¡HASTA SIEMPRE!

Mons. Alfonso MilianMons. Alfonso Milián     Ha llegado el momento de decir adiós o, mejor, hasta siempre. Las despedidas siempre cuestan; más si uno se siente tan identificado como yo lo estoy con vosotros, y tan querido por todos vosotros. Habéis sido y seguiréis siendo la razón fundamental de mi vida. El anillo que pusieron en mi mano el día de mi ordenación episcopal, con la inscripción “Ecclesia”, manifiesta que sois mi esposa, a la que me debo hasta el último momento de mi vida. Muchas veces lo he besado para demostrarme que os quiero, y lo seguiré besando.

Con esta despedida no me desvinculo de vosotros ni de la vida de la Diócesis. A partir del próximo domingo seré hasta mi muerte el Obispo emérito de BarbastroMonzón y os seguiré llevando en mi corazón. Así podré revivir con gratitud tantos acontecimientos de estos diez años en los que he sido vuestro servidor.

Doy las gracias a todos los que me habéis ayudado a servir a nuestra Iglesia diocesana: a los sacerdotes, que generosamente y sin regatear esfuerzos, atendéis las parroquias del llano y de la montaña, en medio de la intemperie, la soledad, el frío y el calor. Habéis pagado siempre con la moneda del amor y del perdón anunciando a tiempo y a destiempo a Jesucristo, nuestro Salvador y hermano.

Doy las gracias a los religiosos y religiosas, que habéis puesto al servicio de las gentes de esta Diócesis los grandes carismas de vuestros fundadores: en el cuidado de los enfermos y los ancianos; en la educación de los niños, adolescentes y jóvenes; en la acogida de los pobres y necesitados; en el servicio litúrgico, catequético y pastoral de las parroquias; en la vida contemplativa y orante a favor de toda la Iglesia, desde la clausura de vuestros monasterios.

Doy las gracias a los responsables de las Delegaciones diocesanas con sus respectivos equipos. Habéis sido como mi brazo alargado en la misión que un día os encomendé en cada uno de los sectores de la pastoral diocesana. Agradezco vuestra disponibilidad al aceptar esta responsabilidad y vuestra generosa entrega.

Doy las gracias a todos los cristianos laicos que lleváis adelante la misión de la Iglesia y la hacéis “presente y operante en aquellos lugares y circunstancias en que sólo puede llegar a ser sal de la tierra a través de vosotros”, como nos enseñó el Concilio Vaticano II. Gracias por haberos comprometido en acciones transformadoras de nuestro mundo para construir desde aquí el reino de Dios.

Doy las gracias a los seminaristas que habéis respondido con generosidad a la vocación y seguís adelante vuestra preparación para ejercer un día no lejano el ministerio sacerdotal a favor del pueblo de Dios de esta querida Diócesis, que reza por vosotros para que seáis unos santos sacerdotes.

Doy las gracias, en fin, a cuantos de uno u otro modo habéis colaborado en la vida y misión de esta Iglesia. Seguid creciendo en la vivencia de la fe, de la esperanza y de la caridad hacia todos aquellos con quienes compartís la vida.

Perdonad mis deficiencias. Os tendré siempre presentes con mi afecto y en mi oración.

Recibid todo mi afecto y gratitud junto con mi bendición.

+ Alfonso Milián Sorribas

Administrador Apostólico de Barbastro-Monzón

Mons. Alfonso Milián Sorribas
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Mons. Alfonso Milián Sorribas nació el 5 de enero de 1939 en La Cuba, provincia de Teruel y diócesis de Teruel y Albarracín. Realizó los estudios eclesiásticos en el Seminario Metropolitano de Zaragoza y fue Ordenado sacerdote el 25 de marzo de 1962. En 1992 obtuvo la Licenciatura en Teología Catequética por la Facultad de Teología ‘San Dámaso’ de Madrid, con la tesina «La iniciación a la dimensión contemplativa del catequista por medio de la oración de Jesús». La segunda parte de la misma fue publicada en 1993, en la revista ‘Jesus Cáritas’ con el título «La invocación del nombre de Jesús, camino de encuentro con el Padre». Además del español, conoce el francés. Después de su ordenación, ha desempeñado los siguientes cargos: - 1962–1969:Párroco de Azaila (Teruel); - 1962–1967:Coadjutor de la Parroquia de La Puebla de Hijar (Zaragoza); - 1967–1969:Encargado de las Parroquias de Vinaceite (Teruel) y Almochuel (Zaragoza); - 1969–1983:Párroco de ‘San Pío X’ en Zaragoza; - 1970–1976:Delegado de Cáritas de Arrabal (Zaragoza); - 1978–1990:Miembro del Consejo Presbiteral de la Archidiócesis de Zaragoza; - 1980–1981:Consiliario del Movimiento ‘Junior’; - 1982–1990:Vicario Episcopal de la Vicaría IV de la Archidiócesis de Zaragoza; - 1992–1996:Delegado Diocesano de Apostolado seglar y Consiliario Diocesano del Movimiento ‘Junior’; - 1992–1998:Delegado Diocesano de Pastoral Vocacional; - 1996–2004:Vicairo Episcopal de la Vicaría II; - 1998–2004:Consiliario de ‘Manos Unidas’; - Nombrado Obispo Auxiliar de Zaragoza el 9 de noviembre de 2000 y elegido para la sede titular de Diana, recibió la ordenación Episcopal el 3 de diciembre de 2000. - El 11 de noviembre de 2004, el Nuncio Apostólico en España comunicó al Administrador Diocesano el nombramiento de Don Alfonso Milián para la sede barbastrense-montisonense, de la que tomó posesión el 19 de diciembre de 2004 en la catedral de Barbastro. - En la Conferencia Episcopal es miembro de la Comisión Episcopal de Asuntos Sociales y Obispo Delegado para Cáritas Española.