LUCHAMOS CONTRA EL HAMBRE. ¿TE APUNTAS?

Mons. Francesc Pardo i ArtigasMons. Francesc Pardo i Artigas     Este domingo debemos colaborar generosamente con Manos Unidas y su campaña anual para luchar contra el hambre en el mundo.

Un texto del papa Francisco y algunos hechos nos pueden ayudar a sentirnos responsables —porque lo somos— de la lucha contra la plaga que más muertos y más sufrimiento, todavía hoy, provoca en nuestro mundo.

El Papa escribe: «La Iglesia, guiada por el Evangelio de la misericordia y por el amor al hombre, escucha el clamor por la justicia y quiere responder con todas sus fuerzas. En este marco se comprende la petición de Jesús a sus discípulos: “¡Dadles vosotros de comer!” (Mc 6,37), cosa que implica tanto la cooperación para resolver las causas estructurales de la pobreza y para promover el desarrollo integral de los pobres, como los gestos más simples y cotidianos de solidaridad ante las miserias muy concretas con que nos encontramos. La palabra “solidaridad” está un poco desgastada y a veces se interpreta mal, pero implica mucho más que algunos actos esporádicos de generosidad. Supone crear una nueva mentalidad que piense en términos de comunidad, de prioridad de la vida de todos sobre la apropiación de los bienes por parte de algunos». (Nº. 188 de La Joya del Evangelio).

Una característica de Manos Unidas es el trabajo para proyectos concretos en estrecha colaboración con los equipos locales que han pedido la ayuda y tienen que recibirla. Y después de la realización del proyecto, la obligación de dar cuentas.

Estos proyectos buscan siempre la realización de obras que ofrezcan medios para obtener recursos, para ofrecer enseñanza, para atender sanitariamente, para dignificar la vida de pueblos y comunidades… Este año, los proyectos asignados a nuestra Diócesis: cisternas para recoger agua en la isla Tortuga (Haití); escuela infantil rural en Kella (Etiopía); tres aulas de secundaria y otras salas en Madagascar.

Tu colaboración económica se convierte en medios para mejorar la vida de personas que no conoces, pero que tienen los mismos derechos que tú y que yo a vivir con dignidad.

El hambre es un clamor de los pobres de la Tierra que seguro que llega a Dios, y si llega a Dios también llega a nosotros por medio de la Iglesia.

Es verdad que muy a menudo se nos invita a ser solidarios: que si la campaña del Banco de los Alimentos, que si la Maratón, que si la colecta de Cáritas por Navidad, que si para instituciones con finalidades sociales. Y, como he escuchado a menudo, «nosotros también tenemos necesidades y estamos viviendo una larga crisis».

Pero también es del todo cierto que, a pesar de las situaciones difíciles que vivimos de cerca, al menos tenemos más posibilidades de afrontar las necesidades básicas en comparación con otros muchos pueblos de la Tierra.

Además, dar nos enriquece. No porque pretenda silenciar la mala conciencia, sino porque cumplimos con un deber de justicia.

Pensad que estamos aquí y vivimos como vivimos porque hemos nacido aquí y hemos tenido muchas posibilidades. ¿Y si hubiéramos nacido en países de África, de Latinoamérica o de Asia…?

Amar a los demás —el corazón del Evangelio— nos pide meternos en la piel del otro, sean personas, sean pueblos o colectivos.

Ciertamente que aquel rostro desconocido es el rostro del Señor Jesús, pero también de alguna manera es tu rostro, porque es tu espejo. ¡Te ayudas a ti mismo!

Colaborar en los proyectos de Manos Unidas es a la vez colaborar con «tu bienestar y el de los tuyos».

La consigna de Jesús a los discípulos «dadles de comer vosotros mismos» es una exigencia que hoy también debemos escuchar.

+ Francesc Pardo i Artigas

Obispo de Girona

Mons. Francesc Pardo i Artigas
Acerca de Mons. Francesc Pardo i Artigas 413 Articles
Francesc Pardo i Artigas nació en Torrellas de Foix (comarca del Alt Penedès, provincia de Barcelona), diócesis de Sant Feliu de Llobregat, el 26 de junio de 1946. Ingresó en el Seminario Menor de Barcelona y siguió estudios eclesiásticos en el Seminario Mayor, de la misma diócesis. Se licenció en Teología, en la Facultad de Teología de Cataluña. Es autor de diversos artículos sobre temas teológicos publicados es revistas especializadas. Recibió la ordenación presbiteral en la basílica de Santa María de Vilafranca del Penedès, el 31 de mayo de 1973, de manos del cardenal Narcís Jubany. El 16 de julio del 2008, el Papa Benedicto XVI lo nombró Obispo de Girona. Recibió la Ordenación Episcopal el dia 19 de octubre del 2008 en la Catedral de Girona, tomando posesión de la diócesis el mismo día.