Una sabiduría nueva

Mons. Joan PirisMons. Joan Piris   Para la Jornada del Enfermo se nos propone este año un tema de cierta profundidad con un texto del libro de Job (29, 15): «Yo era ojos para el ciego, era pies para el cojo». Y se nos pide la «Sabiduría del corazón» porque, con un corazón nuevo, es posible otra manera de mirar las cosas, incluida la enfermedad y el dolor.

Necesitamos esta Sabiduría que nos hace mirar con profundidad y ejercitar el pensamiento crítico porque, demasiadas veces, vivimos a golpe de titulares de prensa o de una serie de acontecimientos que nos distraen claramente. El silencio casi ha desaparecido de nuestras vidas y tenemos que estar siempre conectados. Esta sabiduría del corazón, cálida, reposada, tal vez nos pueda dar miedo pero en realidad es la única capaz de otorgarnos estabilidad.

En este momento de la Iglesia, el Papa Francisco en la EvangeliiGaudium nos invita volver a Jesús y llegar a todos sin excepciones. Pero nos pregunta: «¿A quién se debería privilegiar? Cuando uno lee el Evangelio, se encuentra con una orientación contundente: no tanto a los amigos y vecinos ricos, sino sobre todo a los pobres y enfermos, a aquellos que suelen ser despreciados y olvidados, a aquellos que ‘no tienen con qué recompensarte’ (Lc 14,14). No deben quedar dudas ni cabe explicaciónalguna que debilite este mensaje tan claro»(EvG 48).

La sabiduría del corazón consiste en la recuperación de la mirada con actitud contemplativahacia la persona que sufre. Una mirada como la de Jesús, que nunca pasaba de largo ante quien estaba sufriendo. Debemos afinar la mirada para descubrir dónde están hoy los enfermos, como están siendo acompañados en nuestra sociedad y en la Iglesia.

En el Mensaje Pontificio de este año se nos dice: Sabiduría del corazón es servir al hermano estando con él. El tiempo que se pasa al lado del enfermo es un tiempo santo. Pedimos con fe viva al Espíritu Santo que nos otorgue la gracia de comprender el valor del acompañamiento silencioso, que nos lleve a dedicar tiempo a estas hermanas ya estos hermanos que, gracias a nuestra cercanía y nuestro afecto, se sienten más queridos y consolados. No olvidemos la dimensión de la gratuidad, del ocuparse, de hacerse cargo del otro. La caridad necesita tiempo. Tiempo para curar a los enfermos y tiempo para visitarlos. Tiempo para estar a su lado. La enfermedad y la experiencia del dolor pueden ser lugar privilegiado de la transmisión de la gracia y fuente para conseguir y reforzar la sabiduría del corazón.

Viviremos este 2015, también, con una atención especial a la vida religiosa. Por ello, deseamos agradecer la inmensa labor que tantos religiosos/as han hecho y hacen con los enfermos. Y animar y fortalecer la ilusión de nuestras comunidades religiosas para que continúen siendo motor de atención y respuesta esperanzada a tantos retos que se nos plantean cada día en el mundo de la salud.

Recibid el saludo de vuestro hermano obispo,

+ Joan Piris Frígola,

Obispo de Lleida

Mons. Joan Piris
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Mons. D. Joan Piris Frígola nació el 28 de septiembre de 1939 en Cullera (Valencia). Fue ordenado sacerdote en Moncada el 21 de octubre de 1963. Desde 1964 a 1968 realizó los estudios de Licenciatura en Pedagogía en Roma y la Diplomatura en Catequética en el Pontificio Ateneo Salesiano de Roma. En 1971 obtuvo la Licenciatura en Pedagogía por la Universidad Civil de Valencia. En 1968 fue nombrado Vicario y de 1969 a 1974 párroco de San Fernando Rey de Valencia. Fue miembro del Grupo Promotor en España del Movimiento por un Mundo Mejor, de 1974 a 1979, fecha en la que ejerció como Director del Secretariado Diocesano y luego Delegado Episcopal de Pastoral Familiar en Valencia, hasta 1984. Este cargo lo compaginó con la dirección del Secretariado de la Subcomisión de Familia de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, en Madrid, de 1981 a 1984. CARGOS PASTORALES Ha sido párroco de diferentes parroquias de Valencia y Miembro del Consejo de Presbiterio de Valencia en 1984 y Párroco Consultor un año más tarde. Ha sido Vicario Episcopal de las demarcaciones de La Ribera, Valencia-Nordeste, Lliria-Via Madrid y Valencia-Nordeste. El 1 de marzo de 2001 fue elegido Obispo de Menorca y recibió la Ordenación Episcopal el 28 de abril de ese mismo año. El 16 de julio de 2008 fue nombrado por el Papa Benedicto XVI Obispo de Lleida y tomó posesión de la diócesis el 21 de septiembre de 2008. El 28 de julio de 2015 el Papa Francisco aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la diócesis OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral (2001-2005) y desde 2005 es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social, de la que fue Presidente de 2009 a 2014.