La Cuaresma: escuela de oración

eusebiohernandezobtarazonaMons. Eusebio Hernández     Queridos hermanos y amigos: Hoy es el primer domingo de Cuaresma, comenzábamos el miércoles pasado nuestro camino cuaresmal con la imposición de la ceniza; los domingos de Cuaresma van marcando con sus lecturas bíblicas los pasos que debemos seguir para celebrar renovados la Pascua.

Terminaba la carta del domingo pasado con las tres propuestas que el papa Francisco nos proponía para este tiempo en su mensaje para la Cuaresma del año 2015. Quiero hoy reflexionar con vosotros sobre la primera propuesta:

En primer lugar, podemos orar en la comunión de la Iglesia terrenal y celestial. No olvidemos la fuerza de la oración de tantas personas. La iniciativa 24 horas para el Señor, que deseo que se celebre en toda la Iglesia —también a nivel diocesano—, en los días 13 y 14 de marzo, es expresión de esta necesidad de la oración.

El Papa nos invita a ponernos en un estado de oración, es por otra parte una de las actitudes que nos pide el Evangelio que escuchamos el miércoles de ceniza: Cuando vayas a rezar, entra en tu aposento, cierra la puerta y reza a tu Padre, que está en los escondido, y tu Padre, que ve en lo escondido te lo pagará (Mt. 6)

Cada uno de nosotros debe encontrar los tiempos y momentos que nos ayuden a realizar esta oración personal que se nos pide en el tiempo de Cuaresma. El pasado 3 de febrero, en la reflexión que el Papa hacía en la Misa diaria que celebra en Santa Marta, invitaba a la oración personal con la lectura del Evangelio: Leer cada día una página del Evangelio durante diez, quince minutos y no más, teniendo fija la mirada en Jesús para imaginarme en la escena y hablar con Él, como surge de mi corazón; estas son las características de la oración de contemplación, auténtica fuente de esperanza para nuestra vida.

Muchas parroquias al comenzar el año reparten a los fieles los Evangelios que se proclaman cada día en la Misa, podemos aprovecharnos de estos textos para hacer una lectura orante y contemplativa del Evangelio de cada día y seguir así lo que nos propone el Papa. Qué bueno sería que lo hiciéramos en esta Cuaresma y que se convirtiera en un hábito para todo el año.

De esta oración contemplativa renacerá la esperanza en el corazón y con ella la confianza en el Señor, como nos dice el papa Francisco en su mensaje de Cuaresma: Por esto, queridos hermanos y hermanas, deseo orar con ustedes a Cristo en esta Cuaresma: “Fac cor nostrum secundum Cor tuum”: “Haz nuestro corazón semejante al tuyo” (Súplica de las Letanías al Sagrado Corazón de Jesús). De ese modo tendremos un corazón fuerte y misericordioso, vigilante y generoso, que no se deje encerrar en sí mismo y no caiga en el vértigo de la globalización de la indiferencia.

Junto a esta oración personal también debemos organizar momentos de oración en nuestras parroquias y comunidades, aquéllas que son clásicas de este tiempo como el rezo del Via Crucis, los dolores de la Virgen u otros actos de piedad, pero también iniciar a los fieles en la Liturgia de las Horas o también en la adoración al Santísimo.

El Papa nos propone una acción concreta que es 24 horas para el Señor en los días 13 y 14 de marzo. Sería conveniente que en cada arciprestazgo buscarais la forma de realizarlo, contando con las posibilidades que nos ofrece nuestras parroquias; en muchas será difícil ya que cuentan con pocos feligreses e incluso de edad avanzada pero lo importante es que con creatividad nos unamos a esta iniciativa en comunión con toda la Iglesia.

Deseando que este tiempo sea para todos un escuela de oración os bendigo y saludo con todo afecto.

+ Eusebio Hernández Sola, OAR

Obispo de Tarazona

Mons. Eusebio Hernández Sola
Acerca de Mons. Eusebio Hernández Sola 231 Articles
Nació en Cárcar (Navarra) el 29 de julio de 1944. Sus padres, Ignacio (+ 1973) y Áurea. Es el mayor de cuatro hermanos. Ingresó en el seminario menor de la Orden de los Padres Agustinos Recoletos, en Lodosa, el 12 de septiembre de 1955. En 1958 pasó al colegio de Fuenterrabía donde completó los cursos de humanidades y los estudios filosóficos. A continuación (1963-1964) ingresó en el noviciado del convento de la orden en Monteagudo (Navarra), donde hizo la primera profesión el 30 de agosto de 1964, pasando posteriormente a Marcilla donde cursó los estudios teológicos (1964-68). Aquí hizo la profesión solemne (1967); fue ordenado diácono (1967) y presbítero el 7 de julio de 1968. Su primer oficio pastoral fue el de asistente en la Parroquia de "Santa Rita" de Madrid, comenzando al mismo tiempo sus estudios de Derecho Canónico en la Universidad de "Comillas", de la Compañía de Jesús. Al curso siguiente (1969) fue traslado a la residencia universitaria "Augustinus", que la orden tiene en aquella ciudad. Se le confió la misión de director espiritual de sus 160 universitarios, continuó sus estudios de derecho canónico, que concluyó con el doctorado en 1971, e inició los de Derecho en la universidad complutense de Madrid (1969-1974). Durante el curso 1974-75 hizo prácticas jurídicas en la universidad y en los tribunales de Madrid. El 3 de noviembre de 1975 inició su trabajo en la Congregación para los Institutos de vida consagrada y Sociedades de vida apostólica. Desde 1976 fue el director del departamento de la formación y animación de la vida religiosa, siendo el responsable de la elaboración y publicación de los documentos de la Congregación; además dirige una escuela bienal de teología y derecho de la vida consagrada. Desde 1995 es "capo ufficio" del mismo Dicasterio. Por razones de trabajo los Superiores de la Congregación le han confiado multitud de misiones en numerosos países del mundo. Ha participado en variados congresos de vida consagrada, de obispos y de pastoral vocacional. Durante este tiempo ha ejercido de asistente en el servicio pastoral de la orden en Roma. El día 29 de enero de 2011 fue publicado su nombramiento como Obispo de Tarazona y fue ordenado el 19 de marzo, fiesta de San José, en la Iglesia de Ntra. Sra. de Veruela.