Cuaresma: contra la globalización de la indiferencia

Mons. VivesMons. Joan E. Vives      Al comenzar solemnemente la Cuaresma, deseo animaros a reflexionar sobre el Mensaje que el Papa Francisco nos ha dirigido, con un lema bíblico, «Fortaleced vuestros corazones» (St 5,8), y como un desafío que plantea una conversión respecto a la indiferencia que hoy se ha hecho tan grande en el mundo, se ha globalizado. Indiferencia hacia el prójimo y hacia Dios. Tentación real también para los cristianos. Aunque Dios no es indiferente al mundo, sino que lo ama, hasta el punto de dar a su Hijo para la salvación de cada persona. En Cristo se abre definitivamente la puerta entre Dios y la humanidad, entre el cielo y la tierra. Y la Iglesia es como la mano que mantiene abierta esta puerta mediante la proclamación de la Palabra, la celebración de los sacramentos y el testimonio de «la fe que actúa por el amor» (Ga 5,6).

El Papa Francisco propone tres ámbitos y tres lemas bíblicos para meditar sobre nuestra renovación cuaresmal:

1. El ámbito de la Iglesia, «Si un miembro sufre, todos sufren con él» (1Co 12,26). Destaca cómo la caridad de Dios, que rompe la indiferencia, nos la ofrece la Iglesia con sus enseñanzas y su testimonio. Sin embargo, sólo se puede testimoniar lo que antes se ha experimentado. El cristiano es aquel que permite que Dios lo revista de su bondad y misericordia, que lo revista de Cristo, para llegar a ser como Él, el siervo de Dios y de los hombres. En Cristo no hay lugar para la indiferencia, que tan a menudo parece tener tanto poder en nuestros corazones. Quien es de Cristo, pertenece a un solo Cuerpo y, en Él, no será indiferente a los demás, a nadie.

2. El ámbito de las parroquias y comunidades, «¿Dónde está tu hermano?« (Gn 4,9). Quiere hacernos caer en la cuenta de que no podemos olvidar a los que tenemos cerca. Para recibir y hacer fructificar plenamente lo que Dios nos da, hay que superar los confines de la Iglesia visible en dos direcciones: a) la oración que nos une a la Iglesia celestial y que instaura una comunión de servicio y de bien mutuos que llega ante Dios, y que hace que formemos parte de la comunión en la que el amor vence la indiferencia, la dureza de corazón y el odio. b) Y además, toda comunidad cristiana está llamada a cruzar el umbral que la pone en relación con la sociedad que la rodea, con los pobres y los alejados. La Iglesia por naturaleza es misionera, ya que el amor no puede callar, y sigue a Jesucristo por el camino que la lleva a las personas, hasta los extremos de la tierra (cf. Hch 1,8). Es así como podemos ver en nuestro prójimo al hermano por quien Cristo murió y resucitó. Lo que hemos recibido es también para ellos. E, igualmente, lo que estos hermanos poseen es un don para la Iglesia y para toda la humanidad. Las parroquias deben ser islas de misericordia en medio del mar de la indiferencia.

3. El ámbito de cada persona creyente, «Fortaleced vuestros corazones» (St 5,8). También como personas estamos tentados de caer en la indiferencia, debido a la saturación de los muchos problemas o porque nos vemos incapaces de intervenir. Y por eso hemos de orar, debemos acoger el sufrimiento del otro y tenemos que vivir gestos de caridad sincera, aunque sean pequeños, colaborando con las instituciones caritativas de la Iglesia. Formar el corazón para que se deje impregnar por el Espíritu y guiar por los caminos del amor que nos llevan a los hermanos. En definitiva, un corazón pobre, que conoce sus propias pobrezas y lo da todo por el otro. Habría que orar diciendo: «¡Haz Señor que nuestro corazón sea semejante al tuyo!«.

+ Joan E. Vives

Arzobispo de Urgell

Mons. Joan E. Vives
Acerca de Mons. Joan E. Vives 390 Articles
Nació el 24 de Julio de 1949 en Barcelona. Tercer hijo de Francesc Vives Pons, i de Cornèlia Sicília Ibáñez, pequeños comerciantes. Fue ordenado presbítero en su parroquia natal de Sta. María del Taulat de Barcelona. Elegido Obispo titular de Nona y auxiliar de Barcelona el 9 de junio de 1993, fue ordenado Obispo en la S.E. Catedral de Barcelona el 5 de septiembre de 1993. Nombrado Obispo Coadjutor de la diócesis de Urgell el 25 de junio del 2001. Tomó Posesión del cargo el 29 de julio, en una celebración presidida por Mons. Manuel Monteiro de Castro, Nuncio Apostólico en España y Andorra. El día 12 de mayo del año 2003, con la renuncia por edad del Arzobispo Joan Martí Alanis, el Obispo Coadjutor Mons. Joan-Enric Vives Sicília pasó a ser Obispo titular de la diócesis de Urgell y copríncipe de Andorra. El 10 de julio del 2003 juró constitucionalmente como nuevo Copríncipe de Andorra, en la Casa de la Vall, de Andorra la Vella. El 19 de marzo del 2010, el Papa Benedicto XVI le otorgó el titulo y dignidad de Arzobispo "ad personam". Estudios: Después del Bachillerato cursado en la Escuela "Pere Vila" y en el Instituto "Jaume Balmes" de Barcelona, entró al Seminario de Barcelona en el año 1965 donde estudio humanidades, filosofía y teología, en el Seminario Conciliar de Barcelona y en la Facultad de Teología de Barcelona (Sección St. Pacià). Licenciado en Teología por la Facultad de Teología de Barcelona, en diciembre de 1976. Profesor de lengua catalana por la JAEC revalidado por el ICE de la Universidad de Barcelona en julio de 1979. Licenciado en Filosofía y ciencias de la educación -sección filosofía- por la Universidad de Barcelona en Julio de 1982. Ha realizado los cursos de Doctorado en Filosofía en la Universidad de Barcelona (1990-1993).