Ser familia cristiana: Encuentro Diocesano para Matrimonios

Mons. Carlos EscribanoMons. Carlos Escribano      Nuestro Plan Diocesano de Pastoral nos alienta este curso a “tener presente a la familia cristiana como Iglesia doméstica… tomando la vocación al amor como hilo conductor de la pastoral familiar”. Es interesante observar que el desarrollo de este objetivo nos sitúa plenamente en el contexto de las cuestiones que se proponen para profundizar cara el próximo sínodo. En el Lineamenta podemos leer: “La vocación creatural al amor – dice el texto sinodal- entre hombre y mujer recibe su forma completa del evento pascual de Cristo Señor, que se entrega sin reservas, haciendo de la Iglesia su Cuerpo místico. El matrimonio cristiano —que se alimenta de la gracia de Cristo— se convierte así, para aquellos que están llamados a esta vocación, en el camino que transitan hacia la perfección del amor, que es la santidad”. Esta afirmación viene seguida de las preguntas 12, 13 y 14 que intentan ayudarnos a concretar estas cuestiones tan fundamentales para la pastoral familiar: “¿Cómo se podría hacer comprender que el matrimonio cristiano corresponde a la disposición originaria de Dios y, por tanto, es una experiencia de plenitud y no de límite? ¿Cómo concebir la familia como “Iglesia doméstica” (cfr. LG 11), sujeto y objeto de la acción evangelizadora al servicio del Reino de Dios? ¿Cómo promover la conciencia del compromiso misionero de la familia?”. Preguntas interesantísimas que abren un horizonte de trabajo apasionante y a las que es necesario dar respuesta también en nuestra diócesis, en nuestras parroquias y comunidades y en nuestras familias.

Junto a estas, son muchas las cuestiones que el texto sinodal se plantea y que se convierten, por un lado, en un gran reto al que toda la Iglesia católica debe dar respuesta. Por otro, en una cuestión metodológica que nos invita también a nosotros, como comunidad diocesana, a formularnos las preguntas adecuadas que nos lleven a intentar dar respuestas convincentes que nos muevan a desarrollar nuestro Plan Diocesano de Pastoral y a acompañar a las familias cristianas para que se descubran no solo como destinatarias de la Pastoral Familiar, sino también como protagonistas de la misma.

A acompañar a las familias cristianas, en concreto a los matrimonios cristianos que quieran participar, dedicaremos una jornada de trabajo el próximo sábado, 31 de Enero. Está organizada por la Delegación de Pastoral Familiar de la diócesis. No importa que lleven poco o mucho tiempo casados. Se trata de profundizar en algunos aspectos de la vida conyugal que les permita redescubrir lo que significa ser matrimonio cristiano e Iglesia doméstica; ayudarles a percibir lo que les está aportando el sacramento del matrimonio en su actual proyecto de vida o como están viviendo la vocación al amor desde su experiencia de ser primero hijos, luego esposos y actualmente padres. También intentaremos crear espacios de diálogo entre los esposos, para que puedan revisar distintos aspectos de su convivencia conyugal, desde el encuentro con uno mismo, con el cónyuge, con la familia y con Dios. En definitiva se trata de crear un espacio donde podáis dedicaros tiempo el uno al otro y hablar con paz y en profundidad para poder revisar vuestro proyecto de vida y de familia.

Para poder responder a las necesidades de la familia hoy necesitamos familias cristianas que intentan vivir, con sus debilidades lógicas, la vocación a la que Dios les ha llamado. Entre esas familias puede estar la tuya o la de tus hijos. Os esperamos.

+ Carlos Escribano Subías,
Obispo de Teruel y de Albarracín

Mons. Carlos Escribano Subías
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Monseñor Carlos Manuel Escribano Subías nació el 15 de agosto de 1964 en Carballo (La Coruña), donde residían sus padres por motivos de trabajo. Su infancia y juventud transcurrieron en Monzón (Huesca). Diplomado en Ciencias Empresariales, trabajó varios años en empresas de Monzón. Más tarde fue seminarista de la diócesis de Lérida -a la que perteneció Monzón hasta 1995-, y fue enviado por su obispo al Seminario Internacional Bidasoa (Pamplona). Posteriormente, obtuvo la Licenciatura en Teología Moral en la Universidad Gregoriana de Roma (1996). Ordenado sacerdote en Zaragoza el 14 de julio de 1996 por monseñor Elías Yanes, ha desempeñado su ministerio en las parroquias de Santa Engracia (como vicario parroquial, 1996-2000, y como párroco, 2008-2010) y del Sagrado Corazón de Jesús (2000-2008), en dicha ciudad. En la diócesis de Zaragoza ha ejercido de arcipreste del arciprestazgo de Santa Engracia (1998-2005) y Vicario Episcopal de la Vicaría I (2005-2010). Como tal ha sido miembro de los Consejos Pastoral y Presbiteral Diocesanos. Además, ha sido Consiliario del Movimiento Familiar Cristiano (2003-2010), de la Delegación Episcopal de Familia y Vida (2006-2010) y de la Asociación Católica de Propagandistas (2007-2010). Ha impartido clases de Teología Moral en el Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón desde el año 2005 y conferencias sobre Pastoral Familiar en diferentes lugares de España. Finalmente, ha formado parte del Patronato de la Universidad San Jorge (2006-2008) y de la Fundación San Valero (2008-2010). Benedicto XVI le nombró obispo de Teruel y de Albarracín el 20 de julio de 2010, sucediendo a monseñor José Manuel Lorca Planes, nombrado Obispo de Cartagena en julio de 2009. Ordenado como Obispo de Teruel y de Albarracín el 26 de septiembre de 2010 en la S. I. Catedral de Teruel.