De la mano de José, Custodio del Redentor

perezpueyoangeljavierMons. Ángel Pérez Pueyo      La fiesta de san José, tan entrañable, tan familiar, tan nuestra, evoca siempre en el corazón de los fieles y de cada sacerdote el Día del Seminario y la campaña que siempre le acompaña.

Ser sacerdote al margen del cargo que uno ocupa, del lugar donde uno sirve o de la edad que uno tiene es una de las formas más sublimes de ejercer la paternidad en una sociedad lastrada por la orfandad.

De la mano de José, custodio del Redentor, invito a toda la Iglesia diocesana y a cada una de sus parroquias, comunidades y grupos apostólicos a adentraros en el misterio de esta fiesta. Dejaos habitar por Aquel que colma y da plenitud; salid sin miedo a los caminos; sed buena Noticia para todos; invitad sin miramiento a ser sacerdote a los jóvenes en los que intuís que el Señor ha depositado esta gracia singular. No os canséis de importunarle para que bendiga copiosamente nuestra tierra, regada por la sangre de tantos mártires, con nuevas y santas vocaciones como garantía inequívoca de su promesa de futuro.

Me niego a creer que en nuestra Diócesis, que, según los que conocen su historia, ha sufrido y superado fuertes y profundas crisis, como el riesgo de ser suprimida, la persecución religiosa de 1936, la crisis de identidad de los años 70, entre otras, Dios no vaya a suscitar también ahora un puñado de jóvenes que, fascinados por Jesucristo, estén dispuestos a ofrecer su propia vida para que los demás tengan en abundancia la vida que Él prometió en su Evangelio.

Me resisto a creer que llegue un día en el que, en nuestros pueblos, los jóvenes sean tan insensibles que no se estremezcan ante tantos “crucificados” como nos salen al paso y no se ofrezcan para ser sus “cirineos” cargando con las cruces ajenas y propiciando que se sientan sanados, perdonados, amados incondicionalmente por Dios.

No se trata, como muy bien intuís, de ofrecer algo de tu tiempo, de tus conocimientos, de tus energías, de tu dinero…, sino de ofrecer tu propia vida en favor de los demás, porque como recordó el papa Benedicto XVI al inicio de su pontificado al mundo no lo salvan los “crucificadores”, sino los “crucificados”. Sólo Jesucristo crucificado ha redimido el mundo y ha devuelto a cada persona su propia dignidad de hijo.

La vida y la misión del sacerdote, aunque algunos quisieran negarles “el pan y la sal”, siguen siendo una forma fascinante de realizarse como persona, particularmente para aquellos jóvenes que desean recobrar la armonía, el equilibrio, el respeto, la libertad, la dignidad, el cariño, la reconciliación entre los hombres y Dios… Son un regalo, una gracia siempre inmerecida.

Los sacerdotes, bien lo sabéis, no caen del cielo con los bolsillos repletos de estrellas, sino que nacen y crecen en el seno de una familia como la tuya, que es capaz de escuchar la voz de Dios a través del grito de nuestros hermanos necesitados. Como decía Jesús, el que tenga oídos para oír, que oiga.

Con mi afecto y bendición.

+ Ángel Pérez Pueyo

Obispo de Barbastro-Monzón

Mons. Ángel Pérez Pueyo
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- Mons. Ángel Javier Pérez Pueyo, natural de Ejea de los Caballeros (Zaragoza), nace el 18 de agosto de 1956. Es el segundo hijo del matrimonio (+) Rodrigo Pérez Fuertes (1.III. 1924 – 1.III.2012) y (+) Carmen Pueyo (21.II.1929 – 19.IV-2005). Su hermana, (+) Mª Concepción (19.V.1954 – 27.VII.1998), se queda paralítica cuando tenía catorce meses como consecuencia de una poliomielitis aguda. - A los 10 años de edad ingresa en el Seminario Metropolitano de Zaragoza. De 1966 a 1971 cursa sus estudios de bachillerato en el Seminario Menor. En 1972 pasa al Seminario Mayor donde estudia COU y como es demasiado joven para iniciar los Estudios Eclesiásticos los formadores le recomiendan que inicie la Etapa Introductoria y estudie Magisterio en la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado de Educación General Básica “Virgen del Pilar” que se hallaba ubicada en el mismo edificio del Seminario. En 1974 inicia sus Estudios Eclesiásticos en el Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (CRETA). - En 1977 va a Salamanca al Aspirantado “Maestro Ávila”, ¾casa de formación que los Sacerdotes Operarios tienen en España¾, donde cursa los tres últimos años de Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca. Posteriormente realiza estudios de licenciatura en Filosofía y Ciencias de la Educación en la Universidad Civil de Salamanca. - A los 23 años, el día 19 de marzo de 1980, es ordenado sacerdote por Mons. Antonio Vilaplana Molina en Plasencia (Cáceres) donde había sido enviado por los Superiores de la Hermandad para realizar la Etapa de Pastoral como formador y profesor en el Seminario Menor de dicha Diócesis. - Al finalizar el curso 1979/80 es destinado al Seminario de Tarragona. Desde 1980 a 1985 desempeña su labor formativa en el Seminario Menor como responsable de los seminaristas y como tutor y profesor del Colegio-Seminario. - En 1985 es nombrado Rector del Aspirantado Menor de Salamanca. Colabora como profesor y tutor en el Colegio “Maestro Ávila” impulsando el trabajo de pastoral juvenil y vocacional con los alumnos y profesores del mismo colegio. - En julio de 1990, en la XVIII Asamblea General, es elegido miembro del Consejo Central y se le responsabiliza de la Coordinación Pastoral de la Hermandad. Durante este tiempo coordina la preparación y dirección de los Cursos para Formadores de Seminarios que se impartieron en Buenos Aires (Argentina), en Caracas (Venezuela), en Lima (Perú); colaboró en el diseño del Curso para Formadores de Seminarios organizado por la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de la Conferencia Episcopal Española que se viene celebrando durante el verano en Santander; y colabora como profesor en el Curso para Formadores de Seminarios de lengua española-portuguesa, organizado por la Congregación para la Educación Católica, que se imparte en el Pontificio Colegio Español de San José y en el que participan formadores de diferentes países Lati­noamericanos. En 1994 participa en Itaicí (Brasil) en el I Congreso Continental Latinoame­ricano de Vocaciones. - En julio de 1996, en la XIX Asamblea General es elegido Director General de la Hermandad de Sacerdotes Operarios hasta el año 2002. En 1997 participa en el Congreso sobre secularidad del presbítero diocesano organizado por la Comisión Episcopal del Clero de la Conferencia Episcopal Española. – En julio de 2002, en la XX Asamblea General, celebrada en el Pontificio Colegio Español de San José de Roma (Italia) es reelegido por mayoría absoluta en primera votación. −El pasado 22 de mayo de 2008 la Hermandad ha recibido de la Santa Sede la aprobación como Asociación Sacerdotal de Derecho Pontificio, tal como soñó desde el comienzo Mosén Sol. Y en julio de 2008, por coincidir con el 125 aniversario de la Fundación de la Hermandad y el I Centenario de la muerte del Beato Manuel Domingo y Sol, se celebrará en Tortosa la XXI Asamblea General. – En septiembre de 2008, al concluir su mandato como Director General, es nombrado Director del Secretariado de la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de la Conferencia Episcopal Española. – El 2 de agosto de 2013 es nombrado Rector del Pontificio Colegio Español de San José en Roma por la Congregación del Clero. – El 27 de diciembre de 2014 es nombrado por el Papa Francisco Obispo de Barbastro-Monzón.