Una Cuaresma abierta a la Pascua

martinez_sistachMons. Lluís Martínez Sistach     Con su extraordinaria capacidad de expresar gráficamente y de manera muy clara su pensamiento, el papa Francisco ha escrito que «hay cristianos cuya opción parece la de una Cuaresma sin Pascua». Recuerdo ahora esta frase suya, que encontramos en La alegría del Evangelio, su documento programático, porque con el Miércoles de Ceniza iniciamos precisamente el camino de Cuaresma que nos debe llevar a la celebración de la Pascua, la principal fiesta del año cristiano y el centro de todas las otras fiestas.

Cuando ya eran evidentes los aires de confrontación entre Jesús y algunos de los fariseos y maestros de la Ley judía, éstos -según nos cuenta el Evangelio- le hicieron una pregunta acusatoria a Jesús: «¿Cómo es que tus discípulos no siguen la tradición de los mayores, sino que comen con las manos impuras?»

Jesús, a partir de una cita del profeta Isaías, los acusa de hipócritas porque honran a Dios con los labios pero mantienen alejado su corazón, que para la Biblia es el núcleo fundamental y el centro de la persona. El fariseísmo es una tentación constante de toda práctica religiosa si ésta se apoya sólo en el cumplimiento de la letra, en la formalidad, en la apariencia e ignora el fondo, la esencia, el valor profundo y pedagógico de las prácticas. De este modo, es fácil caer en la hipocresía y en un sentimiento de falsa superioridad moral sobre los demás, tan magistralmente ilustradas por Jesús en la parábola del fariseo y el publicano con en estas palabras: «Te doy gracias, oh Dios, porque no soy como los demás hombres, ni como ese publicano…»

La liturgia del Miércoles de Ceniza es una muy buena terapia contra la tentación del fariseísmo. Y lo es precisamente con unas palabras que nos hablan de la actitud interior y la discreción espiritual con la que tenemos que vivir las tres prácticas propias de los tiempos de Cuaresma: la oración, el ayuno y la limosna. En el Sermón de la Montaña, la carta magna del cristiano, Jesús nos dice: «Cuando oréis -oración- no lo hagáis como los hipócritas»; «Cuando ayunéis -ayuno- no pongáis cara triste»; «Cuando des a los que lo necesitan-limosna-, no lo vayas pregonando…» Y añade: «Os aseguro que ya tienen la recompensa. Tú, cuando ayunes, lávate la cara y ponte perfume para que la gente no sepa que ayunas, sino sólo tu Padre, y él, para quien no hay secretos, te recompensará.»

El Señor dice por medio del profeta Isaías que el ayuno que le complace es el que libera a los que están encarcelados, desata las correas del yugo, deja libres a los oprimidos y trocea yugos de todo tipo. «Comparte tu pan con el hambriento, viste a quien va desnudo. No los rehúyas, que son hermanos tuyos. Entonces brillará como el amanecer tu luz, y tus heridas se cerrarán al momento”. Amor y solidaridad frente a formulismos vacíos; realidad frente a apariencias. Sin hipocresías ni engaños. Lo expresa de una manera contundente el profeta Joel, a quien escucharemos el próximo miércoles: «¡Rasgad los corazones, no las vestiduras!»

+ Lluís Martínez Sistach

Cardenal arzobispo de Barcelona

Mons. Lluís Martínez Sistach
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El Cardenal Martínez Sistach nace en Barcelona el 29 del abril de 1937. Cursó los Estudios Eclesiásticos en el Seminario Mayor de Barcelona entre los años 1954 y 1961. Fue ordenado sacerdote el 17 de septiembre de 1961 en Cornellá de Llobregat. Entre 1962 y 1967 cursó estudios jurídicos en la Pontificia Universidad Lateranense de Roma, doctorándose en Derecho Canónico y Civil. Terminados sus estudios jurídicos en Roma, fue nombrado Notario del Tribunal Eclesiástico de Barcelona, cargó que ocupo desde 1967 a 1972. Desde ese mismo año y hasta 1979, fue Vicario Judicial Adjunto del Tribunal Eclesiástico de Barcelona, y de 1975 a 1987, Profesor de Derecho Canónico de la Facultad de Teología de Cataluña, en el Instituto Superior de Ciencias Religiosas de Barcelona y en el Instituto de los PP. Salesianos de Barcelona. De 1979 y 1987 fue Vicario General de la archidiócesis de Barcelona. En 1983 fue elegido Presidente de la Asociación Española de Canonistas. CARGOS PASTORALES Fue nombrado Obispo auxiliar de Barcelona el 6 de noviembre de 1987. Recibió la ordenación episcopal el 27 de diciembre de ese mismo año. Fue nombrado Obispo de Tortosa el 17 de mayo de 1991. El 20 de febrero de 1997 fue promovido a Arzobispo Metropolitano de Tarragona y el 15 de junio de 2004 a Arzobispo Metropolitano de Barcelona. El 6 de noviembre de 2015 el papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la archidiócesis de Barcelona, siendo administrador apostólico hasta la toma de posesión de su sucesor, el 26 de diciembre del mismo año. Es Gran Canciller de la Facultad de Teología de Catalunya y de la Facultad de Filosofía de Catalunya, y Presidente de la Fundación “Escola Cristiana de Catalunya”. Creado Cardenal en el Consistorio de noviembre de 2007. En la Curia Romana es miembro, desde mayo de 2008, del Pontificio Consejo para los Laicos, del que ya era consultor desde 1996; del Pontificio Consejo para la Interpretación de los Textos Legislativos de la Iglesia, desde 2002, y desde julio de 2006, es también miembro del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica, cargo para el que fue ratificado en mayo de 2008. Desde junio de 2010 es miembro de la Prefectura de Asuntos Económicos de la Santa Sede. El 9 de abril de 2013 la Generalitat de Cataluña le otorgó la Medalla de Oro. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro de la Junta Episcopal de Asuntos Jurídicos, de la que ya fue miembro desde 1987 al 2005 y Presidente de 1990 al 2002. Formó parte del Comité Ejecutivo de 2005 al 2011, año que fue elegido Presidente de la Comisión de Liturgia para el trienio 2011-2014. Desde este último y hasta diciembre de 2015, era miembro de la Comisión Permanente.