus derechos, el primero de los cuales es el inviolable de vivir.

“Hay mucha vida en cada vida”, afirman los obispos de la Subcomisión Episcopal de Familia y Vida ante la próxima Jornada de este año[1]. Deseo hacer mío este mensaje y os invito a leerlo y tenerlo en cuenta, porque este es un asunto en el que todos los ciudadanos, independientemente de las creencias religiosas, estamos llamados a implicarnos. Se trata de defender la vida más vulnerable, débil e indefensa, y de ayudar a las madres, aun en la peor de las situaciones, a no realizar un acto que sería un atropello no menos grave que el que hayan podido sufrir ellas mismas, porque sería dar muerte a un inocente y añadir otro factor doloroso al ya padecido. Todo niño que nace, aun en su absoluta debilidad, puede ser una fuente inagotable de felicidad inmensa especialmente para su madre. Por eso todos hemos de implicarnos en esta hermosa tarea de proteger y acompañar a las futuras madres.

Desde este mensaje quiero destacar y agradecer la labor callada y constante de las personas y asociaciones que se han comprometido y trabajan a favor de la vida y de la ayuda a las madres con problemas. De la misma manera invito a participar en las convocatorias públicas que se organicen con los citados motivos. Y, en particular, a los actos organizados en León en la tarde del día 25.

Por último, recuerdo la importancia que tiene el compromiso comunitario y la participación social y política especialmente en este ámbito concreto, en orden a promover la reforma a fondo o derogación de la legislación vigente, a fin de que se tutele y proteja eficazmente el derecho a la vida desde su concepción hasta su final natural. El ciudadano responsable, a la hora de emitir su voto, no debe soslayar un aspecto tan fundamental en el estado de derecho. Con mi cordial saludo y bendición:

+ Julián López,

Obispo de León



[1]http://www.conferenciaepiscopal.es/images/stories/comisiones/ceas/familia/2015Mensajeobispos.pdf

Mons. Julián López
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Mons. D. Julián López Martín nace en Toro (Zamora) el 21 de abril de l945. Estudió en el Seminario Diocesano de Zamora y en el P. Instituto de San Anselmo de Roma, donde obtuvo el doctorado en Teología Litúrgica en 1975, como alumno del P. Colegio Español y del Centro Español de Estudios Eclesiásticos anexo a la Iglesia Nacional Española de Roma. Recibió la ordenación sacerdotal en Zamora el 30 de junio de 1.968. CARGOS PASTORALES Fue coadjutor de Villarín de Campos y cura ecónomo de Otero de Sariegos (1968-1970), coadjutor de la parroquia de Cristo Rey en Zamora (1973-1989) y, desde 1978, canónigo Prefecto de Sagrada Liturgia de la Catedral de Zamora y delegado diocesano de Pastoral Litúrgica, miembro del Consejo Presbiteral y del Colegio de Consultores desde 1984. Ha sido también consiliario diocesano del Movimiento Familiar Cristiano (1976-1986) y consiliario de la Zona Noroeste de este Movimiento (1980-1983). Profesor de Religión en el Instituto "Claudio Moyano" (1975-1976) y en la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado en Zamora (1981-1983). Ha sido director del Centro Teológico Diocesano "San Ildefonso" y de la Cátedra "Juan Pablo II" (1984-1992); delegado diocesano para el IV Centenario de la Muerte de Santa Teresa de Jesús (1980-1982); Año de la Redención (1983-1984); Año Mariano Universal (1987-1988); V Centenario (1992) y Congreso Eucarístico de Sevilla (1993). Profesor de Liturgia y Sacramentos de la Universidad Pontificia de Salamanca (1975-1981 y 1988-1994), ha sido también Presidente de la Asociación Española de Profesores de Liturgia (1992-1995), habiendo impartido clases en las Facultades de Teología de Burgos (1977-1988) y de Barcelona (1984-1989). El 15 de julio de 1994 fue nombrado Obispo de Ciudad Rodrigo por el Papa Juan Pablo II, tomando posesión el 25 de agosto del mismo año. Cargo que desempeñó hasta su nombramiento como Obispo de León el día 19 de marzo de 2002, tomando posesión el 28 de abril. El 6 de julio de 2010 Benedicto XVI le nombró miembro de la congregación para el Culto Divino de la Santa Sede. En la CEE ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis de 1996 a 1999. De 1993 a 2002 formó parte de la Comisión de Liturgia y desde 2002 a 2011 fue Presidente de dicha Comisión. Desde 2011 es miembro de ella