Manos Unidas y la pobreza

 HoyoLopezRamonMons. Ramón del Hoyo    Queridos fieles diocesanos:
1. El próximo día 6 de febrero, viernes, celebraremos el día del ayuno voluntario y, el Domingo día 8, la Jornada anual de Manos Unidas.
Esta asociación católica lleva trabajando hace ya cincuenta y seis años para erradicar tres hambres que afligen al mundo: el hambre de pan, de cultura y de Dios. Un compromiso generoso y solidario que, año tras año, llama a nuestra puerta con iniciativas concretas, que se actualizan y renuevan sin cesar.
Sus frutos sólo Dios los conoce pero a la vista están la financiación de proyectos a favor del desarrollo agrícola, sanitario, educativo, social y de promoción de la mujer, entre otros. Son respuestas que van dirigidas, sobre todo, a eliminar las causas estructurales del hambre, bajo un denominador común inspirado en el Evangelio de las Bienaventuranzas.
 2. La campaña de este año lleva como lema: “Luchemos contra la pobreza, ¿te apuntas?”.
Frente a la pobreza de tantas personas, cerca y lejos de nosotros, sentimos una especie de necesidad ineludible de mejorar estructuras y condiciones que permitan a todos llevar una vida digna. Pero no hemos de olvidar que el ser humano no es un simple producto de las condiciones materiales y sociales en que se desenvuelve. Necesita más que el pan material. Anhela a Dios en lo más íntimo de su corazón. Ese amor debe envolver nuestra generosidad.
En su visión de las Bienaventuranzas el Evangelista san Lucas (cf. Lc 6, 20-26), al proclamar “bienaventurados a los pobres “se refiere, sin duda, a la gente realmente pobre entonces en Israel, donde existía una vergonzosa diferencia entre pobres y ricos. Sin embargo, san Mateo, en su visión asimismo de las Bienaventuranzas (cf. Mt 6, 1-4), añade, que la sola pobreza material, como tal, no garantiza la cercanía de Dios, una vez superada. Un corazón pobre puede estar lleno de afán de riqueza. Lo que la Sagrada Escritura nos enseña, en cualquier caso, es la cercanía especial de Dios al pobre y que, el discípulo de Jesús, debe ver en los bienes materiales un instrumento en sus manos para seguir a su Maestro de modo radical en su generosidad, hasta ver su rostro encarnado en el pobre.
3. En los materiales que Manos Unidas pone en nuestras manos para la presente campaña, nos invita a profundizar en los siguientes contenidos, siguiendo las orientaciones del Papa Francisco en su Exhortación Apostólica Evangelii gaudiumPrimerear, esto es, salir al encuentro del necesitado y excluido; involucrarnos, achicando distancias; acompañar en cualquier proceso de pobreza, por duro y prolongado que sea; fructificar o dar frutos de algo nuevo, aunque sea inacabado, y festejar o alegrarnos por cada paso positivo que demos en este campo.
 Aún tenemos muy recientes las imágenes de Jesús Niño, en Belén, que vino a nosotros por el camino de la pobreza. Lo que los pastores vieron y encontraron fue al Niño Dios y Hombre recién nacido en un establo y envuelto en pañales en un pesebre. Así quiso nacer, así vivió y así quiso morir. El amor le hizo pobre y su amor nos hace solidarios con todos los pobres.
4. Escuchamos este clamor en muchos lugares de la tierra, con Jesús pobre. Él sufre con los pobres y las familias que no viven conforme a su dignidad. Estas pobrezas ofenden a la justicia y a la igualdad, lo que siempre es una amenaza constante para la convivencia pacífica.
 Cuando el apóstol san Pablo afirma que Jesucristo nos ha enriquecido con su pobreza (cf. 2Cor 8,9) nos indica que el servicio de los cristianos a la caridad y solidaridad es nuestra respuesta al Cristo encarnado en la humanidad.
Desde estas breves líneas invito a todos los fieles diocesanos y a los hombres y mujeres de buena voluntad que conviven con nosotros, a apoyar con nuestro estímulo y generosidad la labor bien coordinada y transparente de Manos Unidas en su lucha contra la pobreza y el hambre en el mundo, en defensa de la dignidad de todos los seres humanos.
Mi saludo agradecido en el Señor.
+ Ramón del Hoyo López
  Obispo de Jaén
Mons. Ramón del Hoyo
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Mons. Ramón del Hoyo nació el 4 de septiembre de 1940 en Arlanzón (Burgos). Cursó estudios en los Seminarios Menor y Mayor de Burgos, entre 1955 y 1963. Obtuvo la Licenciatura en Derecho Canónico en la Universidad Pontificia de Salamanca (1963-1965) y el Doctorado en la Pontificia Universidad Angelicum (1975-1977). Fue ordenado sacerdote para la archidiócesis de Burgos el 5 de septiembre de 1965. CARGOS PASTORALES Su ministerio sacerdotal lo desarrolló en la diócesis burgalesa. Comenzó como coadjutor de la parroquia de Santa María la Real y Antigua y Director espiritual de la Escuela media femenina “Caritas”, entre 1965 y 1968. Desde este último año y hasta 1974 fue Notario eclesiástico y Secretario del Tribunal Eclesiástico. Además, en el año 1972 fue nombrado Provisor-adjunto de la Curia de Burgos y en 1978 Provisor, cargo que desempeñó hasta 1996. También fue Vicario Judicial del Tribunal Eclesiástico Metropolitano desde el año 1978 y hasta 1993, cuando fue nombrado Vicario General y Canónigo y Presidente del Capítulo Catedral Metropolitano. Estos cargos los compaginó, desde 1977 y hasta su nombramiento episcopal, con la docencia en la Facultad de Teología del Norte de España, sede de Burgos, como profesor de Derecho Canónico. El 26 de junio de 1996 fue nombrado obispo de Cuenca y recibió la ordenación episcopal el 15 de septiembre del mismo año. El 19 de mayo de 2005 se hacía público su nombramiento como obispo de Jaén, diócesis de la que tomó posesión el 2 de julio de 2005. El papa Francisco acepta su renuncia al gobierno pastoral de esta diócesis el 9 de abril de 2016 y le nombra administrador apostólico hasta la toma de posesión de su sucesor,el 28 de mayo de 2016. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Misiones y Cooperación entre las Iglesias, de la que fue presidente de 2005 a 2011. Ha sido miembro del Consejo de Economía desde 2012 a 2017. También fue miembro de la “Junta San Juan de Ávila, Doctor de la Iglesia”, que se creó con el encargo de preparar la Declaración y la promoción de la figura del nuevo Doctor.