¿TE APUNTAS CONTRA LA POBREZA?

Mons. Jaume PujolMons. Jaume Pujol     Un año más me complace hacerme eco del trabajo de Manos Unidas. Esta organización de la Iglesia, que con tanto entusiasmo y eficacia se dedica a ayudar a personas necesitadas del Tercer Mundo, presenta su campaña con el lema: «Luchamos contra la pobreza. ¿Te apuntas?».

El mensaje viene acompañado del dibujo de un sencillo lápiz, un lápiz como los de siempre con una goma en la parte superior. Su significado es: con la punta del lápiz puedes apuntarte a la lucha contra la pobreza; con la goma puedes borrar la injusticia que representa que haya tantas familias que padecen necesidades en nuestro mundo.

Los proyectos concretos de ayuda de Manos Unidas se centran en lugares tan pobres como una diócesis de la República Democrática del Congo y una región de la India. Trabajando con la población del lugar, se les ofrecen los instrumentos, muchas veces educativos y asistenciales, para que puedan vencer el círculo vicioso de la pobreza. Los fondos que se recogen van directamente a estas zonas, muchas veces a través de misioneros, y no se pierde nada por el camino.

A pesar de la crisis, hay entre nosotros muchas personas que pueden ayudar. No se trata de entregar fortunas; cualquier donación es muy importante porque se multiplica. Pensemos que en varios países africanos el sueldo habitual apenas excede de un dólar diario. Lo que reciben es para ellos como un “Plan Marshall”, que cambia el panorama vital de la población.

Como cristianos nos sentimos interpelados por la parábola de los talentos que Jesucristo nos enseñó. El que los ha recibido, sean pocos o muchos, debe hacerlos fructificar y no esconderlos inútilmente. Es por la caridad entre unos y otros que eran reconocidos los primeros cristianos. En la aldea global que es hoy el mundo, donde las distancias se han acortado tanto, no podemos sentirnos ajenos a los padecimientos de quienes están solo a unas horas de avión, algunos a los que podríamos visitar saliendo de nuestra casa después de desayunar y llegando a las suyas a la hora de comer o de cenar, aunque nos encontraríamos con la sorpresa de que no pueden ofrecernos nada porque no tienen nada.

Manos Unidas no sustituye a los compromisos de los gobiernos, como los Objetivos de Desarrollo del Milenio, pero su actuación es más rápida y llega con presteza a determinadas comunidades que no pueden esperar los efectos de la gran política porque, simplemente, su hambre es para hoy y no para mañana.

+ Jaume Pujol Bacells

Arzobispo de Tarragona y primado

Mons. Jaume Pujol
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Nace en Guissona (Lleida), el 8 de febrero de 1944. Cursó los estudios primarios en los colegios de las Dominicas de la Anunciata y de los Hermanos Maristas de Guissona. Amplió sus estudios en Pamplona, Barcelona y Roma. Realizó el doctorado en Ciencias de la Educación en Roma, donde cursó estudios filosóficos y teológicos. Es doctor en Teología por la Universidad de Navarra. Fue ordenado sacerdote por el cardenal Vicente Enrique y Tarancón, en Madrid, el 5 de agosto de 1973, incardinado en la Prelatura de la Santa Cruz y Opus Dei. CARGOS PASTORALES Fue profesor ordinario de Pedagogía Religiosa en la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra. Desde el año 1976 y hasta su consagración episcopal, dirigió el Departamento de Pastoral y Catequesis, y desde el 1997, el Instituto Superior de Ciencias Religiosas, los dos de la misma Universidad. Ocupó distintos cargos en la Facultad de Teología: director de estudios, director del Servicio de Promoción y Asistencia a los Alumnos, secretario, director de la revista Cauces de Intercomunicación (Instituto Superior de Ciencias Religiosas), dirigida a profesores de religión. Durante sus años en Pamplon dirigió cursos de titulación, formación y perfeccionamiento de catequistas, profesores de religión y educadores de la fe, y tesis de licenciatura y de doctorado. Su trabajo de investigación se ha centrado en temas de didáctica y catequesis; ha publicado 23 libros y 60 artículos en revistas científicas, obras colectivas, etc. También ha desarrollado otras tareas docentes y pastorales con jóvenes, sacerdotes, etc. El día 15 de junio de 2004 el Papa Juan Pablo II lo nombró Arzobispo de Tarragona, archidiócesis metropolitana y primada, responsabilidad que, hasta hoy, conlleva la presidencia de la Conferencia Episcopal Tarraconense, que integran los obispos de la provincia eclesiástica Tarraconense y los de la provincia eclesiástica de Barcelona. El día 19 de septiembre de 2004, en la Catedral Metropolitana y Primada de Tarragona, fue consagrado obispo y tomó posesión canónica de la archidiócesis. El día 29 de junio de 2005 recibía el palio de manos del Papa Benedicto XVI, en la basílica de San Pedro del Vaticano. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis y Seminarios y Universidades. Cargo que desempeña desde 2004. Además, ha sido miembro de la Comisión Permanente entre 2004 y 2009.